martes, 2 de noviembre de 2010

***Barriletes Gigantes***


***Barriletes Gigantes***




Los hombres de maíz
miran hacia el cielo del cerro de hierba,
elevarse como escudos gigantes y multicolores
los barriletes de Sumpango…

Poco a poco estos van ganado altura,
mientras el anciano va leyendo,
uno a uno los nombres de los
hombres y mujeres que han
emprendido el viaje a la eternidad…

El incienso y las oraciones en cakchiquel
acompañan el vuelo de los gigantes de papel,
las memorias van cobrando vida
pues ese viaje es temporal despedida.

Ya que ese reencuentro con los antepasados
es ruta que desde que nacen se ha trazado,
como guerreros han de enfrentar la adversidad,
como amantes han de amar a su Nahual que
en forma de naturaleza los guiara…

Centenaria tradición que es manifestación
que trasciende el tiempo y el espacio,
manifestación del dolor que se calla…
Expresión de esa parte de la vida a la
que pocos le tienen tolerancia y comprensión.

Es celebración de la vida…
Es celebración de la muerte…
Donde no falta esa bendición
que es compartir la comida.

“El Fiambre” que reviste el espíritu
de compartir lo que nos da la
Madre Naturaleza en todas sus potencias
con los frutos del mar, aire y tierra.

Para endulzar el alma y el paladar
“El Ayote en miel” pues por dolorosos,
que sean los recuerdos siempre nos
dejan un sabor dulce en la boca.

El cielo se ve tapizado de colores,
las tumbas están repletas de flores,
y los patojos saltan de alegría al ver
a los colosos ir cobrando altura…

Y una vez suspendidos en el cielo
los gigantes se hacen pequeños
ante la inmensidad del cielo azul,
algunos escriben sus mensajes
a la luna, otros al sol y más de uno
manda mensajes a sus antepasados.

Mensajes que viajan en el hilo
que mantiene al coloso sujeto a la tierra,
como si fuera un cordón umbilical…

Cordón que une a todas las generaciones
que nacen de la tierra en forma de maíz,
de esta tierra donde anida el Quetzal,
en una Ceiba que cobija a una Monja Blanca,
que es la niña bonita que como mariposa
revolotea en los jardines donde siempre
hay flores porque siempre es abril…

Los barriletes se elevan y se elevan,
algunos ya no regresaran pues el
viento les cortara el cordón umbilical.

Pero quedaran grabados en las retinas
que hoy miran desde la tierra y que
un día los contemplaran desde el cielo.



Oxwell L’bu
Foto: Internet

martes, 26 de octubre de 2010

***Manitas Pintadas***

***Manitas Pintadas***


Te vi caerte una y otra vez
y con esa determinación
que tienes en tu corazón
levantarte…

Hoy me sueltas la mano
y corres con esa prisa de vivir,
las luciérnagas revolotean en
tu camino y no te preocupes
Si vuelves a caer que igual
encontraras mi mano.

¡Mi niña! como ha cambiado
tu cuarto ya no juegas
a ser princesa…
¡Hoy juegas a ser mujer.!

Miro tus manos como se
deslizan como mariposas,
por una hoja de papel que con
acuarelas y colores transformas.

Así transformas tu mi vida
desde aquella madrugada
que te vi llegar…
Hemos contado juntos las estrellas,
hemos jugado con las nubes de algodón
y más de una vez con tus pequeños
detalles has conmovido mi corazón.

He sido yo el que primero te trajo rosas,
He sido yo el primero que con versos
ha querido conquistar tu corazón,
he sido yo con el que más de una vez
compartió tus juegos…

“Que más se puede pedir si nos
hemos untado acuarela en las
manos con colores de la vida
para dejar nuestras huellas
en la vida…”

¿Qué más se puede pedir?
yo pediré vida para acompañar
tu camino y cada noche rezare por ti…

Oxwell L'bu
Foto: Internet

***Wonders***

***Wonders***


Aquel hombre determinado
viajo largas distancias,
se gasto mil zapatos
recorriendo caminos…
Sus ojos se llenaron de
mil paisajes y colores…

Más aun así nada lo sorprendió,
nada ni nadie fue capaz de
conmover y tocar su alma.

Decepcionado tomo
el camino sin destino,
hiendo sin rumbo fijo.

Y en su caminar sus ojos
se fijaron en un paisaje
despreciable y con un
ambiente nauseabundo…

Y en medio de aquel basurero
vio a unos niños jugando,
sobreponiéndose a sus náuseas
donde pudo se sentó y observó…

Le pregunto a una niña que como
era que podía ser tan feliz
en aquel lugar…

La niña contesto: Porque es el
lugar donde he aprendido a ser
feliz y encuentro a mis amigos.

Entonces sus ojos vieron que la
felicidad tenía alas y que solo se puede
alcanzar cuando el alma puede volar
y que las cosas más maravillosas solo
se pueden apreciar cuando se quitan
las telarañas del corazón.



L'uomo identificato
Percorrere lunghe distanze,
miliardi di euro è stato speso per le scarpe
sentieri ...

I suoi occhi si riempirono
mille paesaggi e colori ...
Più ancora nulla sorpreso
niente e nessuno era in grado di
muovere e toccare la tua anima.

Deluso volume
la strada verso il nulla,
fende senza meta.


E nei suoi occhi a piedi
sono stati fissati in un paesaggio
trascurabile e di un
nauseante atmosfera ...

E in mezzo a spazzatura
visto i bambini giocare
superare le loro nausea
dove si è seduto a guardare ...

Chiedo che come un bambino
era che potesse essere così felici
in quel posto ...

La ragazza rispose: Perché è la
dove ho imparato a essere
felice e trovare i miei amici.

Poi i suoi occhi vide che la
La felicità aveva le ali e che possono essere
raggiunto quando l'anima può volare
e solo le cose più meravigliose
si può vedere quando si rimuove
le ragnatele del cuore


Oxwell L'bu
Foto: Internet

***Rituales y Pasiones***

***Rituales y Pasiones***


(Delfines en mi almohada)I


Sin saber cómo decirlo o como
explicarlo llegaste a mí,
arrebatándome el alma desde
aquel momento en que te vi.

Basto un beso para que clavaras
tu mente en la mía…
Basto una mirada para fundir
dos sentimientos…

Tu presencia me quema y tu
ausencia hiela hasta mi sangre,
Y por más que lo intento no puedo,
no quiero dejar de pensar en ti.

Tus besos son como una adicción
que al mezclarse con mi pasión,
provoca una reacción que hace
como burbujitas en mi corazón.

Nuestras manos como delfines que
navegan libres en el mar del deseó,
saltando de alegría cada vez que se
encuentran tu mirada y la mía…

Estoy solo en la habitación mas
busco tu presencia dibujando tu
Silueta en mi cama y buscando
tu aroma en mi piel…

Y por más que intento dormir
Se confabula la pasión con los
delfines en mi almohada mientras
atreves de la ventana la luna me
mira como una novia engalanada…



***Rituales y Pasiones II***


(Versos sobre la Piel)

Me dejas con esa calma
después del ciclón
con el que alborotas
mi cuerpo y mi corazón.

Quiero hablarte y callas mis
palabras con tus besos traviesos
y otra vez quieres volver a empezar.

Son tus travesuras
la razón de mis locuras,
pues despiertas mis pasiones
dormidas con tan solo respirar.

Nunca te imagine así…
y no lo digo porque
encuentre decepción si no
porque de un tajo te has
robado mi vida y corazón.

Yo te desnudo con la mirada
tu adivinas mis intenciones,
somos como dos niños que
después de intentar e intentar
alcanzaron el frasco de caramelos.

Y después de comerlos uno a uno
quedamos tan exhaustos que
las palabras se convierten en aliento
los dos seguimos sedientos
y nos volvemos a besar…

Mi niña si supieras que hay tantas
cosa que te he querido decir…
Pero junto a ti he descubierto que
los mejores versos se escriben
sobre la piel…

 
***Rituales y Pasiones III***


(Números y Curvas)

La ecuación de tu cuerpo
tiene tantos enigmas y yo
tan pocos indicios que no se
si la podre resolver…

He pensado en algún algoritmo
que me enseñe a seguir el ritmo,
de tus vibraciones al amar…

Pero tu rompes mis esquemas
con tus besos anulas mis teoremas
y no sé cómo empezar…

De nuevo mirando al cielo mi
mente me plantea una solución,
mas tu tomas mi mano y empiezas
a dibujar un corazón con las nubes
de algodón.

Te veo caminar desnuda al tocador
al ver las curvas de tu cuerpo me
plantean ecuaciones diferenciales,
que dejas sin resolver cuando me
volteas a ver…

Y descubro que tus ojos son
de mi mente el exponente,
que me eleva al infinito y mis
deseos la pendiente sobre tus curvas.

Que ciencia mas complicad es
esta matemática del amor,
que anula las mejores hipótesis
y solo encuentra sentido cuando
se ponen dos almas en superposición.

 

***Rituales y Pasiones IV***

(Sorbitos de Vino)


A caído la noche y nosotros
abrigamos con su manto de
estrellas nuestras desnudes.

Tomo la botella de vino
y me dispongo a servir,
mas tu me susurras al oído
cosas que no se deben repetir…

La música de Roberto Carlos
acompaña nuestro idilio,
sus palabras son el eco de
las cosas que no se dicen
cuando apenas se alcanza
a respirar…

Sorbito a sorbito bebo el
vino que corre por tu cuerpo
y así embriagado y extasiado
me deleito en los pliegues de tu piel.

En un momento alcanzamos el infinito…
En un instante llegamos a la eternidad…
Y al fugarnos de este mundo alcanzamos
a deslumbrar lo que es la felicidad.

Si la vida me concediera un último
deseo antes de partir…
Le pediría que me permitiera dar
el ultimo sorbito de vino sobre tu piel.

 
***Rituales y Pasiones V***


(Sin dietas, ni Horarios)
Le serramos la puerta
a la rutina…
Le abrimos las ventanas
a la vida…

Durante el día el sol nos
sonríe y hace fiesta…
Y por las noches los grillos le
dan serenata a nuestro amor.

Nuestros deseos engendran
pasiones que desvelan a la luna,
y que provocan que griten las
estrellas sin que se entere el sol.

Tu eres en mi mesa ese manjar
que te seduce…
Y en mi cama esa fruta que nunca
terminas de probar…

Pues aun dormidos nos soñamos
y por eso despertamos con mas
ganas de amar…

Hemos roto todos los esquemas,
hemos quemado las agendas,
no tenemos horarios, ni hacemos
dieta cuando nos vamos a entregar.

¿Es nuestra habitación la antesala
del cielo o del infierno?
¿Es ese fuego en nuestra cama
locura o bendición?

Oxwell L'bu

***Como Delfines***


***Como Delfines***


Una tempestad de ausencias
que empapa hasta el alma,
con truenos de recuerdos
que estremecen al corazón.

La ingratitud del desvelo
que te hace esclavo del reloj,
contando los minutos que te
separan de todo aquello que
te hace estremecer.

Soñar con los besos de su boca,
con todo aquello que provoca,
mas que ese deseo que se arrastra
para morder al placer…

Te veo llegar en la distancia
y de repente te apoderas
de mi mente y mis pasos
presurosos van a tu encuentro.

Veo tus ojos y tu pelo que se
deja llevar por el viento,
Y en un momento nuestras
lenguas se unen para celebrar
nuestro amor…

Como delfines que bailan…
Como delfines que hacen el amor
en el océano de nuestras pasiones.

Abro los ojos y me pierdo en ti
todo a mi alrededor desaparece,
tu suave aroma me enloquece,
te vuelvo a besar sintiendo que
la ropa nos estorba…

Siento tu lengua buscando la mía,
siento tu aliento que en un momento
crea una atmosfera de intimidad,
donde todos desaparecen.

Si que sufro tus ausencias…
Si qué extraño tu calor…
Pero todo eso tu lo compensas
cuando me besas con pasión.

Oxwell L'bu
Foto: Internet

***Con Alas de Papel y Colores***

***Con Alas de Papel y Colores***


Son el claro reflejo de ese
anhelo incesante de los
hombres por querer volar.

Papelitos de colores pegados
con la ilusión de un niño,
que une los elementos de
la naturaleza para echar
los sueños a volar…

Y en los campos con aroma
a eterna primavera,
los patojos corren por la
verde vereda,
para despegar los zapatos
del suelo…

Y poco a poco ir ganando altura,
el viento de noviembre se confabula,
para que los barriletes cubran al cielo
de colores.

Los patojos saltan llenos
de alegría y emoción,
al ver que sus sueños le
rascan la nariz al sol.

El abuelo ve desde la casa
que los patojos han aprendido
la lección: ¡Y es que hay mas
de una manera para treparse
al cielo…

Se tapiza el horizonte con
los sueños de los patojos,
y al verlo más de un hombre
sueña con volver a ser niño…


Oxwell L'bu
Foto: Internet

domingo, 24 de octubre de 2010

"Las Flores que Nädie Quiso

“Las Flores que Nadie Quiso”


El manto de la noche se tendió sobre las montañas y las plazas poco a poco se quedaban vacías, esperando el sereno… Sin nada que hacer, más que escuchar las historias triadas de la abuela el niño se fue a dormir. Reclino la cabeza en la almohada, más no conciliaba el sueño ,era como si una voz lo llamara, una voz que no lograba distinguir, todas las noches era igual, tratando de dibujar en su mente un rostro que apenas lograba recordar, tratando de reconocer una voz que desconocía. Se asomaba a la ventana y desde allí soñaba con emprender un camino que no sabía a dónde le conducía, mientras la luna de Xelaju lo contemplaba con la cara tiznada.

Lo tenía todo, pero todo era nada, sin la presencia de quien le dio el ser, no soportaba ser el pepe de la escuela, ser huérfano de madre, sabiendo que por razones que desconocía, su madre vivía en un lugar que solo había oído mentar. Por lo que un día como un ángel el niño emprendió el vuelo en búsqueda de su madre.

Con tan solo unas pocas monedas y el alma llena de esperanzas, antes de abordar el bus, Ángel conto una a una las monedas y pago por una gallina que compro en el mercado, que sería su única compañía, en la travesía rumbo a la ciudad capital, con cara de asustado y de equipaje sus escasos recuerdos, unas pocas indicaciones de cómo llegar, abordo el autobús de sus temores y esperanzas, dejando atrás la comodidad y seguridad. En un viaje que duro unas horas, donde todo le asombraba, se llenaban sus ojos de paisajes, así como de incertidumbre al no saber con certeza si iba en el camino correcto.

Al llegar a la capital, bajo del autobús con su carita de asustado, abrazando la gallina y apretando con su mano aquel papel. No era más que un niño perdido en la “Tacita de Plata” (como se le llamaba a la capital guatemalteca), con un mapa que apenas le alcanzaba para espantarse el susto. Pregunto una y otra vez, pidiendo indicaciones y su carita denotaba que no andaba de vacaciones, sin un número de teléfono al cual llamar, preguntando una y otra vez, le sorprendió la noche y un aguacero que le empapo hasta el alma. Se quedo dormido bajo un puente, abrazado a la gallina. Al día siguiente el hambre lo despertó y lleno de temor, mas con esa determinación que nace del corazón que ama, con las pocas pistas siguió buscando el camino. Llegado el medio día, la barriga le reclamaba, los pies le ardían y hasta el temor había cedido ante el cansancio… La desesperación poco a poco se alojaba en su pecho, siguiendo su instinto, ya que aquel mapa no le conducía a nada. Cayendo la tarde, cuando pasaba por un mercado, una mujer lo vio y sin conocerlo, mas reconociendo las facciones de la madre en el rostro del niño, le pregunto: ¿A quién buscas? El contesto: a mi mama y por una de esas benditas “Causalidades de la vida” aquella mujer lo condujo asía ella.

La madre, estaba trabajando y al verlo llegar, lo reconoció inmediatamente, sus ojos se llenaron de alegría y por sus mejías corrían lagrimas de cristal, corrió hacia él dejando todo a un lado, el niño corrió también llevando la gallina, que era un regalo para ella. En la casa de aquella mujer, no había muebles, ni comodidades, pero estaba llena de un amor, que la convertía en un rincón cerca del cielo, sus días eran de fatiga y trabajo, más aun que siempre andaba ocupada, lo abrazaba a cada momento de forma efusiva como quien celebra una fiesta. Pese a las limitaciones y pobrezas aquellos eran los días más felices de su vida, corriendo tras la gallina, retozando con los patojos (niños) del barrio y con los mimos de su madre la pobreza no parecía importarle. Mas esta suele ser dura y muchas veces duele.

No paso mucho tiempo, para que la abuela llegara a la capital a buscarlo, determinada a llevarlo de regreso, ya que era su único nieto, el destinado a seguir con el nombre y la tradición de la familia. Lo encontró junto a la madre, ayudándola en su trabajo, quiso arrebatárselo de un tajo, pero esta vez, ella ya no era la niña que asustada se quedaba cayada, lucharía por él, aquel día se fue la abuela, pero volvería. Y así lo hizo más de una vez, sin conseguir su objetivo. Hasta que finalmente decidió a apelar a lo que ninguna madre le puede negar a un hijo, un futuro mejor… Sabía que nada tenía, que junto a ella, su futuro era de incertidumbres, pues a duras penas le lograba ofrecer el pan de cada día, así que por el bien del niño accedió, mas al ir por él, Ángel se resistió a irse con la abuela, ella se enojo y no comprendía como él podía preferir el vivir en aquella pobreza, por lo que se jugó su última carta y el dijo: Si no te vienes conmigo, nada te daré, ni ahora, ni en el futuro, perderás tu herencias. Aquello al niño poco le importo, con tal de estar cerca de su madre.

La madre trabajaba hasta en cansancio, sin días feriados, ni domingos, ni mucho menos con vacaciones, aun así la pobreza era día a día alguien recurrente que se instalaba en sus vidas. El tiempo como siempre ganaba la partida y el niño crecía, poco a poco se hacía consiente de la pobreza que le rodeaba y estaba dispuesto a sacarla de sus vidas. Tendía sus manos chiquitas para trabajar en cualquier menester, que le permitiera ganar algún dinero, que con el orgullo de un hombre le daba a su madre…

Pero no siempre, había la oportunidad para que un niño, se ganara unos centavos y aquel día de las madres, era uno de esos días en que la oportunidad no le llego, aun así, se fue al mercado de la “Placita Quemada” con todo la ilusión del mundo, contando los centavos con la mano metida en el bolcillo del pantalón, mientras caminaba silbando una canción; se dirigió al área donde estaban las vendedoras de flores, que en pleno mes de mayo, hacían como se decía, “su agosto” dado el precio y la demanda que tenían las flores por aquellos días. Se dirigió a una de ellas, las que tenía las rosas más bellas, más al preguntar el precio por la docena de rosas, se sintió chiquitito, sus centavos eran nada. Luego pregunto por los claveles, después por las margaritas, los crisantemos, las orquídeas, pero al parecer el dinero de su pequeño mundo no alcanzaba…Decepcionado y triste, se puso a caminar alrededor del mercado, como buscando que el cielo le tendiera una mano y alguien del mercado necesitara de sus servicios, como mensajero, cargador o limpiador, pero nada. Le dieron las horas de la tarde, hasta que alguien necesito ayuda, para acarrear unas cajas, el presuroso se ofreció y gano el primer dinero de aquel día, mas aun así le fue insuficiente. Con la tristeza de quien renuncia se disponía a regresar con las manos vacías, con el estomago refunfuñando y sus ilusiones de niño tiradas en el suelo cual si fueran pedazos de espejos quebrados, empezó a salir del mercado, viendo a los elegantes señores que llevaban con ellos los grandes arreglos florales. Como que una mano lo condujera, se dirigió al basurero del mercado y sobre poniéndose a los olores nauseabundos, se puso a buscar entre los desperdicios y basura, poco a poco iban apareciendo rosas, claveles, crisantemos y flores que nadie quiso, hasta que sus brazos se llenaron de tantas que sus manos apenas las lograban agarrar, luego se fue a una de las piletas del mercado a lavarlas con cuidado, una a una las fue limpiando, eran como diamantes entre el barro, que una vez limpias brillaban con luz propia…

Presuroso se fue a casa, con el alma llena de ilusión, pues le llevaba a su madre el ramo de flores más hermoso del mundo, ella lo vio llegar con esa alegría que desborda, lo abrazo efusivamente, él le entrego las flores, ella lo beso como quien quiere comérselo a besos, busco el frasco más grande que tenían en casa y las puso en la meza, cenaron juntos, comieron lo de siempre, pero en ambos había una alegría, que trascendería el tiempo.

Oxwell L’bu

Foto : Internet