En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
lunes, 8 de noviembre de 2021
***Que somos***
En sus jardines de otoño...
En mi jardín de otoños,
apareció usted, así tan de repente,
se apoderó de mi corazón y mente,
sin hacer mayor esfuerzo...
Le bastó una mirada
y ese fue el flechazo,
que me dejo prendido a usted;
su aroma embriaga mis sentidos
y aunque no la he besado,
llevo el sabor de su vino en mis labios.
Oxwell L’bu copyrights 2018
De sus labios...
De sus labios emanaba el vino de la vida,
eran embriagadoras sus palabras,
como un dulce vino que troca la
tristeza en alargaría.
Expresaba cosas bellas,
en realidad eran expresiones
de su alma, que como semillas
habían sido plantadas en lo
profundo de su corazón.
No, no era un embaucador,
cuando hablaba del amor;
lo expresaba de una forma
tan tierna, tan sublime y sencilla,
que era una bella melodía,
corriendo con el viento.
Sus expresiones eran sencillas,
nada elaboradas; sin tratar de convencer
o de acentuar una expresión para
que la recordaras, pues en si todo
cuanto expresaba era digno,
de no olvidarse nunca
y de cobrar vida, en la propia vida.
Oxwell L’bu copyrights 2020
domingo, 7 de noviembre de 2021
“Un café en otoño 🍁 “
“Un café en otoño 🍁 “
Otoño y sus mágicos colores, casi sin flores, pinceladas divinas de la creación, que enternecen el corazón...
Era una mañana soleada de otoño, pero fría, de esas en la que se te antoja un café y un abrazo de esos que te dislocan el alma y te posicionan el corazón. Salí a caminar por un café y no lo va a creer usted, pero allí estaba ella, sumergida en el otoño sintiendo del sol su tibieza. Una ardilla la acompañaba, mientras su café humeaba; las hojas caían como queriendo acariciarla, yo no quería importunarla.
Pero no podía evitar el quererme acercar y conversar con ella, que se yo, de cualquier cosa con tal de disfrutar de su compañía. Tomaba su café como quien da besos de pescadito, y para calentarse las manos rodeaba el vaso con ellas.
Finalmente me acerqué y junto a ella me senté y para romper el hielo, solo comenté: -Qué hermosa es la mañana y más si está usted. Ella solo se sonrió, pero sus ojos no abrió. Y me respondió: -Es usted poeta de esos que andan en bicicleta, persiguiendo musas. Pero como verá usted, yo solo soy una mujer, que disfruta la soledad y un trago de café.
Oxwell L’bu copyrights 2021
Foto:Maura Moreno
#autumn
#cafe
El amor que me tenía...
El amor que me tenía,
solo lo fingía...
No se porqué, no creo
que por conveniencia,
porque que beneficio
podría obtener de un
vagabundo, como yo.
El amor que me tenía,
realmente no lo sentía;
pues jugaba a quererme,
aún que como hoguera
se consumía por tenerme.
El amor que me tenía,
nunca lo sintió,
aunque al final descubrió,
que también se enamoró.
Oxwell L’bu copyrights 2021
sábado, 6 de noviembre de 2021
“Si tú supieras...”
“Plenitud”



