jueves, 5 de mayo de 2011

***Efraín Recinos****


***Efraín Recinos****
De la roca y de la arcilla,
del tambor y de la chirimía,
entre lienzos y acuarelas,
surge de la profundidad
...de las entrañas quezaltecas,
el ingenio de un genio.

Rompiendo paradigmas
y desasiendo los esquemas,
en una noche llena de enigmas
el universo conspira en la
imaginación de un hombre
cuya vocación fue soñar.

Soñar que lo que imaginamos
lo podemos plasmar por medio
de la pluma, el pincel, el cincel
y transformarlo en realidades
que parecen virtuales pero que
podemos tocar.

Ingeniero de profesión, inventor
y creador por vocación…
Padre de la Arquitectura en una
Guatemala que hoy se engalana
con edificios estilizados que
parecen monumentos.

Pintor de realidades que palpitan
en otras dimensiones…
Muros donde danzan el ingenio
con nuestras tradiciones.

En una “Noche Maya” donde nuestros
ancestros celebran al hijo que se
torno en el mentor que mantiene vivo
el arte e ingenio de sus ancestros.

Maestro que nunca dejas de ser aprendiz,
porque esa capacidad de imaginar es
la formula reciproca del que no pierde
la capacidad de asombrarse…

Entre ecuaciones, diseño y filosofía
nos mostraste el camino de regreso
a nuestra cultura…
Loable ha sido tu misión Maestro
Efraín Recinos el Da Vinci Chapín.
Oxwell L’bu

***Con los Brazos Vacios***

***Con los Brazos Vacios***
Nueve meses de espera…
La ilusión en tus ojos y tus manos
tejiendo entre nubes de algodón.

...Una habitación esperando…
Una cuna aguardando…
Tus brazos ansiosos por cargar
al nuevo bebe.

La fuente se rompe como señal
inequívoca de que esta pronto
a nacer…

Peleando con el tráfico, con los
dolores de parto a flor de piel,
llegas presurosa pues tu retoño
va a nacer.

Con dolor das a luz a un ángel,
que cerró los ojos luego de nacer,
tú sigues allí sin comprender,
esperando que todo sea una pesadilla.

Algo así como cuando la noche veda
nuestro entendimiento y esperamos
a que empiece a amanecer.

Mas aun la claridad del sol
no alumbra suficiente para entender.
que tu ángel a volado justo después
de nacer…

Llegas a casa y una profunda tristeza
te embarga…
Vez el cuarto que nunca ocupo,
la cuna donde nunca se meció
y los brazos vacio de una madre
que por nueve meses espero.

En ese momento no hay palabras
capaces de llevar consuelo a
tu corazón afligido y desecho.

Porque ese dolor en tu pecho,
lleva abierta una herida,
que solo Dios puede sanar.

Como quisiera tener palabras,
como quisiera poder desgarrar
mis propias entrañas si eso te
llevara un poco de consuelo.

Que yo te puedo expresar que
llegue a aliviar tu dolor…
¡Nada! ¡Nada! Solo el silencio
y el vacio.

Hay cosas que nunca vamos a entender,
hay misterios que no nos son develados,
cuando nos sentimos por una lanza
atravesados…

Más aun en medio de esta desventura,
acudamos a Jesús el que murió
abandonado en esa cruz.

Y presentémosle al ángel que voló,
démosle un NOMBRE ya que es
nuestra prerrogativa como padres
y luego pongámoslo en sus manos.

Pues El sabe que aun que quisiéramos
tenerlo con nosotros…
Este ángel vino cun unpropósito que

cuando pase esta noche podremos comprender.
Y no digas que NO eres madre mujer,
porque tu hijo es un ángel que cuando
habla con Dios le dice:
Esa flor, la más bella esa, esa es mi MADRE.
Oxwell L’bu

miércoles, 4 de mayo de 2011

***Mama Soltera***

***Mama Soltera***
Que has traicionado
la confianza de tus padres,
que te has fallado a ti misma,
eso de sobra lo has escuchado.
...
Que todos han señalado tu pecado
y tu reputación han pisoteado…
Que han dejado tu corazón destrozado
y tu honra con calumnias han lapidado.

Todo eso ya de sobra los has escuchado,
deja ya te atender a los que solo te vienen
con sarcasmo a ofender…

Ármate de valor y empieza a ser mujer,
que apenas la vida empieza a amanecer,
pues lo que hoy es un problema la vida
lo trasforma en el teorema que viene
a romper todos tus esquemas.

Mírate y descubre la belleza que hoy
en tu vientre empieza a florecer,
es como una fresa en su almíbar
que para mañana te llenara de miel.

Si llevas un ángel a flor de piel,
empieza a escribir su nombre
sobre un papel…
Y preséntaselo a Dios que El
seguro te sabrá comprender.

No te sientas fracasada…
Y más bien al verte embarazada
recuerda que hay mujeres que
darían la vida por sentir esa
flor en su vientre.
Oxwell L’bu

"Arboles Caidos"

“Arboles Ciados”
(Un Cuento mal logrado)

Erase una vez… Pero no fue solo una vez, era cada vez que la veía, el corazón le retumbaba, se le caía la baba si ella le sonreía. Ella lo sabía y el no trataba ni por un segundo de disimularlo, porque pensaba: -Si nada en esta vida se repite, entonces porque andar jugando al escondite. Todo m ...undo sabe que la vida es corta y es tan obvio pero todos vivimos ignorándolo, como que con hacerlo engañáramos a la muerte…

Eran apenas unos niños, pero se profesaban un cariño que subía como humo hasta el cielo y formaba nubes de formas caprichosas. Ella perseguía en su jardín mariposas, mientras él la veía desde su ventana. Siempre fue así, era como hubieran nacido atados por un cordón umbilical invisible que los unía. Vivian uno frente del otro, tenían la misma edad y el mismo gusto por el helado de fresa, por las tardes lluviosas y ambos coleccionaban mariposas. Cursaban el mismo grado, el en una academia cívica-militar, ella en un colegio de monjas.

Todos los días, se miraban, aun que nadie lo sabía, había entre ellos una complicidad nunca acordada, pero siempre vivida. Hasta que un día, ella se fue a vivir con sus padres a otro lugar, del que nunca tuvo paradero, no pudieron despedirse, porque ella nunca supo que debía de irse, sino hasta el momento que le ordenaron hacer su maleta y se marcho. De las cosas de la casa alguien se encargaría.

Desde aquel día, una profunda tristeza embargo el alma del muchacho y un dejo de melancolía en sus ojos se podían ver. Nunca más volvió a saber de ella y la vida como siempre continuo. Pasaron los años el se graduó, luego ingreso a la facultad de medicina y tiempo después era doctor. En todo ese tiempo siempre la busco, en sus libros, en la música, en las estaciones de autobús, en las calles en fin y más de una vez la ilusiones ópticas le hacían la jugada, creyendo verla seguía a una muchacha, pero al acercarse no era ella…

El siguió viviendo en el mismo lugar con su padre, pues la madre hacia ya 5 años había muerto por problemas respiratorios, razón por la cual él se hizo especialista en pulmones. Su padre para estas alturas de la vida, le urgía que se enamorara, que se casara y le diera nietos. Y aun que varias veces intento enamorarse, comprendió que su corazón se había ido con ella…Aun que a nadie se lo decía, guardaba la esperanza de un día encontrarla, aun que para estas alturas de la vida seria casada y con su propia familia. Pero eso no le importaba, con tal de volverla a ver.

Había chequeado la guía telefónica, haciendo una y otra vez llamadas equivocadas, con la esperanza de que en ese ejercicio de prueba y error en una de esas acertara, pero nunca paso. Uno de esos días en que la vida parece confabularse a nuestro favor, caminaba por el hospital donde trabajaba; todo transcurría como de costumbre, hasta que hubo una llamada de emergencia. Un paciente proveniente del campo, mostraba un cuadro clínico complicado, con ataques de asma y una neumonía recurrente. El acudió a la emergencia, la paciente traía puesto una máscara de oxigeno y una aguja incrustada en las venas para suministrarle el medicamento. El la examino, ella estaba inconsciente. Giro las instrucciones de rigor a la enfermera y dado que había terminado su turno se retiro. Cuando iba camino a casa, se dio cuenta que su corazón latía mas a prisa que de costumbre y una sensación de no sé qué, lo embargaba.

Se paso toda la noche pensando en ella, pero esta vez de una forma más intensa y con la sensación de sentirla cerca. Al día siguiente regreso al hospital, hizo la ronda de costumbre, al llegar a la sala de emergencias, la enfermera salió a su encuentro y le dijo: -Doc usted si que tiene manos milagrosas. -¿Por qué? Replico él.- Pues porque la mujer que usted trato ayer y venia casi muerta, hoy esta de lo mejor, aun que la he movido a observación, pues quiero estar segura. El fue en ese momento al verla, al entrar en la habitación, esta se ilumino, era ella, la doncella que corría tras las mariposas en el jardín, un poco cambiada sí, pero esa forma de mirar estaba intacta. Ella lo vio, como a alguien que conocía, al igual que el. Más tomo los registros de la enferma antes de preguntar y leyó el nombre, ¡Era ella! El la llamo por su nombre, luego mirándola fijamente, le pregunto que si se acordaba de él, ella hizo como que no, pero sus ojos la delataban y luego le dijo con una emoción que le desbordaba el corazón que sí. Después ella un tanto sonrojada se acomodo en la cama y él en una silla. Ella le conto el porqué tuvieron que moverse así tan de repente, debido a que el humo de la ciudad le sentía mal a sus pulmones y a que estaba desarrollando una enfermedad. Con temor a la respuesta, le pregunto: -¿Y te casaste? Ella respondió que no, entonces ella como poniendo distancia le replico: -¿Y usted doctor? –Sí, si me case, con mi carrera….

En el hospital se miraban a diario y se ponían al día sobre sus vidas, pero sin atreverse a nadar en aguas más profundas. El se quedaba muchas veces casi haciendo doble turno para estar con ella; durante las horas de visita llegaba a cada rato y la tía empezó a sospechar (ya que sus padres ya habían muerto) y le dijo: -Ese galeno anda interesado en ti. Ella le replico: -No tía, somos viejos amigos de la infancia. Pues no te ve como amigo y tú tampoco… Días después salió del hospital notablemente recuperada. Se instalo en casad e la tía, dado que tenía que ir a chequeos periódicos al hospital. El la visitaba a diario y entre ellos volvió a retoñar como nunca toda esa ternura y amor, que guardaron sin saberlo para cuando la vida les regalara el reencuentro. Poco tiempo después se casaron en una ceremonia, sencilla donde apenas hubo algunos invitados.

Aquella noche de bodas, era como si le hubieran torcido el brazo al destino, que por tanto tiempo los separo, se amaron y juntos tocaron el cielo, luego la noche cubrió su desnudes y se llevo la magia de aquella primera y única vez, ya que el durmió para siempre, con una sonrisa en el rostro. Se determino que la causa del deceso fue debido a un infarto. Ella repentinamente enfermo y fue llevada de nuevo a la emergencia; estuvo unos días allí, pero los médicos dijeron que su vida se apagaba como una vela soplada por el viento, ella con las últimas fuerzas que le quedaban pidió que la llevaran a la casa donde vivo sus primeros años, pero no pudieron dado que la casa ya no le pertenecía, en cambio la llevaron a la casa del suegro, el accedió sin dudarlo. Y una tarde lluviosa de mayo, le dio alcance a su eterno enamorado que esta vez al verla venir a través de la ventana de la eternidad, salió a su encuentro…

Esa tarde llovió como nunca y se extendió durante toda la noche transformándose en tormenta. Al amanecer quienes vivían en el lugar, vieron techos y poste de electricidad caídos y en la casa del doctor dos árboles caídos, que parecían abrazarse uno contra el otro, como resistiéndose a sucumbir. Las autoridades pensaron en derrumbarlos, pero el padre del muchacho se opuso, ya que recordó que aquellos arboles fueron sembrados el mismo día, cuando eran niños por su hijo y la que siempre fue la niña de sus ojos.

Los arboles no murieron, como pudieron se aferraron a la vida, rellenando con naturaleza sus heridas y hoy se les ve como si se estuvieran besando…
Oxwell L’bu

martes, 3 de mayo de 2011

***En Vientre de Mujer***

***En Vientre de Mujer***
Concebiste en una entrega de amor,
esperaste 9 mese vestida de candor
y pariste una nueva vida con dolor.

...Prodigando cuidados con manos de ángel,
arrullando tu fruto con cantos celestiales,
con voces de los manantiales y grillos
desvelados…

Es tu vientre la cuna donde se arrulla
el amor con cantos de esperanza…
Es esa hermosa y delicada panza
el desvelo de tus sueños.

El creador bien pudo, si hubiera querido
hacernos descender del cielo saltando
de estrella en estrella…

Pero El quiso hacernos venir por medio
de una mujer…
El quiso hacernos nacer de tu vientre,
para que cada alumbramiento fuera
un milagro.

Y para asegurarse que su creación estuviera
en las mejores manos…
Puso su corazón en tu pecho y te dio manos
de rosa y de roble para que sus hijos
desarrollaran un sentimiento de Amor noble,
cuando te invocaran Mama…
Oxwell L’bu

***Encuentro***


****Encuentro***

Con los ojos llenos de ternura
y una emoción que te brota
a flor de piel…

Te veo llegar y no me puedo
dejar de emocionar y sin apartar
mis ojos te ti, tomo tus manos
y descubro un ligero temblor
que no es más que la fuerza
del amor…

Sé que me amas y esto no lo digo
con altanería porque sé que la vida
en sus caprichos podría alejarte de mí.

Por eso es que cada encuentro es para
nosotros una celebración donde los
tambores los toca el corazón y la
voz lo sigue con un canto.

Hay un acuerdo entre nosotros que
nuca lo dijimos, que nunca lo escribimos
y es el de vivir cada momento intensamente.

Que si nos vamos a besar pondremos el corazón,
que si nos vamos a amar lo aremos hasta
tocarnos el alma…

Que nuestras palabras serán llenas de luz
y de dulzura pero sobre todo con verdad,
que nuestras caricias sean intensas y delicadas
como quien toca un cristal que no quiere
empañar, que no quiere dañar…

Es por eso que entrar a nuestra habitación.
es como entrar al paraíso ese donde el
Amor no conoce de tiempos ni pecados.
 
Es allí donde nos deleitamos con
el fruto permitido…
Ese que desde siempre la vida hubiera
querido que los mortales compartiéramos
en los manantiales de la eternidad.

Es por eso que cada encuentro lo celebro,
que cada vez que nos vemos es para mi
como la primera vez y a la vez como
una despedida.

Que mas puedo decirte ¡Vida mía!
Si cada día me invento nueva poesía
y tu pones en mi boca un nuevo canto,
ese que me embriaga del encanto de
tenerte cerca de mí.

Oxwell L’bu.
Imagen: Internet

domingo, 1 de mayo de 2011

***Los Versos de Un Quijote***


***Los Versos de Un Quijote***

No hay en mis palabras sabiduría,
ni siquiera la belleza de la poesía,
esa que enciende luces en medio
de las tinieblas…
Esa que pone miel cuando la hiel
ha amargado el alma…

Como quisiera poder rimar con la
maestría que pone a las letras a bailar,
como quisiera escribir versos con la
estética y belleza que la trasforma en arte.

Pero dicha gracia me fue vedada
y en vez de ello la vida me dio sueños
donde las letras le cantan al amor nadando
entre lagos azules que se besan con el cielo.

Son frases que como Cisnes danzan en el infinito,
con aromas a jazmines donde se besan los delfines,
donde los nubes son gradas para subir al cielo
y las estrellas son los ojos que parpadean
para llamar la atención de la luna.

Quizás mis versos no sean más que el producto
de una sinestesia que como anestesia mitiga
las desventuras de la vida…

O será que son una manifestación de esa dimensión,
donde el silencio canta y los tulipanes son
eternos invitados…

Sé que si dejara de escribir quizás nadie lo extrañaría,
porque muchas veces lo que escribo es flor de un día,
que conforme avanza el calendario cae al olvido.

Pero esa agitación de mi corazón…
esa alegría que se conjuga con el asombro,
no hay sustancia en este mundo con la que
se pueda alcanzar pues de vez en vez
me pone a levitar...

Alterando mis neuronas y la proporción
de melatonina que renuevan cada día mi existir,
son emociones que ponen a mi corazón a latir…

Quizás mi palabra solo se un Quijote que a su
Dulcinea no termina de enamorar,
o tal vez sean los versos que nadie se atreve
a recitar…

Versos Quijotescos que navegan en el aliento
de su amada que como una niña ilusionada,
espera a su bohemio como si fuera el genio
que se le aparece en la lámpara.

Quizás mis versos no congreguen cuartetos
de violines…
Quizás solo sean los intentos de un aprendiz
que intenta con palabras verte sonreír,
porque tu sonrisa es el sol que vino a iluminar
mi corazón.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet