Es en esa sobre dosis de ausencia,
donde el recuerdo se transforma,
en presencia y empieza a poblar,
hasta el último rincón y más allá
dónde el corazón y la razón
no pueden negar que sigues aquí
donde se te extraña y se valorar
tu presencia...
En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
Es en esa sobre dosis de ausencia,
donde el recuerdo se transforma,
en presencia y empieza a poblar,
hasta el último rincón y más allá
dónde el corazón y la razón
no pueden negar que sigues aquí
donde se te extraña y se valorar
tu presencia...
Lo creas o no hasta el gato te extraña,
desde que te fuiste ya no me araña
sería que sentía celos por ti
y era su forma de expresar,
como el también te llego a amar.
El,me contempla desde su rincón,
no se si sabrá cuanto te extraña
mi corazón, pero a veces tengo
la impresión, de que está llorando.
Sus maullidos parecen preguntar,
hasta cuando, te tendremos
que extrañar.
“Quien borró los puntos…”
Si nuestra historia apenas comenzaba y la escribíamos con versos de pasión y a golpe de corazón.
Si, es verdad que de mutuo acuerdo le pusimos una pausa, a nuestra historia; pero nunca fue un punto final, sino puntos suspensivos porque aún había mucho por vivir y compartir.
Quién o que le borro los puntos suspensivos y los convirtió en un punto final,
si aún había mucho que escribir, tantos cosas han quedado sin definir.
Pero si nos pusiéramos de acuerdo, a eso le daríamos un remedio, colocando cada uno un punto, para que continúe nuestra historia.
Oxwell L’bu copyright 2025
#historiasinfinal
Si, este amor tiene ese toque infantil,
las ocurrencias de la adolescencia,
la infinita paciencia del amor verdadero
y la magia de la palabra te quiero...
Si, este amor tiene ese toque de locura
y el mismo grado de cordura que tiene
un enamorado cuando el amor
lo ha besado.
Si, este amor tiene la pasión de un verso,
la extensión del universo y sobre todo,
esa magia que le pones tú.
Sonaba un piano, como desgarrándose el alma
y tu recuerdo, como una mano que penetro mi pecho, apretó mi corazón y no se si serían mis nostalgias o la intensidad de tu ausencia,pero por un momento sentí tu dulce presencia.
Y te busque en los pétalos marchitos de los tulipanes, que guarde en aquel cuaderno de poesía;
ese donde guardaba mis versos, para leértelos y contemplar ese brillo de tus ojos.Me aferré a tu recuerdo, para no morir de tristeza,
para no sucumbir a la agonía, que es esta vida mía,
desde que vos no estás.
Imaginó un cielo de tulipanes, con el sol de tu sonrisa, con esa alegría que era como un perro faldero, que a todos lados te seguía...
Imaginó que besas los tulipanes, que son los besos, que ya no te pude dar... Tulipanes que tienen algo de vos y mucho de mí. Porque en ellos he vertido el corazón y mi pasión por vivir y serán mi huella, cuando tenga que partir.
Oxwell L’bu copyrights 2020
Escuchar un bolero, es escuchar en susurros un te quiero, es ver tus ojos color aceituna meciendo la cuna, es sentir tu calor envuelto en tus brazos llenos de amor.
Escuchar un bolero, es retomar mis memorias nebulosas, que en esa atmósfera azul de mis primeros días en este mundo y sentirme protegido en tu regazo.
Es que escuchar un bolero, es sentir tu pasión por la vida y un hasta pronto en esa despedida.