martes, 16 de noviembre de 2010

***A la Mama de a Pie***

***A la mama de a pie***


A esa madre a la que nadie
le envía flores porque ellas
las vende en un mercado
o en un portal…

Esa que rema sin descansar
entre las violentas olas del
del desaliento y la desilusión.

Esa a la que ningún poeta
le rinde sus versos o un
cantor le hace una canción.

Pero que es portadora de ese
aliento divino e inmortal,
esa que todos los días se juega
la vida para sobrevivir y poner
un plato de comida sobre la meza.

Esa que no puede darse el lujo
de sentirse enferma o con pereza,
esa para la que todos los días son
iguales de trabajo y cansancio…

Esa de mirar altivo y cuya dulzura
en sus ojos aun persiste aun que
se vea triste y con los ojos poblados
de ojeras…

Esa que es como la Madre de Dios,
madre y esposa de obreros a quienes
ella sirve…

A esa madre a la que quizás hasta
los propios hijos han olvidado,
o a los que ella sobre poniéndose
a los murmullos de la gente va a
visitar en una prisión.

A esa a la que nunca la llenaron de
honores y reconocimientos,
a esa quiero decirle que ella
es como un beso de Dios.

Oxwell L’bu
Foto: Internet

***Madre de la Soledad***

***Madre de la Soledad***


Como una rosa que florece
en el desierto en medio
de un vendaval…

En tu dolor te clausuraron
todas las salidas posibles
y la única que encuentras
es una ventana de fe…

Tu diste al mundo un bebe
hermoso y angelical
y recibiste de nosotros un
cuerpo sin vida y desfigurado.

Te dijeron será el rey de reyes
mas hoy solo vez en tu mesa
otro lugar vacio…

¿Quién podrá mitigar tu dolor
y tu pena? ¿Quién podrá llevar
a tu corazón consuelo?

¡Oh Madre de la soledad!
hoy los tres corceles tiran
de tu anda, la tristeza, el
silencio y la soledad…

Tu paso por las calles es
lento y cadencioso,
como quien no quiere
llegar a casa…

Porque sabe que ya nadie
le espera…
Porque sabe que hay un
lugar vacio que nadie
podrá llenar…

Oxwell L’bu
Foto: Internet

***Abandono***

***Abandono***


Se sumergió en las aguas
profundas del dolor,
en una total soledad.

Sintiendo que el mismo Dios
le da espalda y no le responde,
busco consuelo en la compañía
de sus amigos íntimos pero
estos estaban dormidos…

Golpeo una y otra vez a las
puertas del cielo y el mismo
no contesto…

Y mientras tanto experimento
una angustia que ganaba terreno,
sintió un pavor mortal que le
retorcía las entrañas.

Veía enfrente a él un desenlace
trágico y agónico que lo llevo
asentir una tristeza de muerte.

Y es que el camino del creyente
es una experiencia de fe…
es caminar sin seguridades
ni garantías…

Es dar ese salto al vacío confiando,
es decir y permitir ese ¡Agacé!
que dijo la Madre y que se torna
en un eco en los labios de Jesús
en Getsemaní…

Caminar en fe es imitar ese acto
absoluto y supremo de confianza
que tubo Jesús…El de abandonarse
en las manos del Padre


Oxwell
Foto: Internet

lunes, 15 de noviembre de 2010

***Besos de Rosa***


***Besos de Rosa***

No se puede ocultar una flor,
es para que todos aprecien su belleza,
pero solo el elegido puede respirar su aroma
y sentir las caricias de sus labios que son
como pétalos de rosa…

Rosa que escurre sus labios por mi boca
y que siento estremecer cuando mis manos
como mariposas recorren su jardín…

Sus espinas son como el velo que lleva
la novia al convertirse en mujer
y la tierra donde camina es el nido
donde con sus detalles me hace estremecer.

Tiene mirada de primavera,
tiene vientos de frescura
y en su candor he conocido
esa belleza que trasciende los sentidos…

Sus besos son tiernos y apasionados
pues sus besos son ritual de bienvenida,
sus besos son dulces y embriagores
pues son el preámbulo de nuestros amores.


Besos de Rosa…
Besos de niña enamorada…
Besos de mujer apasionada…
Besos que nos dejan temblando…

Oxwell L'bu
Foto: Internet

martes, 9 de noviembre de 2010

***La Búsqueda Termino***

***La Búsqueda Termino***


Pones el norte en mi camino,
iluminando con tu presencia
mi destino…

Tú que hasta ayer fuiste como
un diamante que nadie vio,
como una estrella perdida en ese
infinito que nadie descubrió.

Llegas a mí vestida de mes de abril,
con los ojos desbordando esperanza,
con las manos llenas de ternura
y ese corazón que no te cabe en el pecho.

Yo me pregunto con qué derecho,
mis mano reclaman tu presencia,
y a mis ojos les falta luz si tú no estás.

Que bendición del cielo habrá perdido
al destinatario y me encontró a mí,
quien enderezo el laberinto de la
vida y permitió nuestro encuentro.

Yo que un día prepare ni equipaje
y salí a buscar…
Yo que cansado de caminar
un día decidí regresar…

Regreso con las manos vacías
y el alma llena de cicatrices,
sabiendo que nadie me espera
y te encuentro aquí donde
viéndote nunca te vi…

No me preguntas que encontré…
Ni que me hizo regresar…
Solo me muestras un mundo que
hasta ayer no conocí dándole esa paz
a mi alma sabiendo que con certeza
que la búsqueda termino.

Oxwell
Foto: Internet

martes, 2 de noviembre de 2010

***Sin Saber decir Adiós…***

***Sin Saber decir Adiós…***


Te miro a los ojos y adivino
que es el adiós…
No me dices nada mas tus
suspiros y esas lagrimas
me aprietan el corazón.

Vez en mi una nube de tristeza
y esperando contener la lluvia,
que brota del dolor
sacas el paraguas del consuelo.

Que amargo es el adiós…
Siento una tristeza que
me enluta el alma
y me desgarra el corazón.

Quisiera pensar que esto pasara,
mas si aun sintiéndote tan cerca
siento que en este abrazo se me va
la vida que mas puedo esperar…

Solo días sombríos…
Solo noches de soledades eternas…
Solo una tristeza en la se ahoga mi alma…

Me besas con labios salados,
te vas sin quererte ir…
mi mente me grita abrázala
fuerte no la dejes ir…

Mis manos se aferran a tu vestido
que mis lagrimas han descolorido
sintiendo como entre llanto
y sollozos no sabes decir adiós.

Pero que mas podía esperar
Si en esta vida todo tiene un final,
pero es que nunca he aprendido
a decir adiós.

***Barriletes Gigantes***


***Barriletes Gigantes***




Los hombres de maíz
miran hacia el cielo del cerro de hierba,
elevarse como escudos gigantes y multicolores
los barriletes de Sumpango…

Poco a poco estos van ganado altura,
mientras el anciano va leyendo,
uno a uno los nombres de los
hombres y mujeres que han
emprendido el viaje a la eternidad…

El incienso y las oraciones en cakchiquel
acompañan el vuelo de los gigantes de papel,
las memorias van cobrando vida
pues ese viaje es temporal despedida.

Ya que ese reencuentro con los antepasados
es ruta que desde que nacen se ha trazado,
como guerreros han de enfrentar la adversidad,
como amantes han de amar a su Nahual que
en forma de naturaleza los guiara…

Centenaria tradición que es manifestación
que trasciende el tiempo y el espacio,
manifestación del dolor que se calla…
Expresión de esa parte de la vida a la
que pocos le tienen tolerancia y comprensión.

Es celebración de la vida…
Es celebración de la muerte…
Donde no falta esa bendición
que es compartir la comida.

“El Fiambre” que reviste el espíritu
de compartir lo que nos da la
Madre Naturaleza en todas sus potencias
con los frutos del mar, aire y tierra.

Para endulzar el alma y el paladar
“El Ayote en miel” pues por dolorosos,
que sean los recuerdos siempre nos
dejan un sabor dulce en la boca.

El cielo se ve tapizado de colores,
las tumbas están repletas de flores,
y los patojos saltan de alegría al ver
a los colosos ir cobrando altura…

Y una vez suspendidos en el cielo
los gigantes se hacen pequeños
ante la inmensidad del cielo azul,
algunos escriben sus mensajes
a la luna, otros al sol y más de uno
manda mensajes a sus antepasados.

Mensajes que viajan en el hilo
que mantiene al coloso sujeto a la tierra,
como si fuera un cordón umbilical…

Cordón que une a todas las generaciones
que nacen de la tierra en forma de maíz,
de esta tierra donde anida el Quetzal,
en una Ceiba que cobija a una Monja Blanca,
que es la niña bonita que como mariposa
revolotea en los jardines donde siempre
hay flores porque siempre es abril…

Los barriletes se elevan y se elevan,
algunos ya no regresaran pues el
viento les cortara el cordón umbilical.

Pero quedaran grabados en las retinas
que hoy miran desde la tierra y que
un día los contemplaran desde el cielo.



Oxwell L’bu
Foto: Internet