jueves, 14 de abril de 2011

***HUelga de Dolores***

***Huelguero de corazón***


¡Aquí está tu son Chávela!
Es el grito de guerra de la abuela,
que con gran emoción ve
que aun que pasan los años,
se mantiene viva esta,
que es más que una tradición.

Porque la “Huelga de Dolores”
trascienden épocas y tiempos,
facciones y gobiernos…
Es más que un desfile comparsa
o el tribunal donde se denuncia
todo esa farsa…

Sustentada por el legado de generaciones,
de poetas, bohemios y escritores…
Que plasmaron en sus letras un canto
a la Chalana que es la mera, mera que
aunque es apetecible como una pera,
no se alquila como ramera…

Soy Huelguero de corazón…
No crean que es por guebon porque
también soy un cabron,
para eso de la diversificación
y las leyes del universo.

No son mis versos perversos,
son la sublime expresión,
del sentir de mi gente,
porque llevo grabado en
el corazón y la mente
tu nombre Guatemala.

No hablo por hablar, ni porque
los quiera casaquear,
tampoco busco un lugar,
para roer el hueso al que aspiran
los que le soban el lomo
a esos que se sienten dueños
de la guayaba…

Soy Huelguero de corazón por que
al igual que Asturias, Cardoza y Aragón,
Guatemala es mi obsesión,
pues la amo con todo el corazón.

Soy determinado como Oliverio
que alzo su voz para denunciar,
aunque al hacerlo compro boleto
al tren que va al cementerio…

Pero a medio camino la Chalana
lo bajo porque hombres con esos
ideales deben de ser inmortales.

No soy bochinchero, ni manifestante,
porque la Huelga es un altar
distante para aquellos que solo
buscan entretención…

Soy estudiante “Usaqueño”
San Carlista…
No un oportunista que busca
figurar para que la gente
lo venga a admirar.

Porque el que busca solo diversión,
mérese ser acusado de traición,
al legado que más de una generación
pago con sangre…

Oxwell L’bu


martes, 12 de abril de 2011

***Judas El Zelote***


***Judas El Zelote***


Son centurias con el dedo señalando,
son más de dos mil años soportando,
que mi nombre sea sinónimo de traición.

Y no faltan los que de generación en generación,
se trocan en jueces, jurado y fiscales…
Señalándome a mí para que no se noten sus faltas.

Si cada época pare sus propios inquisidores,
que son los detractores del evangelio…
Los cuales dicen ser garantes de algo que
ellos mismos han distorsionado.

Desde que me escogió el maestro sabía
de que yo estaba hecho…
Y yo sin dudarlo lo seguí porque veía en el
el espejo que reflejaba mis ambiciones.

Como ser humano lo admire…
Como hombre ante algo sagrado lo venere…
Y como pertrecho de batallas perdidas
lo seguí…

Puse mi fe en él y lo ame no sé si mas que los demás
pero con el corazón ardiendo ¡Lo ame!…
Aunque para muchos hoy solo sea ese eslabón perdido,
ese hombre despiadado y forajido hasta de su sombra.

Lo serví con devoción, lo veía con admiración,
fui testigo de milagros y prodigios que alentaban
mi fe y mi confianza de que él era el elegido.

Pero pasaban, los días, los meses y los años,
y él seguía ablando de amor mientras el opresor,
diezmaba nuestras esperanzas…

Yo esperaba que el empuñara la espada,
proclamando una rotunda victoria en una alborada
en la que todos celebráramos la victoria.

Como amigo más de alguna vez lo aconseje,
pero él se mostraba esquivo más comprensivo
porque me amaba.

Poco a poco se fue enroscando cual si fuera una serpiente
en mi cuello la rutina y un día por fin sofoco mi paciencia,
de estar esperando ese día que nunca llego…
Ese día en que lo veríamos a él proclamado rey
y nosotros a su lado reinando.

Pensando hacerlo reaccionar para que se manifestara
su poder lo empuje contra la pared…
Aquella última noche no fui digno de compartir con él,
el pan de su mesa y por eso a su señal me marche.

Recibí 30 monedas de plata que es el precio de un esclavo,
mas no fui movido por la ambición…
Porque yo manejaba sus finanzas, era su hombre de confianza
y aun que nuca tuvimos dinero en abundancia lo necesario
nunca nos falto.

Al verlo acorralado todos corrimos como pájaros heridos a su
escondite, yo observaba a la distancia esperando una manifestación
de su poder o que lo vinieran sus ángeles a socorrer…

Pero nunca llegaron, pero él como un cordero al matadero se entrego,
yo llore con amargura preguntándome una y otra vez como fui capaz
de hacer semejante locura…

Yo trate de rescatarlo de ese destino que el mismo erigió,
arroje las monedas y exigiendo su liberación…
Llore con la amargura este amor lúgubre,
pero ya nada podía hacer…

No pude soportar el peso de mi culpa…
No podía tolerar la tristeza y hiel de mi traición,
hoy soy la canción que nadie quiere cantar,
el nombre que nadie quiere pronunciar porque es sinónimo
de traición…

Sé que siempre seré juzgado por los hombres por mi último acto,
ignorando por completo mi trayectoria porque esa es su costumbre,
pero los caminos de Dios no son los nuestros…
Y esto lo aprendí y comprendí de la forma más triste y amarga que un
hombre puede soportar…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

***En Mis Días Lúgubres***

***En Mis Días Lúgubres***


Era mis días todos iguales revestidos
de gris en una rutina recurrente,
que enloquecía a mi mente
y diezmaba mis ganas de vivir.

No sé de donde apareciste,
ni que te trajo hacia mí…
Solo se decirte que mi vida
ha cambiado desde que te conocí

Has sido sol en medio de esas
nubes grises…
Has sido cura a mis citarices
pues junto a ti he vivido los
días más felices de los que
pueda recordar…

Hay en tu alma una belleza
que no reflejan los espejos,
hay en tus ojos una luz
que podría segarme si no
te mirara con amor.

Sabes que siempre quise vivir
un amor así: De aventura, pasión,
ternura y comprensión…
Como esos que se leen en los libros
o en las series de televisión.

Por eso voy tras de ti sin dudarlo
y sin importarme el mañana,
porque yo solo tengo hoy…

Han sido tantos mis días lúgubres,
han sido tantas ya mis tristezas,
que hoy quiero dejarlos atrás,
extender mis alas y emprender
ese vuelo hacia las estrellas
junto a ti…

Puede sonar fantasioso…
Alguien podría decir que algún
día me llegare a arrepentir.

Pero que le pueden decir a alguien
que por andar trepándose al cielo,
subió tan alto y se olvido de vivir.

Que le pueden decir a alguien,
cuya mediocridad lo llevo a renunciar
a todo aquello por lo que realmente
vale la pena vivir solo por el temor
de un día sufrir….

Ya pueden murmurar
que mi corazón se niega a escuchar,
porque si se equivoca, si sufre, si llora,
ya el amor lo justificara…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

***El Perdón***

***El Perdón***


Se nos hace tan fácil
aconsejar y de vez en vez señalar
a los demás pues es un ejercicio,
que en principio nos libera de
confrontarnos a nosotros mismos
y de empezar a rellenar esos abismos
que nos separan y aíslan de los demás.

Pretendemos amar y que nos amen,
pero como puede manifestarse
el amor a través de un corazón,
lleno de rencores y orgullos
que no son más que mascaras
donde nos ocultamos.

Vivimos en un autoengaño,
de prácticas extrañas que no
son más que artimañas a las
que llamamos perdón…

Decimos perdonar como quien
hace un favor…
Cuando en realidad solo tratamos
de tapar con un dedo el sol,
pues ocultamos nuestra verdadera
intención.

Que es la de buscar el momento
oportuno para ganar con creces
el desquite y gozarnos en la revancha.

Con devoción elevamos nuestra oración
y decimos: “Perdónanos, así como nosotros
perdonamos al que nos ofende”…
Sin darnos cuenta que ponemos la vara
de la medida con que seremos medidos.

Ya que si Dios perdonara de la forma
en que le pedimos hoy no nos
alumbraría mas el sol.

Pues como bien lo dice el viejo dicho:
El que ofende olvida y el ofendido aguarda,
convirtiéndonos en el guarda espada,
del ofensor para ver si acrecentamos
su deuda…

Pues no pocas veces cuando expresamos
“perdón” solo buscamos que el otro
baje la guardia para luego contra atacar.

Sin darnos cuenta que ese rencor
nos esclaviza y que solo perdonando
nos podemos liberar.

Sé que es tan fácil decirles a otros:
Perdona y olvida, cuando no es a
nosotros a quien nos sangra la herida.

Pero si hemos de todo corazón aprender
a perdonar…
Debemos de alzar nuestro mirar a esa cruz
y ver a Jesús que en medio de su suplicio,
al borde del precipicio…
Viendo a su madre sufrir con su último
aliento imploro y dio perdón.

Porque si algo quiso enseñarnos el Maestro,
es que la muestra más sublime del Amor
es el perdón…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

lunes, 11 de abril de 2011

***El Amor Es Una Llama***

***El Amor Es Una Llama***


Viendo todo cuanto había creado,
quedo extasiado de todo cuanto creo,
¡Se enamoro!…

Un ángel a la distancia lo observaba
y con timidez poco a poco se acerco,
para preguntarle: Señor ¿Qué provoca
en ti tanta emoción al punto de que tus
ojos brotan chispitas de ternura?

Él le contesto: Mira cuanta belleza,
cuanta perfección…
Disculpa le dijo: Pero veo más que
emoción en tus ojos Señor, tus ojos
delatan a tu corazón enamorado.

Es así, el replico pues como no amar
toda esta belleza que tiene derroches
de ternura y amor…

Sí, Señor asintió el ángel pero debe
de haber entre todo algo que sea
objeto de tu amor.

Te equivocas le contesto, porque lo
que se ama nunca puede ser objeto,
sino motivo, inspiración…

Amo todo, mas te diré que en el
ser humano he puesto más que
mi soplo divino he puesto en cada
uno de ellos un trocito de mi corazón.

Entonces el ángel pregunto:¿Cómo
es que amándolos tanto tu permites
que perezcan?

Él le contesto: ¿Acaso no soy yo el que
reviste los lirios de los campos cada
primavera? ¿Acaso no soy yo el Señor
de la noche y el día?

Sabes por eso les he dado una alma inmortal
y una capacidad de amar más allá de sus sentidos,
para que cuando regresen a mi vengan robustos
del amor que dieron porque el amor es como
una llamarada que de no propagarse se apaga.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet


***LA Vida es de Momentos***

***La Vida es de Momentos**



El paso inexorable del tiempo
va dejando su huella en todo
lo que toca de forma visible
e invisible que a veces se nos
hace imperceptible…

Nos hace pasar a través de él,
tan a prisa sin reparar ni
importarle nuestra finites…

En ese camino que para nosotros
se hizo tan estrecho van quedando
nuestras memorias y lo mejor
de nuestra historia.

Pero un día sin buscarlo y sin
proponérselo encontramos un atajo,
que nos permite reencontrarnos
con momentos que creíamos olvidados.

No sé si fue en una curva del camino
donde te encontré…
No quise decirlo pero me costó trabajo
el reconocerte que de no haber sido
por esa dulzura intocable de tus ojos,
habría pasado de largo.

Luego ese escalofrió que recorrió
todo mi cuerpo no podía engañarme
y esa sensación de estar tocando
el cielo con las manos.

Te veo tan diferente y tan igual,
que me pareces una desconocida,
aun que tengo esa sensación de
haberte conocido desde siempre.

Aparte de ese trocito de vida
que compartimos nada se de ti,
me dices que has sido madre y abuela
y delante de mi veo a una dama de negro.

Fue nuestro encuentro tan efímero
y sin embargo resucito un caudal
de sentimientos…

Que hubiera querido revestirte de abril,
pintarte con cariños un arcoíris en el alma
y por un segundo ver esa expresión
en tu rostro cuando pierdes la calma.

Pero los vientos de la vida te arrebataron
de mi lado tan a prisa…
Para mostrarme que la vida se hace de
momentos que se viven una sola vez.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet


sábado, 9 de abril de 2011

***Caminando entre la Neblina***

***Caminado entre la Neblina***


El horizonte se ha escondido,
entre una nube gris,
que apenas me permite ver
más allá de mi nariz.

Detengo mi marcha…
Dudando si debo seguir,
con el temor de dar un
paso en falso que me
lleve al panteón.

Dudo y me detengo…
Pero veo a un niño avanzar
llevando su pesada carga,
que sin pestañar avanza
con pie firme…

Entonces me siento avergonzado
y por un momento me quedo
estático como congelado.

Luego sigo mi camino,
Conforme avanzo la neblina
se disipa…

Y veo como todo lo que esta
frente a mí se va aclarando,
y lo que voy dejando,
lo va envolviendo esa nube gris.

Entonces recapacito…
Cayendo en la cuenta que mis
miedos y temores son así:
llenan de neblinas grises
mi entendimiento y disipan mi fe.

Dejándome paralizado e idiotizado,
allí es cuando empiezo a dudar,
si debo quedarme o avanzar
y me quedo parada sin atreverme
a abordar el tren de la vida.

Ya que donde estoy,
aun no es donde quiero estar,
es más seguro y cómodo
que atreverse a ese tren abordar.

Pero finalmente corriendo
detrás de él me subo…
Y poco a poco conforme avanza,
me percato que es mi pasado,
el que se va envolviendo
en esa nube gris…

Porque la vida es acción y movimiento,
porque la vida es riesgo y aventura,
que solo el que pierde la cordura…
Puede pensar que la vida se detendrá por él.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet