viernes, 31 de diciembre de 2021

El corazón...

 Desde que te vi, te empecé a amar, con esa infantil devoción, que muchos menosprecian y la llaman ilusión... Porque a esa edad, dicen, que sabe uno del amor, porque no saben que el corazón desde que empieza a latir, lo hace por amor...

Oxwell L’bu copyrights 2021

“Como pretendes”



***Yo no se como pretendes que te amé todavía***
Si tú querías yo quería, si para ti era domingo
siendo martes, yo no lo discutía;
porque mi vida giraba en torno a ti.

Mi mundo eras tú, si tenías defectos los obvié 
y te podría decir que hasta los amé;
para mi tu eras la única mujer que existía,
si yo se que habían otras, no sé si más hermosas
y virtuosas, pero yo te amaba a ti.

Pero me quede aquí esperándote...
Defendiendo lo indefendible
quizás en un autoengaño,
con tal que este amor sobreviviera y no cayera
en la fosa sin retorno del odio y el rencor.

Y yo que creí que aquello era verdadero amor,
me quede allí, cuando ni la tristeza quiso hablar conmigo, cuando hasta la soledad me voltio la cara;
me quede aquí con mi absurda esperanza,
más loco que Sancho Panza,
sirviendo de escudero a este loco corazón 
buscando a su Dulcinea,

Yo no sé cómo pretendes que te amé todavía 
si los sueños que compartimos,
los viviste ya con alguien;
si yo te perdoné pero el tiempo no
y mira que el cruel no fui yo.

Yo no sé cómo pretendes que te amé 
si yo queriendo navegar en tu mar,
deje mi barca esperando en ese puerto
de donde nunca zarpó, el puerto del olvido.

Yo no sé cómo pretendes que te quiera 
si tú le pusiste el punto final a esté amor;
no entiendo cómo pretendes que te amé 
cuando a mi me llovió sobre mojado,
cuando te vi feliz con alguien más a tu lado.

Yo me quede quemándome a fuego lento de la rabia,
con un recuerdo que me era recurrente
y que desquició mi corazón y mi mente;
yo me quede con mil besos en mi boca
y con esas ancias locas de amarte.

Yo no sé cómo pretendes que te amé,
cuando hoy en tu pasado yo fui el gran ausente ,
cuando tú me hiciste un daño irreparable 
y me provocaste una herida que nunca cicatrizó.

No me cabe en la cabeza y se rehúsa el corazón,
pues como pretendes que te amé, cuando traicionaste no sólo a este amor,
sino a tu propio corazón;
yo no sé cómo pretendes que te amé,
yo mismo no me lo explicó, pero aún te amo.
Oxwell L’bu copyrights 2018