martes, 14 de septiembre de 2010

***Mi NinaBlanca, Mi Monja Blanca***

***Mi Niña Blanca, mi Monja Blanca***


Titiritando de frio en los
bosques de las Verapases,
así te encontré a los pies
de una ceiba…

Tu belleza me deslumbro
tu rostro empalideció,
cuando nuestras miradas
se encontraron.

Un quetzal de pronto paso
acariciando tu rostro con
su bella cola…
Tus ojos como carambola
se fueron detrás de el,
mi corazón seguía allí junto
a ti titiritando de frio cuando
el chipi chipi te baña el rostro.

Mi niña blanca, mi Monja Blanca
que has crecido en esta tierra
de leyenda, maíz y café…

Mi niña blanca, mi Monja Blanca
que tiemblas de la emoción
cuando escuchas las teclas
morenas de la marimba…

Mi niña blanca, mi Monja Blanca
que eres algo así como una lagrima
de Dios…
Lagrima de alegría, lagrima de tristeza
que hace fecunda a esta tierra del quetzal.


Oxwell
Foto: Internet

lunes, 13 de septiembre de 2010

"Los Locos del Portal"

Los Locos del Portal del Comercio”


Amanecía en el valle de la Ermita, la catedral parecía una elegante señora que se levanta engalanada cuando la despierta el sol… El palacio de gobierno con sus vitrales árabes y sus jardines llenos de color. La fuente del parque que con sus aguas saltarinas parecía una patoja chapoteando el agua y bailando de alegría… El parque central hermoso, con sus faroles coloniales y sus arriates caprichosos hacían gala de “La eterna primavera”.

La tibieza de una briza que soplaba, le pasó por el rostro como besándolo, como diciéndole: vamos despiértate que la luz ha espantado tus temores… Y al abrir los ojos lo primero que buscaba el patojo era su cajita de lustre, que era donde guardaba sus mayores tesoros, betún de diferentes colores, tintas hechas de añelinas rebajadas con agua, sus trapos de franela, sus cepillos de cerdas suaves, su cajita de fósforos vacía donde ponía las monedas sueltas, un carrito de metal despintado que era el único recuerdo que le dejo su padre antes de perderse en la jungla de concreto y por supuesto la foto de su madre.

Ahora empezaba la lucha del día para Miguelin, tomando su cajita de madera se iba al mercado central a buscar algo para medio comer, quizás un panecito con una tasita de café, que más bien parecía agua de calcetín de lo ralo que estaba. Las doñas del mercado central era las proveedoras del desayuno de los pobres y porque no suertudos que podían darse ese lujo….Lo que por las noches era el refugio de los locos, por el día era el campo de batalla de los muchos que comerciaban en el portal.

Luego de desayunar, Miguelin se iba corriendo al parque central para agarrar a los primeros clientes que eran los choferes de los ministros y gente importante, al pasar por catedral se persignaba tres veces como le había enseñado su madre, una por el Padre, otra por el Hijo y otra por el Espíritu santo…Amen…Ya cada quien iba tomando posición en su espacio, sin contratos pactado, pues no se valía quitarle el pan a otros, había que respetar si no se quería un lio después. Cada uno de los lustradores del parque central, se sentaba en su cajita de lustre a esperar a los clientes de siempre, los llamaban con un chiflido, un veni pa’ ca patojo y allí iba el patojo corriendo para lústrale los zapatos a los viejos estirados que se sentían importantes. Se sentaban en una de las bancas del parque, no sin antes pasar sus pañuelos llenos de mocos para no ensuciarse con la mugre de la chusma, abrían su periódico para leer o hacer como leían mientras el patojo le lustraba los zapatos con el cuidado de no mancharle los calcetines, si no, no solo no les pagaban y se arriesgaban a tener que pagar los mentados calcetines…

Miguelin se pasaba casi toda la mañana ocupado, lustrando y escuchando los secretos de estado que los viejos estirados de vez en vez ventilaban mientras se lustraban los zapatos, pero a los lustradores que les iba a importar, si para ellos lo que contaba era sobrevivir ese día y luego aun mas sobrevivir la noche, con los locos del portal. Al medio día, los lustradores del parque buscaban la sombra de un árbol para refrescarse, más de alguno se ponía a rezar el Ángelus mientras repicaban las campanas de la catedral, los que tenían la suerte de haber lustrado suficiente se iban a almorzar y los que no, pues entretenían el hambre jugando trompo, espantando a las palomas o tirando corcho latas a la fuente, que parecía escupirlas para afuera por la presión del agua. Al atardecer poco a poco empezaba la agonía de todos los días, poco les entretenía el escuchar las notas de la marimba que tocaba en la Concha acústica y que al ir cayendo el manto de la noche la fuente parecía bailar con sus aguar armonizado por el cambio del color de las luces que la alumbraban.

Una vez caída la noche, los comercios cerraban, las calles se iban llenando de otro tipo de personas, que caminaban más lento, despacio como quien busca algo que sabe dónde encontrar…Y poco a poco al cobijo de las obscuridad de la noche, los locos empezaban a asomar la cabeza de la que solo se distinguían los ojos que brillaban en la obscuridad, como si fueran ojos de gato. Cerca de la media noche, las calles eran un desierto, hasta la fuente del parque se había ido adormir, la luna vestida como novia con un manto de estrellas que destellaban lucecitas como cortejándola al sol… Mientras en el portal del comercio, poco a poco se convertía en el techo de tantos que vivan en la calle. Cada cual abriéndose un espacio, entre cuerpos desparramados en el suelo en una fila interminable que pasaba también por el callejón de los joyeros, más conocido como el pasaje Rubio . Y los Locos como quienes son convocados por una voz acudían a la cita, algunos se reían como quien acababa de escuchar un chiste, otros lloraban como si estuvieran en un funeral, otros más peleaban entre sí o peor aun le pegaban al que encontraban, eran cruentas palizas que al día siguiente nadie los reconocía, pero nadie se metía, pues los locos del portal en su locura eran capaces de cualquier estupidez. Así que todas las noches los patojos lustradores se encomendaban a todos los santos para qué los protegieran de ser el escogido de la noche por los locos. Se decía que aunque no se estuviera dormido, lo mejor era cerrar los ojos y hacer como si se dormía, pues los locos acostumbraban escoger a los que estaban despiertos y era por eso que nadie los conocía, nadie sabía quiénes eran o de donde venían… Eran como aparecidos de las noches, que se desvanecían con la luz del alba.

Para Miguelin amanecía otra vez igual, siempre con la misma esperanza, siempre con la misma lucha, con el mismo papel de este teatro de la vida, el de ser el ignorado, el de ser aquel cuyo sufrimiento no se distingue por que es como parte del paisaje… Los locos seguirán allí… Han existido desde siempre y nunca dejaran de existir, porque son el reflejo de lo que se esconde y parte de ese algo que todos en el día pretendemos ignorar…



Oxwell L’bu

viernes, 10 de septiembre de 2010

"Cartas Perfumadas"


“Cartas Perfumadas”



Caía la tarde y la noche empezaba a desplegar su manto tapizado de estrellas, la luna como una doncella mirando atreves de las cortinas de una ventana asomaba su rostro al firmamento y aquel muchacho llevaba el corazón contento, en el pecho una tarjeta para la niña de sus sueños, aun que a veces para sorprenderla las ponía en el correo aun que sabía que de aquella forma ,se perdía el ver sus ojos humedecidos y esa sonrisa que iluminaba su rostro, mas recibía a cambio un beso travieso y un abrazo en el que sentía los latidos de su corazón.



Corrían los finales de los ochentas cuando el VHS reinaba y en casetes se guardaban en forma de música los recuerdos más hermosos, la internet era un sueño que se desarrollaba en forma exponencial. En las radios en ingles se escuchaban una y otra vez la música de Michael Jackson y Madona, en español las canciones escritas por Manuel Alejandro en las voces de varios artistas dominaba la preferencia de los oyentes, pero a Nayeli le encantaba escuchar a José Luis Perales; ella cursaba el quinto año de magisterio, Juan Luis en los primeros años de universidad. Llevaban un poco más de un año de ser novios y celebraban cada mes como si fuera el primero, siempre le envía un telegrama y calculaba los días que el correo tardaba en llegar, para que llegara el día justo el cartero con una carta perfumada, para celebrar un mes más en que el amor reinaba en sus corazones .



Por aquellos días Juan Luis se había hecho de una moto para transportarse de casa a la universidad, más cuando salía con Nayeli preferían usaban el transporte público pues a ella le atemorizaban las motos. Él le decía que el siguiente semestre tendría que tomar los cursos por la tarde y saldría ya de noche por lo que tener una forma propia de transportarse le permitiría llegar pronto, para poder irla a ver. Aunque a veces por cuestiones de exámenes y tareas no le era posible irla ver, mas siempre le envía cartas de amor perfumadas por el correo, ella lo sabía y por eso cada día buscaba en el buzón con una ilusión que desbordaba su corazón, eran cartas que leía una y otra vez, las cuales atesoraba en una caja de zapatos que había decorado con recortes de los pitufos.



Entre libros, tareas y números los versos se abrían paso para plasmar en una hoja de papel aquel cumulo de sentimientos que brotaban a raudales, recordando su sonrisa y esos ojos que brillaban como las estrellas…Nayeli para él era su razón en este mundo, ese algo por qué dar un paso más, ese algo que da razón al sin sentido, pues por ella y en ella había aprendido a amar, no porque …Fuera buena, bella, inteligente, sino con ese amor que se mantiene perenne a pesar de…



Era ya el mes de noviembre, con esa briza que traía el viento, los arboles meciéndose como bailando, las flores medio cerradas como abrigándose del frio, un frio primaveral… Aquel sábado como cosa extraña Nayeli había aceptado la invitación de ir a un café en la moto, se vistió con una blusa, un suéter y pantalón de mezclilla, él le ajusto el casco y ella se abrazo a su cintura con todas sus fuerzas, mientras sentía el viento besándole el rostro, llegaron al lugar, fue una tarde fantástica y antes de que callera la noche decidieron regresar, estaban a unas cuantas cuadras antes de llegar cuando un vehículo golpeo la moto y ambos salieron como flotando, la última imagen que quedo graba en ella fue la de su sonrisa, luego todo se torno en un sueno en el que le gano el tiempo…



De aquel terrible accidente en el que el muchacho murió y ella quedo en coma habían pasado ya más de diez años cuando ella despertó, así de repente sin que nadie lo esperara, pues en todo aquel tiempo, apenas unas cuantas veces había dicho un par de palabras o movido una mano, una pierna, para luego quedarse en aquel largo sueño. Al despertar quiso pararse pero no pudo, las piernas apenas le respondieron, sentía la espalda como un acordeón y su propia evitación la miraba diferente, con aparatos extraños y sus brazos como atados a aquellos sueros que la alimentaban, con esfuerzo casi balbuceando pidió ayuda, pero nadie contesto, ella se sentó en la cama confundida no entendiendo nada, pero aquella imagen seguía en ella grabada y se pregunto ¿Que era de Juan Luis? ¿Dónde el estaba? Perdida en sus pensamientos, así la madre lo encontró, sin que su cabeza pudiera dar crédito a los que veían sus ojos, corrió hacia ella, con el alma llena de emoción la abrazo, ella la reconoció inmediatamente, pero la veía diferente, la madre no cavia en su alegría, después de todos los pronósticos dados por los medios, el tiempo trascurrido, ¡su hija por fin volvía a la vida…!



Conforme pasaron los días Nayeli empezó a recuperar sus habilidades motoras, pero no recibía respuesta a sus preguntas, los médicos la habían revisado, sometiéndola a varios exámenes en el hospital sin que hubiesen encontrado daños aparentes, pero quería seguir chequeándola sin embargo le permitieron regresar a casa. Aquella tarde la madre le comento lo sucedido, lo del accidente, lo de la muerte del muchacho y lo de su estado de coma por más de una década, todo aquello la confundía pero sobre todo una gran tristeza le embargo el corazón. Para este tiempo ya sus hermanas se habían casado, así como muchas de sus amigas y amigos, sin embargo Lucy continuo durante todo aquel tiempo yendo a verla y al enterarse de que había vuelto de aquel largo sueño no dudo ni un segundo y se fue a buscarla. Desde aquel día Lucy hizo todo lo posible por decirlo así de ponerla al día en cuanto a la vida, le explico todo lo concerniente a las nuevas formas de comunicarse con los demás, la computadora, el email, los programas de chat, las redes sociales, los textos en los teléfonos celulares en fin, todo aquello que en aquellos años eran teorías y sueños ahora eran realidades en el horizonte. Las cartas de puño y letra, la emoción de esperar las cartas perfumadas habían pasado a la historia en tan poco tiempo, ahora el cartero llevaba paquetes de mercancías compradas en ebay, las facturas de las cuentas por pagar y por supuesto las ofertas donde te ofrecen subsidiar la vida, tarjetas de crédito con cero porcentaje de introducción que se disparan en forma exponencial unos meses después. Incluso para conocer pretendientes, las reuniones parecían en desuso pues en estas todos estaban más interesados en mandar mensajes de texto que atreverse a conocer nueva genta, ahora se usaba los sitios para encontrar pareja.



De súbito para ella la vida se había tornado en algo desconocido o serio que ella era obsoleta, era como si se hubiera caído del tren y se hubiera quedado en una estación desconocida. Pese a que ya no era una jovencita, la ilusión de recibir aquellas cartas perfumadas seguía perenne y al llegar el correo, corría ansiosa para buscarlas, pero ya no llegaba, entonces un dejo de tristeza se apoderaba de su alma. Intento conocer a nuevos pretendientes, pero al parecer la prisa era el factor común de una relación. Se sentía desubicada, algo así como un gato en una perrera. Un día hurgando entre sus cosas encontró aquella cajita de zapatos forrada con recortes de los Pitufos que adentro contenía aquellas cartas perfumadas y todos aquellos detalles que un día le hicieron tocar el cielo, rosas marchitas, tarjetitas hechas a mano, cartas con intentos de poema, listones de regalos recibidos…Todo aquello que un día despertó sus ilusiones y le había hecho sonar despierta. Ahora todo aquello había quedado en desuso, no sabía si ahora era mejor o no, lo que si comprendía era que el cortejo antes del romance es un arte, que requiere dedicación y paciencia. A pesar de que sabía que las cartas perfumadas ya no llegarían, en su corazón seguía sintiendo aquella emoción esperando el correo.



Oxwell L’bu

***Scent of a Women (Aroma de Mujer)***

*** Scent of a women ***



woke my cravings by simply to
pass around me...
Your fragrance provokes
me another kiss on
your mouth,
you know how to seduce me...

I breathe your skin and the
fragrance of flowers
and new loves reborn in my garden.


And even in the dark room,
blindness in my eyes are compensated
largely by my senses that leave behind
you.

Again I breathe you and I feel
like an angel in heaven...
Again I feel you and I am like
an erupting volcano...

And after all...
They may be a hundred years,
and would feel you close to me,
because your scent has been
permeated in me.



***Aroma de Mujer***

Despiertas mis ansias
con tan solo pasar
cerca de mi…
Tu aroma me provoca
otro beso en la boca,
me sabes seducir…

Respiro en tu piel
las fragancias de
las flores y de nuevos
amores que renacen
en mi jardín.

Y aun en la obscuridad
de la habitación,
la ceguera de mis ojos
la compensa con creces
mis sentidos que se van
detrás de ti .

Vuelvo a respirarte y me
siento como un ángel
en el cielo…
Vuelvo a sentirte y soy
como un volcán en
erupción…

Y después de todo…
Pueden pasar cien años
y seguiría sintiéndote
cerca de mí,
pues tu aroma se ha
quedado impregnado en mi.


Foto: Internet

***Encuentros Furtivos***

***Encuentros Furtivos***


En tu ausencia…
Busco tu presencia como
un naufrago busca con
desesperación una isla
para no perecer…

Me gusta tu belleza natural
verte desnuda es como
contemplar una obra de arte,
de la que sin proponértelo poco
a poco empiezas a enamorarte.

Me gusta los pliegues de tu
piel ajustados a tu cintura,
me haces perder la cordura
con tus encantos de mujer.

Tus caderas como montañas
a las que me quiero trepar,
para luego navegar en el
océano de tus entrañas…

Tus labios carnosos como una
fruta que no se puede resistir,
es que con un beso que a de redimir
mis anhelos y mis ansias.

Y yo sigo aquí soñándote despierto
esperando nuestro encuentro,
que me ata y me encadena,
que me mata y envenena
pero sin el ya no se vivir.

***Manitas Pintadas***

***Manitas Pintadas***


Te vi caerte una y otra vez
y con esa determinación
que tienes en tu corazón
levantarte…

Hoy me sueltas la mano
y corres con esa prisa de vivir,
las luciérnagas revolotean en
tu camino y no te preocupes
Si vuelves a caer que igual
encontraras mi mano.

¡Mi niña! como ha cambiado
tu cuarto ya no juegas
a ser princesa…
¡Hoy juegas a ser mujer.!

Miro tus manos como se
deslizan como mariposas,
por una hoja de papel que con
acuarelas y colores transformas.

Así transformas tu mi vida
desde aquella madrugada
que te vi llegar…
Hemos contado juntos las estrellas,
hemos jugado con las nubes de algodón
y más de una vez con tus pequeños
detalles has conmovido mi corazón.

He sido yo el que primero te trajo rosas,
He sido yo el primero que con versos
ha querido conquistar tu corazón,
he sido yo con el que más de una vez
compartió tus juegos…

“Que más se puede pedir si nos
hemos untado acuarela en las
manos con colores de la vida
para dejar nuestras huellas
en la vida…”

¿Qué más se puede pedir?
yo pediré vida para acompañar
tu camino y cada noche rezare por ti…


Foto: Internet

***Luz Tenue***



***Luz Tenue***


Le apagaron las luces
y con ellas todos sus
sueños y esperanzas
se fueron a dormir…

Una tristeza profunda
hizo aposento de su alma,
la confusión y el temor
hacían sus apuestas.

Mientras la desesperación
y la frustración corrían por
sus venas en una lucha
desenfrenada por vencer.

Estaba embarazada y el futuro
padre era el gran ausente…
Necesitaba una pronta solución
para ocultar el problema.

Como era de ex pectar por los que
quieren en otras vidas experimentar,
los consejos no se hicieron esperar.

Todos eran típicos de nuestros
días simples, fáciles y efectivos,
y para eso de los remordimientos
¡Hay muchos medicamentos!

Mas una voz le dijo espera
tú que siempre buscaste milagros,
tú que siempre esperaste en tu
vida eventos extraordinarios…
Que no vez que en tu vientre
hay una luz…
Que no vez que cada vida es
una esperanza, un pedacito de
cielo que Dios puso en tu pansa…

No apagues la luz que volverá hacer
arder la hoguera del amor, la fe y
la esperanza en tu vida…

Foto: Internet