viernes, 21 de junio de 2019

***Amarte me trasciende**^

***¡Amarte! Me Trasciende***
Yo no te ame cubierto 
por el manto de la obscuridad,
sino envuelto en la luz de tu
exquisita presencia.

Juntos perdimos la inocencia,
aun así la blancura de su alma,
Permanece intacta como
la luna…

Hay tanto de ella en mí,
que aun que el tiempo o la distancia,
se empecinaran en separarnos,
permaneceríamos unidos.

Porque este amor encontró
su nido en tus entrañas…
Y mi semilla día a día
va floreciendo en ti.

He aprendido a amarte
palmo a palmo,
me conozco de memoria
las coordenadas de tus curvas.

He deslizado mis manos
por tu pelo largo,
hasta llegar a tu universo
y allí empezar a escribir un verso.

¡Te amo! Y esto dicho desde
el fondo de mi corazón,
no como una frase vana que se
dice en un momento de emoción.

¡Te amo! Con la furia de esta pasión,
que corre como lava por mis venas,
desde ese volcán en erupción,
que es mi corazón.

¡Te amo! Con la ternura de un niño 
que con inocencia entrega su cariño,
con la determinación de un hombre
que te ofrece amor y comprensión.

¡Te amo! Porque no sé hacer otra cosa
y adorarte como diosa,
seria idolatría  y yo busco que lo nuestro
será algo con un toque divino.

Yo prefiero amarte así como hombre,
como humano…
Con la verdad en la mano,
cuando te digo te amo.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

jueves, 20 de junio de 2019

Su presencia, su ausencia...

Escuche una a una las gotas del grifo cayendo, eran como lagrimas ante tu ausencia… En vano busco en mi cama tu presencia, hasta la almohada a perdido tu aroma y tu silueta se ha esfumado de tanto acariciarla.  Viento el reflejo de luna que se cuela por la ventana recordé tu desnudes y mi cuerpo se estremeció, pero nuevamente me amaneció, pensándote, extrañándote, añorándote si poder comprender por qué no estás…Es tanta tu presencia en esta habitación que no entiendo cómo puedes estar ausente.
Oxwell L’bu Copyright ©2013

martes, 18 de junio de 2019

Y vino un ángel


***En el arrullo de un bolero***

***En El Arrullo De Un Bolero***
Fue en el arrullo de un bolero,
que te escuche decir ¡Te quiero!
Y sentí latir a prisa tu corazón,
así como ese estremecimiento,
que se siente cuando se besa con pasión.

Fue escuchando un bolero,
que me sentí poeta y te susurre
al oído versos improvisados,
de esos que se inventan los enamorados,
cuando el amor les toca al corazón.

Fue escuchando un bolero,
que vi tus ojos bonitos,
brillando como dos estrellas,
que al darme su luz,
iluminan mi vida.

Sentí tus tiernas manos sudar,
sentí tu hermoso cuerpo temblar
y unas inmensas ganas de acariciar,
tu pelo, tu rostro, tus pechos
y quedarme orbitando en tu cintura.

Con los acordes de guitarras,
escuche tus gemidos,
con mis besos ahogue tus suspiros
luego en mi pecho derramaste,
lagrimas de felicidad.

Con tu voz de terciopelo,
repetías las coplas de la canción,
yo sentí que perdía la razón,
mientras me preguntaba,
si todo aquello era un sueño,
o una hermosa realidad.

Así arrullando este amor con un bolero,
entre sabanas blancas me dijiste ¡Te quiero!
y experimentamos esa perfecta conjunción,
de cuando se unen el amor, el deseo y la pasión.
ya que en esos arrebatos del corazón,
se llega al quinto cielo con los cuerpos unidos
y el alma fundida en una perfecta comunión.
Oxwell L’bu Copyright ©2013

domingo, 16 de junio de 2019

***El gigante***

***El Gigante***
Mis recuerdos me remontan a la infancia
cuando uno con esas ansias de crecer,
no toma en consideración de que la
vida no nos permitirá volver.

A pesar de tu mediana estatura,
siempre te vi como un gigante,
de manos fuertes y corazón
delirante.

Tu mida seria que la desdibujaba
una tremenda sonrisa,
cuando te veía llegar corría a prisa
para irte a saludar.

Siempre cargado con una sorpresa,
que nosotros devorábamos cuando
las ponías en la mesa.

Hoy guardo en mi cofre del tiempo
¡Querido padre! Tantos recuerdos,
que me acompañaran hasta el día
en que deba de darte alcance.

Me ensañaste a respetar a las doncellas,
me dijiste hijo no olvides que tu
Madre fue una de ellas…

Me enseñaste a trabajar aun cuando
yo lo considere un castigo…
Y no pocas veces sentí que no eras
mi amigo cuando a mis travesuras
no les dabas abrigo…

Hoy guardo tus consejos y palabras,
pero lo que en mi quedo grabado
fue el ejemplo que me dabas…

Jamás olvidare ese día en que
te creí derrotado…
Te vi con lagrimas arrodillado.

Luego te pusiste de pie y me dijiste:
lo que hoy se perdió lo volveremos
a hacer y más grande…

Hoy mi pinta supera tu estatura
pero cuando me mido sigo sin
poder llegarte a la cintura.
Oxwell L’bu copyrights 2011

sábado, 18 de mayo de 2019

***Como mercurio derramado***

***Como mercurio derramado***
Ese sentimiento llegó a ti,
así tan intenso como tus temores
y si alguna vez sentiste una ilusión,
este amor a eclipsado a otros amores.

Es como el mercurio derramado
fuera de control, que cuando lo tocas,
se multiplica de forma inesperada,
como cuando una mujer está enamorada.

Basta el rose de sus manos,
para que tus hormonas se alboroten,
basta una mirada, para que estorbe
la ropa y que el deseo viaje,
viento en popa.

Es que ese sentimiento,
es como mercurio derramado,
que ha puesto tu vida fuera
de control...

Es un sentimiento tan inesperado,
como un día soleado en pleno invierno,
como una flor de primavera en otoño.
Oxwell L’bu copyrights 2018

***Y me sale lo atrevido...***

***Y Me Sale Lo Atrevido***
En esta vida he vívido distraído,
por eso de soñar despierto,
porque sabrá que a veces dormido,
me han dado por muerto...

Soy un soñador aterrizado,
a quién la vida le ha enseñado,
que la locura es la mejor cura,
contra la apatía y  la depresión.

Se que por andar distraído,
he confundido los suspiros,
con besos del viento,
pero he vivido con el
corazón contento.

Sé que soy mero tímido
y que se confunde mi aparente
seriedad, con vanidad,
sé que no soy elocuente
al hablar y que por mis palabras
difícilmente una dama se podría,
de mi enamorar.

Pero si una dama me sonríe
y me regala una mirada...
Me sale lo atrevido y me brota
la inspiración y con su nombre,
escribo un poema, una canción.

Me sale lo atrevido  y la empiezo
a cortejar y con detalles,
la suelo enamorar...
Y si ella me corresponde,
mi corazón responde.
Oxwell L’bu Copyright © 2017