domingo, 27 de septiembre de 2020

“Un libro y un café”

 

“Un libro y un café”
No lo he de negar, que tengo mal despertar, si me toca madrugar, pero si es una mañana en la que no tengo que ir a trabajar, me la tomo tranquilo y me dejo acompañar, por un buen libro que ponga a volar mi imaginación y una taza de café que evoque y provoque esas ganas de vivir.

Porque un buen libro tomando un café, es como la música que acompaña al amor y la pasión, cuando se hace el amor, con amor... Es como sublime melodía para un verso, es tener todo el universo en una taza de café.

Mientras leo mi libro, pienso que el autor, también tomaba una taza de café mientras escribía y sentía lo mismo que yo, mientras lo leía. Besando la tasa de café, evocando los besos de su dama, contemplando su silueta, dormida en la cama.

Mineras el, se le escapaba por un momento, para vertir en sus versos todo ese amor y pasión, de esos momentos en que se derrocha el alma en el ser que se ama.

Ojalá yo pudiera tener su inspiración, ojalá yo también pudiera besarla sin rodarla, acariciarla con la mirada y hacerla sentir, sin tocarla; pero ese es un privilegio de los poetas.

Poco a poco se va acabando mi café y contemplo su desnudes, desde este rincón de la habitación, donde apenas entra el sol. Quisiera despertarla para amarla, pero contemplarla así, tiene un encanto que deleita, no solo a mis sentidos, también a mi alma.

El aroma al café la despierta y de repente una luz se desprende de esos dos luceros y me ve con una mezcla de deseo, ternura y pasión, y me dice ven aquí.

Yo voy sin dudarlo, la beso y en el embeleso toma la tasa de café y bebe, mientras que me pide que, le lea el libro...El café se acaba y se enciende el deseo, no terminó de leerle ni una página y yo adivino su intension, es que un buen libro y un café son la perfecta combinación, para empezar el día, amándose.
Oxwell L’bu copyrights 2020
#Conlasensulidaddeunverso

“Infidelidades del corazón”


 . ***Infidelidades del Corazón***


Con la mirada desafiante
me preguntas ¿Que si te he
sido infiel?

Y antes de contestarte te diré:
que como las golondrinas
más de una vez he querido volar
no en busca de un nuevo nido,
si no de nuevos horizontes.

Te diré que en mi espíritu
la libertad es un anhelo
recurrente…

Me preguntas ¿Que si he
visto a otras mujeres?
Y te diré que desde siempre
he sido un contemplador
de la belleza de la vida.

¿Y cómo? Podría obviar a
lo más hermoso que se ha
puesto en este mundo…

Mas las veo con admiración
sin esa mescla de deseo y pasión,
que reservo para ti…

Si en mis ojos descubres
una sombre de nostalgia,
no es el recuerdo de viejos
amores…

Es por esa dama que tantas
veces me acompaño antes
de que tu llegaras y que
llaman soledad…
Oxwell L’bu Copyright © 2010

Por treparse hasta el cielo...

 Uno se pone a treparse a una nube, para alcanzar el cielo, pero inevitablemente a veces resbala y va a parar al suelo… Uno toma una hoja de papel y con su pluma besa al tintero, para luego verla deslizarse sobre el papel como una bailarina y así que escriba los versos más bellos del mundo… Pero tantas hojas en el suelo, son testigos de esa frustración, cuando no se consigue darle cause a lo que siente el corazón, pues solo en el amor se encuentra la fuente de la inspiración.

Oxwell L’bu Copyright ©2013

sábado, 26 de septiembre de 2020

Y si le diera una flor...


 Y si le llevara una flor...

Y si le diera una flor 
que le hablara de mi amor,
quizás sería anticuado,
esas son cosas del pasado,
en un mundo que es gobernado
por el celular.

Si le diera una flor
que le acariciara el rostro,
quizás sería un detalles
poco encantador,
porque algunas ya no
creen en el amor.

Pero una flor sigue siendo 
un verso de Dios,
tiene el aroma de los ángeles,
la tersura de una caricia
y la ternura de un suspiro.

Quizás mi flor no le diga mucho,
quizás solo la tome por ser amable
y luego la abandoné en una mesa
y al marchitarse vaya a parar
a la basura.

Pero podría ser, que le robe
un suspiró, que la besé sabiendo 
que mis manos la han cultivado
y le hable de lo mucho que de
ella vivo enamorado.

Quizás la ponga en un bello
florero, en su mesita de noche
y la bese antes de dormir
y cuando se marchite la coloque
en ese libro que no termina de leer.
Oxwell L’bu copyrights 2020

Si se decidía a amar...

 Llegó a su vida y sano la herida

y en poco tiempo hasta la cicatriz 

desapareció...

Se estremecía cuando la acariciaba,

tocaba el cielo cuando la besaba 

y su alma vibraba cuando la tocaba.


El era la fuente de todo aquello,

que sentía y vivía junto a él...

Pero el no era la fuente,

el solo tendió puentes donde

habían abismos, abrió puertas

clausuradas y le ayudó a descubrir

toda la ternura que de ella podía emanar

si se decidía amar...

Oxwell L’bu copyrights 2020

***El libro que le leía***


 ***El Libro que Le Leía***

Con la ilusión de una niña,
tomabas el libro de poesía,
que te leía...
Te fasinabas con cada verso,
te sentías parte de las historias..

Había poemas que te sabias,
perfectamente de memoria,
había versos que tu decías,
que sentías que fueron escritos
para ti.

Sin sospechar que en verdad 
era así, pues cada verso,
cada palabra. te evocaba;
era una conspiración del universo,
el que en cada versos hubiera
algo de ti...

Para ti el autor era algo así,
como un príncipe azul,
que sacabas del baúl,
de tus recuerdos.

Sin siquiera sospechar,
que el autor estaba a tu lado,
pero como podía darle fin
a ese encanto, a esa ilusión
que tu tenias en el corazón.

Me contentaba sabiendo,
que en aquel libro de poesía,
ella encontraba el amor,
ese amor platónico,
ese amor con el que ella soñó.

Pues vivía enamorada,
de sus versos, de esa forma
que la hacia soñar, era ese
hombre secreto que solo
conocía en su corazón..
Oxwell L’bu Copyright © 2017

Aposté a perder...

Aposté a perder, por tu amor mujer,
no me pude contener,
me las jugué y te confesé a quema ropa,
mis intenciones, cargadas de emociones
y pasiones que no supe contener.

Lo hice con la verdad en la mano,
cuando te dije: yo te amor,
sin recurrir a artimañas,
sin enredarte en telarañas,
ni recurrir a viejas mañanas,
sino con puro sentimiento.

A pesar de mi verdad, no confiaste en mí
y cómo un pájaro me dejaste ir,
sin comprender que yo rendí a tus pies,
mi bien más preciado bien, mi libertad.

Y hasta que me viste del brazo de alguien,
comprendiste lo que yo te ofrecí,
pero era ya tarde porque a ella se lo di,
porque ella sin dudarlo creyó en mí,
se la jugó por mi...

No necesité demostrarle nada,
no me pidió garantías, 
ni exigió dote alguno,
le bastaron mis besos apasionados,
mis versos enamorados
y escuchar mi corazón,
latiendo a mil cuando me besaba.

Lo siento pero para ti
ya no queda nada,
Porque tú lo sabes,
cuando yo me doy,
me doy por completo.

No, no crea que el veneno del despecho
me hace hablar, ni la envidia de saber
que otro ocupa, el que nunca fue mi lugar;
pues a decir verdad, nunca la sentí 
de mi propiedad, siempre me fue ajena.

Porque para dar el corazón,
yo no precisó de apropiarme de la persona,
me basta con sentir que me amaba,
para dejar desbordar mis sentimientos 
y olvidarme del mundo y hacerla mi universo.

Y disculpe si hasta la despedida me sale en verso,
pero ahora ella es quien me mueve el tapete,
la que pone el sol en mi ventana con su sonrisa
y mi luna al anochecer.
Oxwell L’bu copyrights 2020