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martes, 2 de noviembre de 2010

***Sin Saber decir Adiós…***

***Sin Saber decir Adiós…***


Te miro a los ojos y adivino
que es el adiós…
No me dices nada mas tus
suspiros y esas lagrimas
me aprietan el corazón.

Vez en mi una nube de tristeza
y esperando contener la lluvia,
que brota del dolor
sacas el paraguas del consuelo.

Que amargo es el adiós…
Siento una tristeza que
me enluta el alma
y me desgarra el corazón.

Quisiera pensar que esto pasara,
mas si aun sintiéndote tan cerca
siento que en este abrazo se me va
la vida que mas puedo esperar…

Solo días sombríos…
Solo noches de soledades eternas…
Solo una tristeza en la se ahoga mi alma…

Me besas con labios salados,
te vas sin quererte ir…
mi mente me grita abrázala
fuerte no la dejes ir…

Mis manos se aferran a tu vestido
que mis lagrimas han descolorido
sintiendo como entre llanto
y sollozos no sabes decir adiós.

Pero que mas podía esperar
Si en esta vida todo tiene un final,
pero es que nunca he aprendido
a decir adiós.

martes, 21 de septiembre de 2010

***De Tienda en Tienda***

***De Tienda en Tienda***


La única razón por la que se
emocionaba al abrir el buzón,
era porque allí encontraba el
mapa que trazaba su recorrido
habitual…

Cada día después de trabajar
se iba a un centro comercial,
a cazar ofertas…

Sentía una extraña felicidad
cada vez que lograba un descuento
o cuando con cualquier argumento
lograba un trato mejor.

Y así le sorprendía la noche
comprando solo por comprar,
convencida que hasta con la
propia vida ella era capaz
de negociar…

Al llegar a casa con cada paso
temía enfrentar aquella realidad,
la de verse rodeada de cosas
y sin embargo sentir que algo le
hacía falta…

En el clóset ya no había espacio
para mas…Estaba a reventar por
blusas, vestidos, faldas, zapatos
sin estrenar…

Hermosos atuendos que nunca
encontraban esa ocasión especial
o artículos inútiles que había comprado
solo porque estaban en oferta.

Aquello era un distracción enlatada
en el que la alegría era tan efímera,
como el dinero en su cartera…

Y después de repente le asaltaba
un sentimiento miserable de culpa
que le carcomía las entrañas y la
dejaba mas vacía que antes.


Oxwell
Foto: Internet