miércoles, 16 de febrero de 2011

***Las Flechas de Cupido III***

***Flechas de Cupido III***


(Amigos Inseparables)

Solíamos salir con los amigos,
a comer, al cine o como se dice,
solo por el gusto de estar juntos
a aplanar las calles…

Siempre aquel mismo grupo
de amigos con sus ocurrencias,
aprendiendo a conocernos y sobre
todo a compartir…

Compartíamos cosas sencillas…
La pasábamos súper bien igual
comiendo Pollo Campero que
echándole solo sal a las tortillas…

Nuestra amistad era genuina,
de esas que no las arruina,
un mal entendido o una palabra
inoportuna o con sabor a aceituna.

Siempre y en todas partes andábamos
junto al grupo de amigos…
Y entre todos ellos tú a mi lado
y yo junto a ti…

Sin sospechar los planes del destino,
sin preguntarnos que hay más adelante
en el camino…

Aprendimos a ser amigos…
A callar siendo testigos…
Y sobre todo a valorar la compañía,
y a respetarnos en nuestras diferencias.


Oxwell L'bu
Foto: Internet

***Las Flechas de Cupido IV***

***Las Flechas de Cupido IV***


(El Pianista)

Empezamos a ser como
prófugos de nuestros amigos…
Como peces escurridizos,
como estrellas fugaces.

Cualquier lugar, cualquier camino
era perfecto si estábamos los dos,
no sé cómo fue que empezamos
a frecuentar aquel lugar…

Mas lo cierto es que al nomas
asomarnos…
Aquel pianista cuando nos miraba
entrar con el alma llena de inspiración,
cerraba los ojos y empezaba a
tocar aquella hermosa melodía.

“El tema de Nadia” que mas tarde
nos enteramos que se llamaba,
“Sueños de Algodón”

Que al solo escucharla nos
ponía a vibrar el corazón…
Desde esos días nació como una
complicidad entre nosotros y el
pianista…

Era como que si el supiera que al
final de la autopista,
se unirían nuestros destinos.

Nosotros siendo tan diferentes:
tu elegante y con ese aire aristocrático,
yo soñador aterrizado a quien la vida
no había domado…

Somos contraste que no llega a desastre,
porque solo Dios lo sabe armonizar…
Somos de esos amores que nacen
poco a poco como quien escribe
una canción…

Somos la antítesis y la contradicción,
de los paradigmas del amor…
Somos dos locos que caminan de la
mano soñado con un mundo mejor.

Oxwell L'bu
Foto: Internet

***En Mis Versos Desdibujados porel Tiempo***

***En mis Versos Desdibujados por el Tiempo***


Veo como los dedos del pianista,
se deslizan por esa autopista,
con bordes de ébano y marfil.

Me envuelve poco a poco esa melodía
cual si fuera el manto de la noche,
que me invita a soñar con tu sonrisa.

Abro aquel libro viejo que aun no termino
de leer porque siempre que lo abro,
se fugan mis pensamientos tras de ti.

Y me quedo suspendido en el tiempo,
y me quedo arrebato por tu mirada,
que es como un aguijón que llevo
clavado como una obsesión.

Tus palabras juegan a la cuerda
en mi corazón…
Haciendo saltar a la imaginación,
que me lleva a contemplarte,
a sentirte y a amarte otra vez.

Quizás tú ni te imaginas…
Pero sigo escribiéndole cartas
a tu recuerdo.

Cada día al caer la tarde imagino
que eres tu quien me espera en el portal,
ansiando mis besos, suspirando por mí,
siendo yo el motivo de ese brillo en tu mirada.

Es cuando empiezo a escribir…
Es cuando en golpes de suerte
las musas me vienen a asistir.

Y sin ser poeta te escribo los versos
más bellos del mundo…
Esos que merecen ser tatuados
sobre la piel.

Pero ante tu ausencia se quedan
sin ver luz sobre un papel,
que en su tristeza se va pintando
con los amarillos del tiempo.

En el otoño de la vida…
Quisiera escribirte versos
o que un ángel me susurrara
una canción…

Pero mi poesía yace dormida,
allí en un rincón, en el cajón
que contiene esas páginas amarillas,
donde el tiempo desdibuja los versos,
pero no, lo que sigue sintiendo el
corazón…


Oxwell L'bu
Foto: Internet

***En Tu Telaraña***

***En Tu Telaraña***


He descubierto que me engañas,
tus mentiras son como telarañas,
que te enredan y al final no sabes
que decir…

No necesito seguirte como un sabueso,
no preciso ser un hacker para interceptar,
tus mensajes o tu e mail...

No seré tu despistado centinela,
ni la hinchazón de un dolor de muela,
porque el que siempre tiene que cuidar,
se termina por esclavizar…

Yo que te libere de tus cadenas,
como te iba ahora a encadenar,
como pretendías que quien te alentó
a vivir en libertad fuera el mismo
que te apresa…

Sé que hoy vives presa de tus mentiras
y tus engaños…
De mi boca no escucharas regaños,
es más te quito la máscara para liberarte.

Solo, no olvides que no eres una obra de arte,
los años tarde o temprano te marcaran
y cuando el tiempo haya estropeado
tus pinturas con dolor recordaras que
alguien te amo…

Y si por un segundo contemplas volver,
te encontraras con ese muro infranqueable,
que no nos permite regresar…El tiempo.


Oxwel L'bu
Foto: Internet

martes, 15 de febrero de 2011

***Inmigrante de Conciencia***

***Inmigrante de Conciencia***


Sombra de la sombra del que trabaja
de sol a sol por un salario…
Que no alcanza ni para el pan diario.

No vine a para aquí porque perdí
la brújula de mi destino,
camino siguiendo esa luz,
impulsado por un ideal del que
muchos hacen alarde…

Del que todos hablan pero muy
pocos están dispuestos a reconocer,
como un derecho en los demás,
La libertad…

Alimentados con la leche del nacionalismo,
ese que ciega y causa nepotismo,
haciendo que la razón se lance en el abismo.

De los que se sienten jueces de conciencia
que juzgan los motivos de los demás,
desde la miopía de su comodidad…

Sé que no cuento ni como numero,
y que a nadie le interesa mi nombre…
Salvo cuando mi presencia suma multitud,
para acallar la inquietud de aquellos que
precisan de seguidores…

En mi terruño soy solo un recuerdo difuso,
aquí soy el que hace el trabajo inconcluso,
que otros dejaron, porque no se nota,
solo si se deja de hacer…

Sé que mi labor no se ha de reconocer,
porque mi realidad es molesta y la detesta,
aquel que vive entre muros…

Muros de egocentrismo y egoísmo,
que les permite vivir en otro mundo,
ese donde la pobreza se ha erradicado,
gracias al que siempre ha sido explotado.

Por eso les resultan tan molesto cuando
salen de su fortaleza en sus autos de lujo,
el tener que bregar con todo aquello que
no armoniza con su mundo…

Pero estoy aquí y existo…
Respiro, siento, sufro, amo y sueño,
consciente de que no soy el dueño
ni de mi destino…

Porque eso le resulta conveniente
a un sistema que habla de igualdad,
pero no la reconoce…

Aun que camino entre las sombras,
avanzo con una antorcha en la mano,
esa que cuando ilumina hace que
salgan despavoridas las tinieblas,
con que se abriga la maldad…

Sé que soy una realidad incomoda
pero conveniente…
Para aquel que manteniéndome en
el limbo obtiene un beneficio.

Sé que siempre será en el ajedrez
de la vida la pieza de sacrificio,
esa que se tiene que perder para
que otras avancen…


Oxwell L'bu
Foto: Internet

***Una Amistad Inmerecida***

***Una Amistad Inmerecida***


Vamos por la vida convencidos,
que lo que tenemos es por que
lo valemos o es el fruto de nuestros
esfuerzos…

Pero hay algunas veces en que el
destino se confabula a nuestro favor…
En que un ángel se deja sobornar,
por eso que llamamos amistad.

Y empieza a caminar junto a nosotros,
no porque seamos santos, no por que
seamos luz, no por nuestras cualidades,
si no a pesar de la ausencia de ellas…

No debemos preguntarnos si las merecemos
o que hemos hecho para ganarlos,
porque en esencia son bendiciones…
Son gratuidades, dadivas del cielo
por las cuales antes que preguntar,
debemos de agradecer…

Ya que lo que hagamos con esas
bendiciones determinara en última instancia,
el grado de nuestra felicidad y el carácter
de nuestro espíritu…


Oxwell L'bu
Foto: Internet

miércoles, 9 de febrero de 2011

***Como Pececito en la Pecera***

***Como Pececito en la Pecera***


El patojo salió a pescar…
Lanzo una y otra vez el anzuelo,
con tanta ilusión y el anhelo,
pero el resultado era el mismo.

Finalmente de tanto intentarlo,
se fue quedando dormido…
La luna lo observaba,
las estrellas lo miraban.

Sus sueños le dibujaron cosas bellas,
un atardecer de la mano de una princesa,
que con la luz de su mirada prendía
un horizonte de alegrías…
De cosas sencillas pero inolvidables.

Soñando estas cosas despertó
y ante lo estéril de sus intentos,
decidió irse a casa…

Viendo desde su ventana vio el amor
vestido de rosa, clavel y flor…
Con aromas a primavera y el espesor
de la yerba en la selva.

Mas el amor a él le era esquivo,
como un pez en el rio escurridizo,
que cuando pretende atraparlo
se le hace escondidizo…

Se tiene que conformar con mirarlo,
con apreciar su belleza,
ya que es como un cristal que al
tocarlo se empaña y enturbia
su transparencia…

Pero un día ese pez decide fugarse
del rio para vivir en la pecera
de su corazón…
Corazón que como campana vibra
y se emociona con el pez.

Así es ese amor adolecente…
Ese que no calcula con la mente,
si no se entrega con el corazón,
ese que tira besos como un pez
en la pecera y es feliz con esa
miguitas de ternura que de vez
en vez lo alimenta…

Ese de los besos con sabor a menta,
de manita sudada y hormonas alborotadas,
que cuando logra un poquito más que un beso,
descubre que la luna no es de queso,
y se graba un tatuaje en el corazón….

Oxwell L'bu
Foto: Internet