Si nuestro amor no durará una eternidad, eso no limitaría lo que siento por ti, porque más vale el haberlo vivido, que pasaste el resto de la vida preguntándote como hubiera sido si ese amor, si se hubiera vivido
Oxwell L’bu
En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
Si nuestro amor no durará una eternidad, eso no limitaría lo que siento por ti, porque más vale el haberlo vivido, que pasaste el resto de la vida preguntándote como hubiera sido si ese amor, si se hubiera vivido
Oxwell L’bu
Ella se cree la chica más deseada del Instagram y la musa de los aprendices de poetas en Facebook y sin embargo cuando alguien le regalaba flores, estas se marchitaban entre sus manos…
Ella, enseña más las caderas, que su sonrisa, sus pechos eclipsaban su mirada y aunque siempre aparece bien planchada, tiene la vida arrugada.
Predicadora de mentiras piadosas y verdades a medias, no usa medias, para enseñar las piernas y sus formas no hay que imaginarlas, pues basta un vistazo para mirarle hasta la sombra.
Su talento está en lo que enseña y de eso va dejando reseña, habra que ver que sucede cuando la alcancen los años.
Oxwell L’bu
“La hice poesía”
Desde que la vi,
la deseé, no con ese
deseo profano,
que en vano se siente
en los genitales,
por instinto.
No, aquello era distinto,
como el vino tinto,
pues suave y sutilmente,
la acaricié con la mirada
y la poesía brotó a raudales.
La besé con el pensamiento,
mis manos como mariposas,
sobre volaron, todo su cuerpo.
Desabroche con versos,
los botones de su blusa,
y su falda se deslizó
al suelo, con mi anhelo.
La contemplé y la recorrí
de norte a sur,
con una sola frase,
esa que se susurra
al oído con un suspiro.
Luego esa prenda
que sostiene y ciñe
sus senos, al principio
opuso resistencia,
pero los dedos
de la impaciencia,
lo desabrocharon.
Dejando al descubierto,
a los baluartes de su feminidad,
que son para el hombre,
desde que nace su felicidad.
Fue su ombligo,
mudo testigo,
de la pericia de una caricia,
que te tajó la despojo
de la prenda que guarda
su intimidad.
En verdad!
No existen palabras,
para describir,
su universo
y sin embargo en su
vientre escribí el más
sublime de mis versos.
Sin imaginar,
que de su vientre,
brotaría la más
bella poesía.
Oxwell L’bu copyrights 2024
#poesía
Para el poeta cada mujer que llega a su vida es motivo de sublime inspiración, porque cada mujer es como una canción a la vida… Porque cada suspiro es un verso, cada latido de su corazón una invitación al amor en todas sus formas.
Oxwell L’bu Copyright ©2013
“Ensayos sin ensayar II”
El sol empezó a alumbrar y la vida no dejaba de pasar… Vi a una bella mujer, con rostro de rosa, aroma de primavera, la cual me atrevería a jurar, que apenas terminaba de rasgar la adolescencia. Yo la contemplé, pero ella ni siquiera noto mi presencia y no la culpo, pues siempre he tenido esa facilidad impetuosa de pasar desapercibido.
Me deje abrigar por el sol, entonces un extraño, tan extraño como yo, se sentó en la banca, que se yo, quizás para esperar a alguien. De repente entablamos conversación, me preguntó que si yo esperé a a alguien, a lo que le contesté: Realmente todos estamos en la sala de espera, a la espera de la que no desespera, porque tarde o temprano nos da alcance… Luego de esto, llegó ese alguien a quién esperaba y me quede en la banca, con mis monólogos interminables.
Pasó una pareja y en verdad me pareció que se querían y pensé: Ojalá! Nunca lleguen a ser como esos sepulcros blanqueados, que fingen ser felices, pero dentro de la casa que comparten se están pudriendo.
Cerré los ojos y aunque no necesito broncearme, me deje acariciar por los rayos del sol y recordé el guacamol que deje en la mesa, pues para cuando regrese, si es que regresó ya se habría negreado. Otra mujer pasó a mi lado, pero esta llevaba un velo de tristeza, con el que cubría su rostro de mujer desvelada, que se yo, quizás abandonada.
Luego me quede preguntandome, que sería de aquella bella mujer con rostro de rosa, aroma de primavera y formas tan agraciadas y delicadas, como las de la luna en abril; sería acaso solo un bello pensamiento.
Dios santo! Que bello pensamiento…
Oxwell L’bu
Nos besamos con un beso profundo, de esos que te arrebatan de este mundo y en un momento te hacen entrar al paraiso, con ese pase de permiso, que ganan los que se aman.
Oxwell L 'bu copyright 2017
Cierro los ojos para contemplar lo que los ojos no saben mirar...Cuando la beso para ver el aura de su santidad, cuando siento ese aroma que me provoca o cuando acarició una piel y siento el alma vibrar.
Oxwell L'bu copyright 2017