martes, 14 de febrero de 2012

***¡Mi Amor!...Sin Redundar***

***¡Mi Amor!...Sin Redundar***
Hare de nuestra alcoba
un altar…
Porque es allí donde
se consuma nuestro amor.
...
Amor que se manifiesta,
sin tregua y sin descanso,
a través de una mirada,
una sonrisa, una caricia.

Amor que disculpa y exonera,
nuestros errores y excesos,
porque solo el que ama encuentra
justificación frente a la vida.

Amor que es la más sublime expresión
que brota de la pluma del poeta
y la más bella copla en la voz del cantor,
cuando alza su voz y le canta al amor.

Que más te puedo decir mujer,
que no te haya dicho;
si hacerte el amor no es un capricho,
sino la expresión más elocuente del alma.

Si lo que sienten mis dedos,
va más allá de tu piel,
si lo que embriaga mis labios,
es más que esa miel…

Mujer que eres el mar
donde quiero navegar,
ese mar misterioso y peligroso,
donde no me importaría naufragar.

Mujer que impregnas mi cuerpo
y mi sabanas con ese aroma a rosa,
que cuando no estás evoca a gritos
tú presencia…
 

Porque cuando estamos juntos
hasta el cielo lo suele celebrar,
ya que cualquier lugar es un paraíso,
si tu estas…

Mujer, amarte es un arte,
que se manifiesta al levantarte,
pues tus pompis dejan dibujado,
un corazón en mi colchón…

Por eso mi lívido junto a ti,
no conoce de dietas,
porque tú eres el manjar
que se sirven mi mesa.

Cuantas cosas más te podría decir,
pero no quiero redundar,
en todas esa cosas que alegran
mis días y me hacen levitar.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet

***Viendo Bajar Ángeles***

***Viendo Bajar Ángeles***
Cada instante suceden milagros,
aun que no los percibamos,
... porque los reflectores nos
deslumbran y nos ciegan los ojos…

Pero yo veo baja ángeles,
cada vez que alguien
tiende la mano,
aun sabiendo que nada
obtendrá a cambio.

Los veo aproximarse,
cada vez que papa
regresa del trabajo
con sus sueños hechos
pedazos y le dicen:
¡Hola papito!

He aprendido que ángeles,
no son aquellos que tienen alas,
sino aquellos que te las dan
y te enseñan a volar…
Y no se quedan esperando
a que regreses.

He visto bajar ángeles…
Cada vez que uno de esos
seres que se admiran,
tiene la humildad de bajar
a mi nivel para que yo
no los vea como dioses.

O cada vez que el humilde
se engrándese cuando da
desde su estreches,
cuando es sabio desde
la sencillez de sus
palabras…

Veo bajar ángeles,
cada vez que veo
que Dios no habla desde el cielo,
si no a través de mortales,
que dudan, que aman y sienten

Veo bajar ángeles…
Pero la verdad es que ellos
no bajan, sino suben,
porque viven entre nosotros.

  Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet

domingo, 12 de febrero de 2012

"Aquel Primer Invierno En La Ciudad De Los Vientos"

“Aquel Primer Invierno En La Ciudad de Los Vientos”

Desde la ventana de aquel viejo convento, donde fue mi primer aposento, veía cada mañana aquel espléndido jardín que iba alternando de colores conforme iban brotando las flores; hasta que un día, de toda aquella belleza, ni el rastro quedo, el otoño se la había comido…

Aquel otoño apache con sus rojos encendidos, su color naranja mesclado con c...afé, las hojas revoloteando con el viento, las ardillas retozando y de toda aquella gama de pájaros multicolores, solo quedaban las palomas, algunas gaviotas y los eternos pájaros franciscanos… Pero si aquel conato de primavera y el ardiente verano fueron efímeros, el otoño fue fugaz, cual si fuera un disfraz que el paisaje se puso por tan solo un momento.

Aquel amanecer era más frio que de costumbre, el viento como si fuera hiedra queriendo abrasarse a un árbol desnudo, hacia hasta lo imposible para colarse por la ventana, el sol como un niño regañado apenas asomaba el rostro a través de aquel nubarrón que tapizaba el cielo. Me levante antes de que sonara el despertador y me asome a la ventana, me asombre al contemplar que de aquellos pertrechos de lo que fue el jardín, no quedaba ni la sombra y ahora parecían como si alguien hubiera dejado caer sobre ellos gamisan o talcos o más bien serian las plumas de las alas de un ángel, que caían del cielo.

Aquello apena seria el preámbulo de aquella primera experiencia de un invierno en Chicago, que va recrudeciendo con un viento congelante que hiela hasta los huesos… Lejos están aquellas parodias de las películas de Hollywood, que solo muestra el encanto del invierno, en el que basta un sweater liviano para tolerar el frio donde se evoca a la navidad y se ve a niños haciendo muñecos de nieve, ya que todo eso es solo una verdad parcial de un invierno que a veces puede ser cruel, en el que puede acumularse más de dos pies de nieve en una sola nevada y sus grandes autopistas se convierten en toda una pesadilla.

He de confesar que prefiero las eternas primaveras de mi tierra, con sus jardines perpetuos, sus calles vestidas de fiesta y su clima de sabana, que en la llegada década invierno extraño y añoro… Luego de algunos años, aun no me he acostumbrado, quizás solo me he aclimatado, ya que como pingüino suelo correr frente al lago Michigan (que se me antoja a mar, por su grandeza y oleaje) a temperaturas bajo cero. Hoy espero como condenado esos conatos de primavera, que me evocan a mi tierra y ver como los valientes tulipanes se abren paso en medio de la nieve… No sé si un día me mudare de Chicago y extrañare sus inviernos, ya que aun que me cueste admitirlo todo tiene sus encantos.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

jueves, 9 de febrero de 2012

**¡Mujer desnúdate!***

**¡Mujer desnúdate!***
¡Desnúdate! Que esta noche
te vestiré de amor…
Te cubriré de caricias
y mis besos serán los
... pétalos de tu piel de rosa.

Quiero saciar esta sed
con el almíbar de tu esencia,
quiero llenar mi vida,
de tu presencia,
porque eres luz y yo sombra.

¡Desnúdate mujer!
Quiero navegaren ti,
naufragar en tu vientre
y bañarme en el roció
de tus entrañas…

Porque esta sed nadie mas,
me la podrá saciar,
que la mujer con quien
de la mano he entrado al paraíso
pues para entrar no precisa de permiso.

Tu aroma de rosa se impregna
en todo mi ser…
¡Mira mujer! Que te basta un suspiro
para hacerme estremecer
y arrebatar mi alma de este mundo.

Acaricio tus cabellos y mis manos
se pierden en tu espalda.
tus vertebras son como teclas de piano,
que a cada toque de mis dedos,
lanza melódicos gemidos.

¡Desnúdate mujer!
Que eres tú la fruta permitida,
por la que yo me juego la vida,
aquella de la cual quiero sentir
su presencia a la hora de mi partida.

Porque si he de vivir que sea contigo,
si he de morir que sea a tu lado,
ya que si tú no estás le falta más
que una costilla a mi costado
y se me apaga el sol…

¡Desnúdate mujer!
Hazlo con naturalidad y con gracia,
con esa delicadeza que provoca mi torpeza
y despierta en mí esa dulce excitación
provocando redobles de tambor en mi corazón.

Si tú supieras cuanto te amo…
Si acaso sospecharas cuantas veces
te he besado sin tocar tus labios,
que mis días empiezan y terminan en ti,
porque mi vida se resume en ti.

¡Desnúdate mujer!
Y camina sin voltear…
Deja a mi imaginación volar,
que en menos de un segundo
voy detrás…

¡Desnúdate mujer!
Y ámame como nunca me han amado,
bésame como nadie me ha besado,
porque quizás han tocado mi cuerpo,
pero solo tú has tocado mi alma.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet

martes, 7 de febrero de 2012

***Entorno Al Amor***

***Entorno Al Amor***
Tu ilusión de llamarada
de tuza…
Pronto se desvaneció,
sin dejar rastro ni ceniza.
...
Tu emoción fue algo así
como una escarcha de hielo,
que se derrite con la llegada
de la primavera.

Pero tu sentimiento se purifico,
dejando al descubierto todo
lo bello que hasta hoy,
has guardado en el corazón.

Así surgió el amor…
Como un tulipán que a fuerza
de constancia y perseverancia
florece en todo su esplendor.

Hoy estas aquí segura y confiada,
con esa toque de lucidez,
nadando entre la locura y la ternura
de este amor.

Porque este amor crese y se fortalece,
en medio de las pruebas…
Pero también se goza,
cual si fuera coqueta mariposa.

En el jardín de nuestros amores,
en esos encuentros furtivos,
donde de las cosas del mundo
nos hacemos fugitivos.

Mujer enamorada hoy el viento
sopla a tu favor…
Porque hoy tu universo gira
en torno al amor.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet

lunes, 6 de febrero de 2012

***En Caballo Blanco***

***En Caballo Blanco***

El salió de la oficina,
un poco antes de la hora
de siempre…
Aburrido y cansado.
...
Hastiado de la rutina,
se desvió del camino,
sin sospechar que le tenía
una sorpresa el destino.

De repente vio a aquella
hermosa mujer,
engalanada como pavo real,
del brazo de un hombre.

Desde aquel día se salía
un poco antes de la oficina,
para estar un cuarto antes
de las seis en aquel lugar.

Todos los días los veía pasar,
su corazón se solía alborotar,
respiraba el aroma de su perfume,
sentía su presencia…

Ahora llegaba con más de dos
horas a la casa de retraso,
su esposa se lo reprochaba,
cambio de horario, el alegaba.

Mas ella que lo conoce bien,
notaba una sombra en su mirada
y presentía que algo le ocultaba,
ella lo descubriría.

El ya no era el mismo…
Su detalles cariñosos,
sus abrazos de oso,
¿Será que comparte el corazón?

Llegaba todos los días tarde,
sin deseos de cenar
y mucho menos de intimar,
ella ya no lo podía soportar.

El seguía viendo a aquella mujer,
sin atreverse a decirle una palabra,
sin poder tan siquiera provocar,
que ella notara su presencia.

Pero hoy su mujer lo piensa
confrontar…
Ya no puedo soportar sus silencios,
y esa mirada ausente.

El llega tarde nuevamente,
no quiere cenar,
Pero ella a como dé lugar,
le hará confesar.

En el altar de sus amores,
justo en la habitación,
se deja escuchar una
acalorada discusión…

Ella le exige una respuesta,
el responde: No me pasa nada,
se voltea y se cubre la cara con la
almohada y un hasta mañana.

Ella se acuesta con una ira
que no le cabe en el pecho,
el finge dormir con el
corazón desecho.

Pero aquella misma semana
el decide romper su silencio,
a través de una carta que antes
de marcharse le deja en la almohada.

El se marcha en silencio,
Llevándose apenas unas prendas,
ella al llegar, se desespera de esperar
y se va a acostar…

Es allí cuando ella encuentra la carta
en el desierto de la cama,
la habré con manos temblorosas,
siente en su vientre revoloteando mariposas

Sus ojos avanzan por las letras,
que él escribió y donde le dice:
Te he amado tanto
y perderte no quería.

Pero me he hartado de esa actitud
de víctima, de esa manía
de andar repartiendo culpas,
que no son mas que tuyas.

Te he visto todos los días,
bella como nunca,
feliz como hace tiempo
no te has sentido conmigo.

He visto como tus ojos
le gritan que lo amas,
mientras el robaba esos besos
que un día fueron solo míos.

Y si no te dije nada,
no fue por cobardía,
fue solo que no quería
decir cosas que no siento.

Porque no quiero que estos labios
que tanto te han besado,
que esta boca que tantas cosas
bellas al oído te ha susurrado.

Sea la misma que te diga,
cosas que por despecho,
uno dice cuando lleva
el corazón desecho.

Prefiero ser yo el que
abandone nuestro lecho,
prefiero aparecer como culpable,
para que tu salgas en caballo blanco.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet

sábado, 28 de enero de 2012

***Amanecer***

***Amanecer***
Amanecer y sentir como
el mismo Dios extiende
sus manos para acariciarte,
cuando entran a tu habitación,
... transformadas en rayos de sol.

Escuchar su voz que en forma
de susurro del viento,
que se cuela a través de tu ventana,
para alentar tú esperanza,
cada mañana…

Darte cuenta que este no es
un día más…
Sino el día en que tu vida
puede cambiar, el día en que
puedes empezar a celebrar.

Percatarte que tu propia existencia,
no es un acto accidental,
ni un capricho del destino,
ya que delante de ti se plantea
un camino.

Un camino en el que encontraras
piedras, las cuales tú puedes decidir,
si autopiezas con ellas o las convierte
en apoyos para avanzar y labrar
tu propio destino.

Lo has escuchado tantas veces…
Ya lo sabes de memoria…
Aun así no has sido capaz
de empezar a cambiar tú
propia historia.

Sera que te has acomodado,
será que estas hipnotizado,
por lo logros y las cosas
que alcanzan lo demás…
Y has perdido el enfoque.

Plantéate hoy tus propias metas,
deja ya de mirar a tu vecino,
que total el también va recorriendo
el mismo camino…
Donde todos se pueden equivocar.

Porque los errores se perdonaran,
los éxitos de poco valdrán,
cuando llegue el final…
Pues llegada la noche, todos seremos
cuestionados acerca del AMOR.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

Imagen: Internet