Hablar contigo era como
comer pescado con espinas,
bacalao sin limón
y ponerle frenos al corazón.
Verte a los ojos fue
como el preámbulo antes
de entrar al purgatorio,
o esperar por un supositorio…
En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
Hablar contigo era como
comer pescado con espinas,
bacalao sin limón
y ponerle frenos al corazón.
Verte a los ojos fue
como el preámbulo antes
de entrar al purgatorio,
o esperar por un supositorio…
Ella se hizo cómplice de sus emociones, pero él no lo sabía… Ella leía día a día aquel libro de poesía, como hurga en el corazón, esperando encontrar esa razón, que lo hacía escribir como quien escribe un epitafio sus últimos versos, versos que eran capaces de incrustarse en su mente y encontrar el camino a su corazón, versos que la dejaban sonando con los ojos abiertos y con ese deseo de vivir tantas ilusiones sin estrenar.
Oxwell L’bu copyright2014
Con la piel ardiendo y el alma con sed, así te espera todo mi ser…Porque no cualquier mujer, puede quitarme esta sed que siento y experimento, a veces como castigo, a veces con deleite…
Porque soy como un manantial que busca la cuenca del valle, la vereda del camino que me lleve a recorrer todo tu ser y sentir tu palpitar y verte estremecer y experimentes como arde mi piel en la hoguera de tu amor.
Oxwell L’bu copyrights 2022
Se le marchitó la mirada contemplando el horizonte, esperando que el sol, que iluminaba su existencia se asomara...Se le llamaron las cienes de cenizas de olvidó, de alguien que siguió su vida, sin voltear atrás, ignorando que alguíen le esperaba...
Oxwell L’bu copyrights 2018
Aquello era un sueño, tan solo un sueño, con la magia de la utopía, el encanto de los anhelos y esa brisa que calma, la sed del alma...Aquello era un sueño, pero no cualquier sueño, pues de el no quería despertar y a él no quiero renunciar, porque ese sueño es la razón de mi existir, es el que hace mi corazón latir y por lo que pido y doy gracias, es solo un sueño que se bebé sorbos de mi realidad.
Oxwell L’bu Copyright © 2017