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jueves, 1 de septiembre de 2011

***Cuando Me Besas***

***Cuando Me Besas***
Cuando me besas tus mejías
se encienden con ese rubor,
que les pone a las doncellas
el amor…
 
Con la misma devoción que un querubín,
puso en tu pecho ese sentimiento,
con la intención de ver como levita
tu alma..

Te acercas sigilosa, con el candor
de una rosa al amanecer,
el rose de tus dedos me hace
estremecer.

Es tu lengua escurridiza como
un duende que se esconde en mi boca,
entre olas de miel y suspiros con
briza de mar.

Son las caricias de tu lengua
como una mariposa que abre
sus alas para emprender el vuelo
en mi paladar.

Es tu saliva la que embelesa mis sentidos,
en ese arrulló de caricias sin cesar,
que me lleva a pensar que de este amor,
nunca me podre saciar.

Porque justo cuando creo que ya no
puedo más…Algo nuevo esta por empezar,
porque ese es tu misterio e infinito es
tu encanto…

Cuando me besas…Mi lengua es como
un ruiseñor en busca de las mieles
de tu amor…Que es el manjar que los
dioses no pudieron probar.

Porque esa doncella es a mí,
a quien ha querido besar…
Es a mí a quien su amor
suele entregar.

Es que cuando me besas se
alborotan mis sentidos,
se desborda mi ternura cual
si fuera el mar ante luna llena
que sube la marea…

Porque tus besos son tempestad
para mis deseos y paz para esa
pasión que se desborda en mi corazón
y corre por mis venas hasta el ultimo
rincón.

Cuando me besas quisiera ser el dueño
del infinito para eternizarlos,
pero no lo soy, por eso bendigo
al creador que te creo y a tu corazón
que entre miles me escogió.
Oxwell L’bu Copyright © 2011

Imagen: Internet

sábado, 9 de abril de 2011

***Besitos de Chocolate***

***Besitos de Chocolate***


Salgo del trabajo queriendo olvidar,
las cosas que me hicieron enfadar,
quisiera tener alas y volar,
pero el tráfico me ha venido
a fastidiar…

Finalmente luego de un cruce
por aquí y otro por allá,
llegue a casa pero no entre,
porque recordé que algo
importante había olvidado.

Fui a la tienda de la esquina,
luego regrese…
Y al nomas abrir la puerta
tú estabas allí atenta y diligente.

Con tus ojotes como carambolas
me miraste y dijiste ¡Ya llegaste!
Como un koala te tiraste a mis brazos.

Luego sentí tus manitas sigilosas
que como alas de mariposas,
se deslizaban por los bolcillos
de mi pantalón…

Tus dedos codiciosos
hurgaban entorno a mí,
buscando el chocolate que
en la mañana te ofrecí.

Veo como esa magia de tus manos
que con solo rozar mi pecho,
abren las puertas de mi corazón.

Encuentras los chocolates
y me regalas una sonrisa angelical,
mientras tu boca de fresa los devoran.

Contemplándote pienso para mí:
Que yo puedo llenar tus manitas
de golosinas pero solo Dios puede
llenar de amor tu corazón…
Y darle alas a tus sueños…

Pienso que se puede apagar
esta luz que hoy te alumbra,
pero más allá del sol,
hay una luz perpetua que
iluminara tu alma.

Luego de disfrutas las golosinas
te vuelves hacia mí…
Te enroscas a mi cuello
y me premias con tus besitos
de princesa…

Yo te abrazo fuertemente,
limpio tu boquita,
te llevo a tu camita y para
dormirte me invento un cuento
y en menos de cinco minutos,
ya estas saltando en las estrellas.

Voy al baño y veo una sonrisa
pintada en mi rostro…
Y también tus huellas en mi camisa,
pero no les pongo atención.

Porque llegara el día,
en que añoraré con toda mi alma,
esos besitos de chocolate.
Oxwell L’bu
Imagen: Internet