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jueves, 17 de noviembre de 2011

***Crónica Del Primer Revés***

***Crónica Del Primer Revés***
Con cara de niño asustado
y tropezando con sus sentimientos,
caminaba de prisa, pero lentamente,
sintiendo que se le salía del pecho
... el corazón.

Hacía más de un mes,
que la vida le preparaba un revés,
ya que sin habérselo propuesto,
hoy ensayaba el manifiesto,
de un amor que hasta hoy
se había callado.

Entre rezando y tratando de no
olvidar las frases que no dejaba
de ensayar….
Por fin llego a su portal y antes
de que el tocara, ella le abrió
la puerta.

El como siempre de mano la saludo,
pero al verla en los ojos,
algo lo impacto y su corazón se inquieto
mucho más de la cuenta.

El se trato de controlar…
Una mano le empezó a temblar,
no sabía cómo empezar,
así que lo único que se le ocurrió
fue invitarla a caminar.

Caminaban sin rumbo…
Ella no dejaba de hablar
y él no sabía cómo empezar,
tragaba saliva para ver si
de esa forma las palabras fluían.

Con un nudo en la garganta
y sintiendo un inmenso calor,
a pesar del frio…
Estaba decidido,
ella seguía hablando
mientras el trataba de encontrar
el momento justo para empezar.

No supo en qué momento
la interrumpió…
Y como un gato sigiloso
de la mano la tomo.

Le hablo de ese manto de estrellas
con que el cielo se vistió,
quiso hacer alianza con la luna,
pero ella ya estaba ocupada,
arrullando al sol.

Así que sin más muletas
donde apoyarse…
Su amor callado le confesó,
le dijo: Mi niña, yo mismo
no sé qué fue lo que paso,
pero este corazón de ti
¡Se enamoro!

Le pregunto con voz temblorosa
¡Quieres ser mi novia!
Ella sin saber que responder
un silencio eterno propició,
luego le dijo que NO.

Sin saber que mas decir,
como un barco a la deriva,
su corazón se empezó a hundir,
ella viéndolo como se sumergía,
le lanzo el salvavidas de
la amistad…

El silencio reemplazo a las palabras,
el viento paso besándoseles rostro,
mientras el aroma de las flores
de los jardines celebraba aquel
intento.

Ella sin saber que más decir,
el como un gato queriendo huir;
la única salida cortes que encontró,
fue la de mencionar el frio que
estaba haciendo,
pues ahora si lo sentía.

Tomaron el camino de regreso,
el como un soldado en retirada,
dejando los pertrechos de una
batalla que perdió.

Ella sintiéndose incomoda
consigo misma y con una
duda que no conseguía
aclarar.

El sin decir nada en la puerta
la dejo…
Ella asertiva con timidez,
en la mejilla lo beso.

Como un perro con la cola
entre las patas a su guarida
regreso…
Embargado de una tristeza
que hasta ayer no conoció,
pues este era su primer revés
en las cosas del Amor.
Oxwell L’bu Copyright ©2011

Imagen: Internet
#primeramor

miércoles, 6 de julio de 2011

***Se Ha Enamorado La Niña***

***Se Ha Enamorado La Niña***
Ella que hace tan solo unas horas
le sacaba la lengua a los niños,
desde el ventanal…

...Ella que hace tan solo unos minutos
juraba que los patojos le caían mal,
ahora no puede para de suspirar.

Ella que hace solo un momento,
dio muestras de asco cuando vio,
a dos novios besándose…

Ella, la misma, voluntariosa y caprichosa,
se muere por salir corriendo de esa choza,
cuando a su enamorado ve pasar.

¿Cómo pudo ser? Que aquella que hasta ayer,
no era más que una flor salvaje,
hoy tenga el almíbar sobre la piel.

¿Sera? Que el amor es esa mermelada,
que le da sabor al pan de la vida…
¿Sera? Que el amor siempre gana la partida.

Sea enamorado la niña…
Justo ahora cuando cual si fueran aves de rapiña,
mil mozos la quieren conquistar.

Pero ella, ya no tiene ojos para nadie…
Que no sea el vagabundo que la supo cortejar
y de un tajo le arrebato el corazón.

El, es su primer amor y en su corazón
quisiera que fuera el único...
Porque se ha enamorado la niña.

Y en su carita se dibujan chapitas,
cuando a su enamorado ve llegar,
el corazón le empieza a palpitar.

Sus ojitos soñadores chispitas
empiezan a lanzar…
Porque su primer amor quiere celebrar.

Se ha enamorado la niña…
Y eso es algo que mi corazón a los
cuatro vientos quiere gritar.
Oxwell L’bu
Copyright © 2011

miércoles, 29 de junio de 2011

***Erase una Vez***

***Erase una Vez***
No soy yo el príncipe azul que esperabas,
ni tú la princesa que debo de rescatar;
yo soy aquel que tu madre ve de reojo
y el que tu padre ve como un rival.
...
Tu eres flor que con sus encantos atrae
un enjambre de abejas desde el panal;
tu eres la apuesta que muchos no
han podido ganar…

Es tu boca color de cereza la fruta que
me muero por saborear,
es el contorno de tu cintura la curva
donde quiero frenar.

Sé que hay muchos que te pretenden,
sé que una centena de enemigos
me acabo de granjear…
Que mas me da si tu boca me quiere besar.

Te acurrucas así mi y empinándote sobre
tus pies me regalas la miel…
Esa que me hace escribirte versos sobre
un papel.

Me pregunto más de una vez ¿Entre tantos
que viste en mi? Porque a mí me flechaste
desde que te conocí…

Es tu mirada serena la luz de mi amanecer
y cuando cierras tus ojitos para besarme,
el sueño de mi anochecer.

Sé que debajo de ese uniforme de colegiala
se esconden esas formas de mujer,
que hasta en mis sueños me hacen
estremecer.

Acaricio tu espalda y te siento temblar,
y recibo de tu boca el licor que me va
embriagando mientras mi mano buscando.

Respiro la fragancia de tu pelo sedoso,
siento tu respiración…
Mientras una canción arrulla nuestros
sueños y le pone música a nuestros besos.
Oxwell L’bu

Imagen: Internet

martes, 31 de mayo de 2011

"Cronicas del Primer Amor"

“Crónicas del Primer Amor”
Irreverentes y poco elocuentes los muchachos chuleaban alas patojas cuando pasaban por la esquina, envalentonados o precipitados por la presión del grupo, ya que nadie se quería quedar atrás o por lo menos aparentar que seguían al mismo paso de los demás, que eran testigos de sus metidas de pata tan recurrent ...es, que parecían dementes repitiendo lo mismo y esperando un resultado s diferentes…
Por aquel tiempo los australianos dominaban el panorama musical de la música en ingles, con el éxito contundente de los Bee Gees, Andiy Gibe, Olivia Newton John entre otros y en español los temas de Manuel Alejandro en las voces de Raphael, Emanuel, Jeannette entre otros. Los patojos creciendo con un tramo de retrasó en el crecimiento y la madures, comparado a las chicas que crecieron con ellos; ya que aquello les provocaba mejor poner los ojos en muchachos un poco mayores. No cabe duda que la vida en aquellos días les mostraba la cara cruel, pues ellos queriendo y sin poder alcanzar ese bocado que les endulzara el paladar. Iban a los repasos y se quedaban en la entrada, tratando de aprender cómo se lleva a una mujer cuando se baila, viendo a la chica de sus sueños, soñando en los brazos de otro, que los aventajaba en edad y estatura.
En aquellas ilusiones prematuras, el enamoramiento era una caricatura cuya impostura les dejaba un sabor a hiel… Por eso algunos mejor preferían fantasear en silencio o escaparse a soñar con las colegialas que les eran esquivas. Se preguntaban una y otra vez, ¿Que habría pasado con ellos? cambiar tanto y tan de repente en su forma de pensar y sentir. ¿Cómo era posible que hoy querían estar,? con las mismas que ayer hasta llegaron a odiar. Sería que el demonio se confabulo con la vida para meterlos en ese infierno donde se tiene hambre, pero solo hay chicharrones y ellos sin dientes…
Pero la vida que siempre compensa un día los pone a crecer, pero se cobra con granos en la cara y una especie de gorgojo en la garganta…Y cabello donde ayer no había y esa sobre todo esa dosis de libido que ni el bromuro de potasio era capaz de controlar. Y así como un rio desbocado que poco a poco va encontrado su cauce cada uno iba encontrando la horma de su zapato, o como decían para una descocida siempre había un roto.
Pero también habían aquellos ilusos soñadores que esperaban a la princesa de las hadas, ese mujer ideal que alguien les planto en la mente de tanto oírlo y así cual si fueran penitentes siempre estaban esperando a ese ángel vestido de mujer que los pusiera a gravitar entorno a ella, como si fuera su sol, como el ruiseñor que espera a que retoñe en el jardín la rosa, esa que atrae a las mariposas pero espera al ruiseñor… Y es que así de loco es el amor y más cuando es el primero que se espera con toda la ilusión del mundo, en esa edad de la inocencia, cuando no se tiene conciencia de los momentos perdidos… Cuando no hay pasado que recordar y el presente es un deseo recurrente para ser un poquito mayor y así poder gobernar la propia vida y esquivar las prohibiciones.
Que inútil es una experiencia no vivida, que falaz es un sentimiento cuando es fugitivo de sí mismo o cuando las razones se tiran a un abismo cuando no consiguen llegar a acuerdos con el corazón, que se emborracha de obsesión ante una sonrisa, ante una mirada de una niña ilusionada o que se siente enamorada de un príncipe que no encuentra el caballo blanco que le conduzca a su lado y solo ve a aquel muchacho de sentimientos alborotados, que no encaja con ese ideal de los cuentos de princesas que alguien le leyó noche tras noche antes de dormir.
Los patojos creciendo entre verdades falaces que se aceptan porque alguien mayor las dijo, jugando al acertijo y pelando los ojos como capulinas cuando les cae en las manos una revista con señoras que viven en tal lipidia que no alcanzan a comprarse ropa.
Oxwell L’bu
Imagen: Internet

"Cronicas del Primer Amor"

“Crónicas del Primer Amor”
(Segunda Parte)
Ella se sonreía, pero cuando el muchacho se acercaba, hacia como que no lo vio… El decepcionado y un tanto sonrojado volvía a su trinchera, sin darse cuenta que ella suspirando se quedo…

Las muchachas se reunían a la hora del recreo a discutir sobre lo que acababan de ver en las revistas de moda ...; del galán de telenovela, los colores del verano, los bailes los peinados y todo eso que los varones no consiguen entender. Mientras ellos observándolas, según ellos con disimulo, contemplando sus piernas cubiertas por las calcetas escolares que suelen estorbar. Pero pocos se animaban a traspasar esa barrera ilógica que entre géneros en la niñez se marcar, pero cuando crecen las ansias se mueran por derrumbar.

Todos los días como si fueran pesadillas las colegialas solían pasar despertando los instintos que los varones, que luego no consiguen doblegar. Sigilosas y graciosas como mariposas en primavera, luciendo una diadema o un peinado diferente hacia lo que los varones son indiferentes, pues las hormonas sus sentidos suelen dominar.

Sofía con disimulo, lo solía mirar, entre todos los varones del barrio a ella le parecía un tipo especial. No era su porte, ni su cara de niño, ni esa mirada que bañaba de cariño cuando sonreía, era esa planta de soñador gravitando en otro mundo. Luis Ángel era así, un muchacho como otro cualquiera que le gustaba dibujar, que llevando su radio a transistores se ponía a cantar, la música en ingles, aun que no la entendía, pero se inventaba traducciones y cuando nadie lo veía ase ponía a bailar “Shadow Dancing” y otras más. Pero era más bien tímido, su sueño era ser jugador profesional de futbol, pero la verdad es que le faltaba esa habilidad natural que en otros desborda, aun así salía por las tardes a chamusquear con los patojos de la cuadra.


Luis Ángel tampoco se escapaba a esas emergencias de la edad, de esa sensación de soledad cuando veía a sus amigos empatados con las niñas que no hace mucho solían odiar. Se daba cuenta ya que muchas cosas que por las que ayer se moría, hoy ya no le solían importar. Sofía era una chica encantadora, con una bella sonrisa, menudita y un toque mimoso al andar, pelo suelto, chapitas en las mejías y boca como si estuviera pintada, mas su color de fresa era natural. Atraía hacia a ella, las miradas de los muchachos, que como abejas al panal no paraban de piropearla cuando estaban en grupo, pero ella pasaba de largo, haciendo como que no existían, pero cuando notaba la presencia de Luis Ángel, se volteaba y sonreía. Pero luego se recataba y seguía su camino. El la miraba y se decía, para sus adentros “Que hermosa chica” sin darse cuenta que la sonrisa era para él.

El seguía dibujando sus amores de papel, cantando y bailando cuando nadie lo veía sin sospechar que había varias chicas que lo querían apartar para ellas. Era un tanto iluso y demasiado ilusionado y porque lo sabía trataba de ser recatado y no arriesgar el corazón persiguiendo una ilusión ante la que se pensaba con poca oportunidad. Por las noches se ponía a traducir las canciones en ingles y como lo hacía en forma literal, poco le decían, les cambiaba la letra y ponía en ellas las palabras que el diría si encontrara a la niña de sus sueños.

Mientras tanto a Sofía, le llovían los pretendientes, los cuales a regañadientes se disputaban quien sería el aventajado que sería el primero en cortejarla y conseguir que saliera con él a pasear. Ella era amable pero a nadie se le hacía, sacarla a algún lugar, porque su corazón en otra dimensión empezaba a gravitar.
Oxwell L’bu
Imagen: Internet

miércoles, 11 de mayo de 2011

***Nuestra Canción***

***Nuestra Canción***
Siento temblar tus manos de emoción,
cada vez que suena nuestra canción,
como redoblante me retumba el corazón,
cuando descubro una lagrima en tus ojos.
...
Me pregunto: ¿Que artificio de alquimia
se desprende de sus liricas y armonías?
Que provoca que en un segundo nuestras
mentes y corazones se trasladen allí…

Allí donde vuelvo a sentir el aroma de tu pelo,
donde vuelvo a sentir la dulzura de tus besos
y ese candor que llenaba de amor la atmosfera
en la que gravitábamos…

Que parece que el tiempo en nosotros no ha pasado
y me siento adolecente romántico y enamorado
y lo más hermoso es que esa doncella esta a mi lado.

Esa canción nos la sabemos de memoria
y mientras la bailamos te susurro frases al oído,
mientras tus labios de cereza buscan los míos.

En ese momento todo mundo desaparece,
pues en esa escena de la vida solo estamos los dos,
juntos, unidos celebrando el amor.

La hemos escuchado tantas veces mas no son suficientes,
porque para celebrar el amor, nuestro amor…
No nos alcanza este trocito de vida.

Pues cada vez que la escuchamos nos parece que fue ayer,
cuando nos vimos por primera vez y nos dijimos tantas
cosas sin palabras acariciándonos con las miradas.

Sé que no hay hombre que diera la vida por regresar
a un momento de su pasado…
Yo qué más puedo pedir si tú sigues a mi lado.
Oxwell L’bu

Imagen: Internet

jueves, 31 de marzo de 2011

***El Amor Sabe Esperar***

***El Amor Sabe Esperar***


Te conocí siendo aun niña que hace
sus primeros tanes para sentirse mujer,
cuando solo el roce de las manos
te hacia estremecer…

Con esa mirada de inocencia
y esa expresión de no sé que,
que hizo que mis sueños
se fueran tras de ti.

Y es que te ame desde que te vi,
no hubo asomo de duda,
fue como un aroma que impregno
todo mi ser…

Se que muchas veces lo intento
Cupido y siempre fallo…
Pero esta vez no fueron sus flechas
si no tus miradas…

No sé si eres la mujer más bella,
pero para mí eres la única…
Que con su mirada de ángel
transformo mi mundo…

Porque hoy me ensayo como poeta,
idiota y cantor…
Para expresarte todo mi amor.

Llenare de versos y poesía
tus cuadernos en blanco,
le pondré música tus silencios
eternos…

Porque juntos aprendimos a besar
y por primera vez descubrimos
cuando el cuerpo exige ir más allá…

Y estando a punto nos detuvimos
pues era mejor esperar…
Esperar a que la vida madure
el fruto aun verde e inerte.

Esperar para no arruinar
una carrera aun inexistente,
mientras el corazón y la mente
se baten en un duelo para saber
quien tiene razón…

Nuestros cuerpos tienen prisa,
yo preciso de esa briza,
que venga a calmar lo que
la pasión a venido a incendiar.

Porque prefiero esperar,
antes que dañar esa rosa de cristal,
que mis manos podrían empeñar…
Que mis deseos podrían arrancar…

Pero yo te quiero flor con su aroma
y esa lozanía que siento al rozarte,
porque si bien hoy podría amarte,
el amor sabe esperar…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet


sábado, 12 de marzo de 2011

***Te Vi Llorar***

***Te vi Llorar***


Mis ojos seguían
el vaivén del columpió
donde te mesías…

Mientras me decías:
¡Empújame más fuerte!
que quiero tocar el cielo.

De todo aquello solo quedan
recuerdos ¡Hermosos recuerdos!
Era tan fácil hacerte sonreír…
Era tan sencillo verte feliz.

Pero en la carretera de la vida
quien pisa el freno se va quedando
atrás y todo sigue su curso.

No se puede guardar el tiempo
en una botella y beberlo
cuando sentimos ese sed…

Una mañana de repente,
así me lo pareció…
Te vi vestida de primavera.

Con ese candor de las mariposas
buscando el néctar del primer amor;
mariposa que recién sale de su capullo
y se deja embriagar por los aromas
del jardín…

A tu puerta toco esa primera ilusión,
tu abriste las ventanas de par en par
permitiendo que las brizas de tus
sueños te acariciaran el alma…

En una espera que perdió la calma
y dejo a tus sueños volar…
Que quisieron hasta el infinito llegar,
pero debieron pronto aterrizar…

Porque aquel polluelo no quiso
hacia tu nido volar,
Y por primera vez comprendiste
que no todos los sueños en
esta vida se alcanzan.

Mi niña hoy te veo llorar,
aun delante de mí lo intentas
disimular…

Mi nena no soy doctor del corazón,
ni quien pueda alcanzarte cada ilusión
que decide volar y alejarse de ti.

Soy solo el que cuando eras niña
te contaba aquellas historias
donde todo era posible…
Donde el príncipe era un ser increíble
que recataba a la princesa.

Solo soy el que escribió para ti
los más hermosos versos,
donde el amor no tiene ninguna
complicación…

El que alguna vez tuvo el atrevimiento
de escribirte una canción…
Pretendiendo alegrar tu corazón.

Quizás en mi afán de hacerte feliz,
no supe prepararte para una desilusión,
quizás en mi afán de de verte sonreír
no encontré ocasión para decirte
que no existe un príncipe azul…

Solo hombres que como yo,
Llevan a cuestas sentimientos,
contradicciones y preferencias.

¡Hoy te veo llorar ¡
Y aun que tu pienses que el
dolor será eterno…
¡Ya se te pasara!

Mientras tanto no te preguntare
si no quieres hablar,
te comprenderé sin juzgarte.
te seguiré como tú sombra.

Y aun que para hoy
ya no sea el hombre más
importante de tu vida,
en mí siempre podrás encontrar
esa mano que te acompañe,
ese hombro donde apoyarte…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

miércoles, 16 de febrero de 2011

"De Manita Sudada III..."

“De Manita Sudada…”


(Tercera Parte)

Entre un mundo de gente, camina adolecente, buscando una identidad que le es esquiva, realidad que de vez en vez emerge difusa que lo reta a ser creador o critico, de un mundo que le cierra las puerta, para que se cuele por la ventana…

Miguel Alejandro, luego de dejarla en su portal, caminaba de regreso a casa, repitiendo como si fuera un rezo su nombre, en una letanía interminable de frases, de palabras que le hacían evocarla; aquellas calles que hasta ayer no le decían nada, hoy eran tierra sagrada, donde ilegibles estaban las huella de su niña enamorada…Como nunca sentía el aroma de las flores de los jardines de aquellas casitas todas iguales, donde los matorrales de buganvilias parecían celebrar con el…En la esquina de siempre, aguardaban por él, Estuardo y Héctor, con un cumulo de preguntas y en el rostro ese sonrisa picara y cómplice de los amigos con quienes se comparten las travesuras. Fue Estuardo el primero en preguntar: -¡Puchica vos! estaba bonita la patoja y que onda, ¿Es ahora tu novia? –No. Se apresuro a responder. Héctor comento; -No me digas que no te pusiste las pilas vos, la guisa (muchacha) esta chula vos. –Si mucha, pero ella no es como todas… -¿Y le sacaste el 21? Pregunto Estuardo. –No mucha, ya les dije que ella es diferente, apenas nos conocimos y a las flores hay que regarlas. – ¿Vos y como se llama? –Se llama Maribel. Este bonito el nombre, replico Héctor. Luego de bromear y hacer más preguntas indiscretas, se despidieron. Aquella noche sin que nadie, lo notara en su casa, Miguel Alejandro, se subió al tejado, llevando consigo a su gato, un pequeño radio a transistores para escuchar música y una sabana. Se tendió donde pudo, deseando con toda el alma, el haber causado en Maribel, la misma impresión que ella había causado en él, le apretaba tan fuerte el corazón y le hacía repetir su nombre y recitar aquellas palabras: Hoy un ángel a sobornado al destino, se cruzo en mi camino, haciendo al corazón estremecer y descubrí cuanta belleza pueden reflejar unos ojos de mujer…Y así pensando en ella se quedo dormido.

Fue a partir de aquel día, que instituyo aquel ritual: se apresuraba para hacer la tarea y las cosas de casa, luego al dar las cuatro, con ahincó lustraba sus zapatos, se limpiaba una y otra vez los dientes, se bañaba, se enlocionaba, para luego salir a verla. Compartían cosas sencillas, pláticas amenas, un paseo por las calles de la colonia, a ella le gustaba jugar de adivinanzas y hablar de música… Un par de horas, luego se despedían y al regresar a casa, allí estaban sus amigos en la esquina de siempre esperándole, animándole, queriendo saber que tanto aquel día había avanzado…Sabiendo que los consejos no estaban de mas el entusiasmado los escuchaba, ya que cada palabra que se refería a ella, era como un leño que mantenía la hoguera…

Seguía escribiendo las cartas, como un asalariado de Cupido, luego se ponía a hacerle aquellas bellas y elaboradas tarjetitas, en papel calco para Maribel las cuales pintaba en colores pastel…Pero a la hora de buscar, una forma de camuflaje, sus sentimientos con frases que lo dijeran sin decirlo, las palabras simple y sencillamente, se le escurrían de las manos, como peces en el rio. Pensó una y otra vez, en declararle sus sentimientos, pero cuando tomaba valor, alguien llegaba, o la llamaban, o se quedaba balbuceando palabras que al final no le salían. Se preguntaba una y otra vez, porque le era tan complicado escribirle o decirle sus sentimientos y a la vez esa facilidad para enamorar con las palabras a las novias ajenas…

Un finalmente, todo se confabulo, para regalarle aquel momento, no supo, ni cómo ni cuándo, pero a quemarropa le lanzo la pregunta: ¿Quieres ser mi novia? A lo cual Maribel sin decir sí, ni no, respondió de forma esquiva. El muchacho lo interpreto, como un NO caritativo, ahora de aquel león al que no le cabía el corazón, solo quedaba un gatito cautivo y como un fugitivo, luego de despedirse se marcho. Estuardo y Héctor, lo esperaban donde siempre, el los vio y siguió de largo, por un momento pensaron en seguirlo y preguntar, pero era evidente, que su vuelo, era el vuelo de un pájaro herido…

Un par de días después, pudieron hablar con él y sin mayores detalles, ellos comprendieron, lo que había sucedido, pero convencido de que todo en la vida, merece otra oportunidad, Estuardo le dijo: No te sientas así, ella no te dijo que no, eso quiere decir… Eso quiere decir, que no quiso lastimarme. Replico Miguel Alejandro. –No vos, eso quiere decir, que al igual que vos, ella no sabe cómo reaccionar, vos mismo decís que no ha tenido novio. Bueno entonces, escribile una carta, de esas bien chileras, como las que escribís vos, explicándole tus sentimientos y diciéndole que si te confundiste, eso no significa que no puedan ser amigos. Esa misma noche, se puso escribir aquella carta sin remitente, que entregaría personalmente.

Al día siguiente, renovó aquel ritual y al dar las cinco, se fue a verla. A la distancia vio, que alguien miraba por la ventana, luego se escondió, toco el timbre, pero no abrió ella, si no la hermana. –Hola que tal, disculpa esta tu hermana. – No fíjate, que la vino a traer un muchacho y se fue con el…Miguel Alejandro sintió, que el mundo se desplomaba delante de él…Luego la hermana soltó, la carcajada y le dijo: -No son cuentos, ahorita viene, se está poniendo chula para ti…El ya no supo que decir. Momentos después ella salió, lo tomo de la mano y se fueron a caminar por las calles de la colonia. Ella le pregunto, que porque dejo de llegar de repente, que si le había sucedido algo en fin, el le dijo que no se había sentido bien (No le podía decir que porque no había llamado, pues por ese tiempo, muy pocas casa en la Colonia contaban con servicio telefónico). Regresaron a la casa de ella y antes de despedirse, el saco la carta y se la entrego, ella lo vio con un dejo de tristeza, tomo la carta y se dispuso a entrar, pero se regreso y en un momento mágico, acerco su boca a la de él, incrustándole uno de sus dientes en el labio inferior y así sellaron el inicio de aquel gran amor. Un amor que buscaba momentos a solas para robar un beso, besos con sabor a menta, donde una caricia desataba una tormenta de hormonas alborotadas… Manos que cuando se encontraban la ocasión para encontrarse temblaban de emoción y estaban sudando…

Oxwell L’bu

miércoles, 9 de febrero de 2011

***Como Pececito en la Pecera***

***Como Pececito en la Pecera***


El patojo salió a pescar…
Lanzo una y otra vez el anzuelo,
con tanta ilusión y el anhelo,
pero el resultado era el mismo.

Finalmente de tanto intentarlo,
se fue quedando dormido…
La luna lo observaba,
las estrellas lo miraban.

Sus sueños le dibujaron cosas bellas,
un atardecer de la mano de una princesa,
que con la luz de su mirada prendía
un horizonte de alegrías…
De cosas sencillas pero inolvidables.

Soñando estas cosas despertó
y ante lo estéril de sus intentos,
decidió irse a casa…

Viendo desde su ventana vio el amor
vestido de rosa, clavel y flor…
Con aromas a primavera y el espesor
de la yerba en la selva.

Mas el amor a él le era esquivo,
como un pez en el rio escurridizo,
que cuando pretende atraparlo
se le hace escondidizo…

Se tiene que conformar con mirarlo,
con apreciar su belleza,
ya que es como un cristal que al
tocarlo se empaña y enturbia
su transparencia…

Pero un día ese pez decide fugarse
del rio para vivir en la pecera
de su corazón…
Corazón que como campana vibra
y se emociona con el pez.

Así es ese amor adolecente…
Ese que no calcula con la mente,
si no se entrega con el corazón,
ese que tira besos como un pez
en la pecera y es feliz con esa
miguitas de ternura que de vez
en vez lo alimenta…

Ese de los besos con sabor a menta,
de manita sudada y hormonas alborotadas,
que cuando logra un poquito más que un beso,
descubre que la luna no es de queso,
y se graba un tatuaje en el corazón….

Oxwell L'bu
Foto: Internet

martes, 16 de noviembre de 2010

***Mariposas en el Vientre***


***Mariposas en el Vientre***


El rostro lleno de luz
una sonrisa angelical,
no tenía ni quince años,
cuando una tarde cualquiera
la vida llamo a su puerta…

Con esa gracias que tienen
las muchachas al caminar,
el vaivén de su falda atraía
las miradas al pasar…

Mas ella ni se daba cuenta
sus sentimientos de mujer
aun estaban durmiendo en
el amanecer de su cuerpo…

Pero un día alguien llego,
quién sabe si fue su voz
o su presencia más al verlo
las mariposas revolotearon
en su vientre…

Su carita de niña se enrojecía
tan solo al escuchar sus pasos
y salía corriendo a la ventana
para verlo pasar escondida tras
las cortinas…

Siempre a la misma hora solo
de imaginarlo las mariposas
en su vientre revoloteaban
y en su corazón sentía como
Si de repente callera un Alca Seltzer.

Pero un día aquellos pasos
ya no los escucho pese a que
seguía esperando asomándose
a la ventana.

Pasaron los días, pasaron los años
llegaron otras ilusiones mas
sin embargo lo seguía esperando
pues se enamoro de un sueño,
un sueño que le robo el corazón.

Oxwell L’bu
Foto Internet