lunes, 1 de abril de 2019

***Testigos del amor***

***Testigos del Amor***
Amamos para ser amados,
porque nuestra alma es como
una flor que poco a poco
se marchita, se debilita…

Llenos de temores y desconfianzas
buscamos al amor como fuente
que calme esas ansias  de deseo y pasión…

Porque todo eso nos quema,
nos consume cual si fuéramos
una rama seca que al menor
chispazo se enciende…

Y una vez devorados por
esas llamas no sentimos como
si fuéramos nada o acaso,
un ser humano en el ocaso
de su existencia…

Es que eso que sentimos
es como quien purga penitencia,
sin tener la más mínima conciencia,
que el Amor nos llama a ser sus testigos
no sus promotores…

Porque el Amor es como un crisol
donde se magnifica el espíritu,
una hoguera donde se purifica
el corazón…

Es la fragua, el yunque y al mazo
que forja el sentido de la vida,
donde la mediocridad no tiene cabida,
si realmente lo queremos conocer.

El amor sobre pasa a nuestro
entendimiento pues este lo limita,
ya que solo la acción bendita
del creador nos puede llevar
a conocerlo.

A veces las palabras y expresiones
surgen con tanta ligereza,
en medio de deseos y pasiones
que con sutileza engañan al corazón.

Queremos amar sin permitir
que ese fuego sagrado consuma
el deseo y el placer,
Que no pocas veces vienen
a entristecer el alma…

Porque para amar precisamos
estar en comunión con nosotros mismos,
con el universo y sobre todo con quien
lo ha creado.

Pues para ser un ser enamorado,
que vive embriagado de la vida,
precisamos permitirle que tome
posesión de nuestro ser.
Oxwell L’bu copyrights 2011

domingo, 31 de marzo de 2019

***Desde la trinchera de mi corazón***

***Desde mi Trinchera…***
Te veo pasar desde este
edificio canceroso…
Con piso asqueroso…
Donde las historias se suceden
una tras otra como si fueran
el periódico de ayer.

¡Tú, tan guapa y hermosa!
Caminas como una mariposa,
tan a prisa para evitar la
hediondez de esta calle…

Donde no sé si por suerte…
O porque te gusta pasar
por lugares de mala muerte,
es que pasas por aquí…

Eres como un lunar…
Que mis ojos siguen sin parar,
y ¡Ese vaivén de tus caderas!
Que me pone a levitar…

Mira si soy un iluso,
que siempre me creí el
que observa y disfruta,
Sin saber que tras mi ventana,
con cortinas desgarradas por el tiempo,
me observabas tú…

Nunca entendí porque pasabas
de lunes a viernes a la misma hora
vespertina solo para adornar esta
calle sin paisaje…

Mira ¿Quien iba a pensar?
que una hembra de tu linaje,
se iba a fijar en este personaje,
sin futuro, ni equipaje…

Pero los laberintos del amor
son así…
Y me basto un día salir de mi trinchera,
y correr como perro que huye de la perrera
para irme tras de ti.

Fue tu sonrisa fulminante…
Y esa mirada alucinante
la que me embriago de ti.

Sin dudarlo, sin pensarlo…
Te acompañe a tu trinchera,
que no se compara con la mía.

La tuya huele a rosas…
La tuya es acogedora…
Y tiene siempre encendida
una veladora…
Al santo a quien te encomiendas.

Yo con mi vida remendada,
con esta alma enamorada,
a veces quisiera alejarme de ti,
no porque no te ame…
Si no porque no te merezco.

Pero esa gracia de tu cintura
me tiene atado a ti…
Como decirte que no me esperes,
si el que se muere si no llego, soy yo.

¡Ah! Mi niña tan hermosa…
Eres flor y mariposa…
Le has puesto vida a mi jardín.
Oxwell L'bu copyrights 2010

sábado, 30 de marzo de 2019

***En las órbitas del poeta***

***En las Orbitas del Poeta***
Si uno pudiera cuando quiere,
si uno cuando quiere pudiera…
La vida seria perfecta y quizás
perdería su encanto…
Perdería su misterio….

Porque para empezar a valorar
la vida no es precisó ir camino
al cementerio…

Alguien preguntara:
¿Y para qué sirve la poesía?
¿Qué hace que un ser humano
se ponga a escudriñar el alma?
Para luego escribir como quien
va a parir nuevas palabras.

Y yo no tengo la respuesta…
A caso diré que un día por accidente
tome, unos versos y los leí,
de los cuales nunca supe quien
era el autor…

Pero desde ese día algo
Cambio en mí…
Yo que siempre fui irreverente
a las expresiones ilógicas
del corazón…

Me vi orbitando como un planeta
en torno a  un sol que ilumina el alma,
y desde allí contemple a ese ballet cósmico
que danza día y noche al ritmo de una melodía
con sonidos de inmortalidad.

Y supe que el amor, ese que nos
hace reír y llorar…
Ese que nos hace gemir y soñar,
ese que es más poderoso que
la fuerza de la gravedad.

Ese que navega en las olas gravitacionales
donde el amor pasa a ser más que
sentimientos y reacciones emocionales.

Y para subirse a esa barca
hay que confiar como un niño,
hay que soñar como los ángeles,
hay que amar como Dios…

Es por eso que se…
Que hay poetas que escriben
sus versos con sangre…
Que en cada frase, en cada palabra
la adrenalina ha sido la que calcina
esa ofrenda de Amor.
Oxwell L’bu copyrights 2011

viernes, 29 de marzo de 2019

“El ritual de la Rosa”

“El ritual de la Rosa”
Aquel rosal, florecía a tiempo y destiempo, porque fue plantado bajo el embrujo de la luna y está lo enamoro y el para llamar su atención y expresarle lo que estaba en su corazón, le escribía un verso, de la única forma que puede hacerlo un rosal, con una rosa...

Aquella era una pareja de enamorados, sin promesas, ni para siempres, porque sabían que el amor sólo puede sostenerse, cuando se alimenta con esos datalles, que no nacen de la obligación, sino de la devoción por un amor que florece cada día, con la alegría de la primavera.

El la amaba, ella no lo dudaba, ella lo amaba y eso él no lo ponía a prueba, porque el verdadero amor, no busca promesas sino detalles, no busca garantías sino ese palpitar del corazón, que tiembla de la emoción frente a un beso, una caricia.

Su amor no se reducía al de la cama, porque ese es la sublime expresión de todo cuanto sucede antes de llegar a ella, es otra forma de comunicar, lo que a través del día se ha querido expresar.

Al caer la noche, afuera de la habitación se quedaba cualquier reproche y cualquier problema era desterrado, porque se estaba con el ser amado y frente al altar de sus encuentros de amor.

Cada amanecer con gran esfuerzo, dejaba por un momento el calor de su cuerpo, salía al jardín y le pedía con reverencia, una rosa al rosal, para dejarla sobre la almohada de su amada...La rosa era una flor de amor, una expresión gratitud, porque junto a ella había tocado el cielo y cumplido ese anhelo de amarla más allá de la piel y se llevaba en la boca, el sabor a miel de sus besos.
Oxwell L’bu copyrights 2019

miércoles, 27 de marzo de 2019

“El coleccionista de canciones***

“El Coleccionista de Canciones”
(De la sinestesia a la creación)
En medio de los sonidos inefables del silencio, una constelación de colores y aromas se confabulan  y  van viajando con el viento, de cornisa en cornisa, tocando de puerta en puerta, colándose por las ventanas, paro nadie los escucha, nadie los reclama…

Veía con qué facilidad las aves emprendan el vuelo y se preguntaba el porqué a los humanos Dios le negó las alas, pero a cambio les dio la imaginación para volar de lugar en lugar, para inventarse incluso mundos inexistentes que gravitan en sus mentes.  Para  Miguel Alejandro, al igual que para muchos niños de su edad los juegos eran una cosa seria, esa carencia de juguetes se trocaba en una bendición que hacia levitar a su imaginación y la inclinaba a la invención de historias recurrentes que gravitaban en su mente. Historias en las que los principales protagonistas eran esos toscos juguetes, figuritas de arcilla de todas formas y tamaños, desde criaturas que evocaban a los dinosaurios, hasta personajes de desconocidas galaxias…

Cuando los asuntos de la escuela empezaron a reclamar su atención y sus energías, la imaginación se negaba a quedar a un lado, como si fuera una prenda vieja que ya no talla la cintura o que ha sido superada por la estatura.  Tuvo grandes dificultades para aprender a leer y  escribir era como una tortura que no quería repetir.  Dado que era un zurdo obligado a escribir con la mano derecha y cuando “El problema” de su falta de avance fue identificado, ya él con todo lo que tenía que ver con  la escuela se había peleado.  Pero aprender a leer  le habría abierto ventanas a mundos donde las letras eran las autopistas donde su imaginación encontró nuevos horizontes. Sus primeras composiciones arrancaban ovaciones que eran acalladas por su mala ortografía.  Poco a poco la escuela dejo de ser fuente de penas y dificultades, pues le gustaba los libros de historia y los números no eran más que colores en franca competencia.

Cuando le llego la adolescencia, las primeras ilusiones tocaron a su puerta, la música lo empezó a seducir, hasta  un día llevarlo a escribir aquella primera canción a la cual no le puso mayor atención, ya que pensaba que aquello era algo que cualquiera podía hacer, sin alcanzar a comprender que las musas son damas esquivas que no bastaba con tener una sensibilidad excepcional para atraerlas cual si fueran abejas al panal.

Solía cambiarle la letra a las canciones que se escuchaban en la radio, pero aquello solo eran ensayos furtivos quelas musas fraguaban en su mente.  Se constituyo en el escribano de sus amigos, los cuales sorteaban suerte para que de su pluma brotaran palabras angelicales  que transmutaban amistades en noviazgos permanentes. Pero las musas suelen ser insistentes y en medio de ecuaciones, teoremas y cálculos complicados, le planteaban algoritmos  que se mesclaban con frases y ritmos, lo cual demostraba que las musas para la inspiración, no conocen de esquemas.

Le sorprendía que para él, la luz que emiten las luciérnagas siempre han sido de color azul o que de vez en vez un aroma pudiera  hacer en su mente un sin fin de evocaciones desde frases sin conexión, hasta recuerdos de cosas que nunca se han vivido. Otras veces cual si fuera vidente en los sueños de un adolecente, se sorprendía escribiendo en pedazos de papel o de cartón  versos inconclusos o mensajes que en un inicio no entendía.

No importaba que estuviera haciendo, viendo televisión, jugando un partido de futbol, en el cine o en un restaurante en un instante los versos invadían su mente.  Pero escribir canciones era otra cosa.  Todo empezaba con una suave briza que besaba su piel que luego evocaba un color, un aroma o una imagen, que poco a poco iba como silbándole una melodía que iba siendo sustituido por el sonido de un piano, un violín, una flauta o una voz que emanaba de su interior y lo ponía a silbar, luego escuchaba la orquesta completa, como si estuviera escuchándolo a través de una frecuencia de radio de la cual, era él, el único receptor. Desde niño las escucho pero lo dejaba pasar pensando que era una canción que había escuchado en la radio, hasta que un día jugando a adivinar canciones con un grupo de amigos, les cantaba pedazos de canciones que se le ocurrían, que lógicamente nadie alcanzaba a adivinar, lo cual dejo al descubierto un talento que yacía enterrado en el jardín de sus secretos.

Al hacerse consiente de aquella posibilidad de poder escribir canciones y de los versos que revoloteaban como mariposas en su mente, empezó a llevar consigo una libreta y una pluma, para capturar  en tinta  y papel música sin partitura y versos sin poesía.  Ya que no se le pasa un solo día, sin que las musas lo vengan a sorprender, pues no se toman vacaciones, ni conocen de horarios, ni de calendarios…

Escribir un poema, una canción, es para él, una experiencia orgásmica que lo lanza por un momento fuera de este mundo, luego regresa como un vagabundo casi inconsciente de lo que escribió… No son voces cual si fueran fantasmas esquizofrénicos que le hablaran, es una experiencia, que no sabe decir si es divina o extrahumana que se apodera de su alma, estremeciendo sus sentidos y haciendo que sus latidos, se tronquen en gemidos que junto a la naturaleza alaban al creador…No pocas veces ha tenido que descifrar sus manuscritos, pues los versos los ha escrito como vistos en un espejo.  No pocas veces se le ha visto corriendo con urgencia en busca de papel, como si fuera alguien que no aguanta las ganas de ir al baño, para dejar las cosas plasmadas en papel que por su naturaleza no pueden ser confiadas a la memoria.  Quizás lo suyo sea solo una traída historia, de muchos que tiene esta híper tendencia que angustia a la paciencia y te deja en estados de inconsciencia por unos minutos y te envía a un mundo celestial, donde los ángeles no son seres extraños, donde el tiempo y los años  carecen de sentido, donde cada latido del corazón le hacen recordar que sigue anclado a este mundo. Continúa siendo gran amigo del papel aunque se apoya en la tecnología, dado que el duende del tiempo últimamente ha dado por orinarse en las hojas de papel que guarda en el cajón de sus desvelos. Se dio cuenta que hay palabras que la boca no las puede contener, porque tienen sus propias  alas…
Oxwell L’bu copyrights 2011

lunes, 25 de marzo de 2019

***Un café con Alux***

***Un café con Alux***
Bohemia el alma,
pierde la calma;
caía la tarde de un día
entre semana, el espíritu con sed,
el cuerpo pide sólo un café.

A la cafetería aquella entre
y del nombre no me percaté,
me senté, en una mesa para dos,
aunque no iba acompañado,
era una mesa sin ventana,
ideal para un lobo solitario.

Ordene un café, sólo un café
y de repente los escuche platicando,
con una taza de café brindando;
no los reconocí, hasta que uno de ellos
tomo la guitarra y empezó a cantar,
“La fábula del grillo y el mar”

Era Alux Nahual ,
sentí que por mis venas corría
algo parecido al agua mineral
y tuve la intención de acercarme
a su mesa, pero la prudencia
me aconsejo quedarme allí
escuchando.

Aquello fue un recital improvisado,
un momento orgasmico y apasionado,
al calor de un café bohemio,
con sabor a rock...
Yo en voz bajita cantaba con ellos,
para no interrumpir.

Pues es difícil guardar silencio
cuando el alma quiere cantar
a todo pulmón, esa música
que llega al corazón...

Pero cada vez que terminaban
una canción, venia la ovación
y el brindis con una taza de café.
Oxwell L’bu copyrights 2019
Foto: Alux Nahual

El poeta....

El poeta interioriza su sentir,
se entrega al silencio de manera
reverencial...
Pero llega la musa y lo besa
en la boca y todo su ser,
se siente estremecer en una
agitación de agua mineral,
que corre por sus venas.

Entonces los versos desbordan
su corazón y se le escurren
por las manos y como gitanos,
se posan sobre una hoja de papel
y lo embadurnan de miel.

Son versos que surgen así tan de repente,
que nula participación tiene su mente,
pues aquello es cosa del corazón,
que sin doble intención encuentra
el caudal para expresar lo que siente.
Oxwell L’bu copyrights 2019