porque no hay maquillaje,
como el tatuaje que deja el amor
en una caricia, ni sonrisa más bellas,
que la que se da después de un beso...
En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
porque no hay maquillaje,
como el tatuaje que deja el amor
en una caricia, ni sonrisa más bellas,
que la que se da después de un beso...
Tu tentación,
crucigrama para mi corazón,
en mi pensamiento contradicción;
la melodía de mi canción,
ritmo de mi danza,
gata en acechanza.
Tu flor temprana,
manjar que emana,
al besar la vida;
tu la cura para mi herida,
curva de mi velocidad,
armonía de mi felicidad…
Oxwell L’bu copyrights 2025
#tentacion
.“Ella es un carnaval”
Ella es un carnaval,
un torrente de agua mineral,
un remolino cuando baila,
mirada de fuego,
ritmo latino con sabor
taíno.
Ella es un carnaval,
transpira ritmo,
la alegría es su himno,
sangre latina,
pasión de amor.
Ella es un carnaval,
es su firma de mujer,
la que con su ritmo
te hace estremecer.
Oxwell L’bu copyright 2025
#carnaval
Si la noche de anoche volviera,
la pasaría con cualquiera,
que no me evocara esa tu forma
de besar, que me hace sentir
que se me va la vida.
Si la noche de anoche volviera,
la pasaría con cualquiera,
que me hiciera tocar el cielo
y quererlo volver a repetir...
Pues no me importaría el desvelo,
si para dormir, tengo una eternidad...
Oxwell L’bu copyrights 2022
Mujer, si tu espalda es esa playa
donde quiero soñar y contemplar
la luna y que mis deseo suban
como espuma a tu boca,
para luego escalar con mis labios
tus pechos ardientes...
Mujer, si tu espalda es esa playa
donde quiero soñar y contemplar
la luna y que mis deseo suban
como espuma a tu boca,
para luego escalar con mis labios
tus pechos ardientes...
Y es que ella realmente creía en mí,
siendo un caso perdido apostaba por mí
y aunque muchos motivos de orgullo no le di,
ella celebraba mis pequeños logros
y los enaltecía.
Porque ella me amaba tanto como yo,
porque ella veía en mí, lo que otros no ven;
pues para ella era yo ese príncipe
que ella rescato del anonimato.
Ella realmente puso fe en mi
sus ojos brillaban cuando hablaba de mí,
no, no es que estuviera ciega,
es que ella me miraba a través
del cristal de su amor.