En este mundo de obsolescencias prematuras… Sé que solo soy un punto en el universo, escribiendo versos mientras cae la tarde, que sin madera de poeta ni estrofas de canción voy escribiendo lo que me dicta el corazón, en medio de esta realidad virtual de mensajes instantáneos e imágenes fugaces, buscando un espacio para escribir al “Cortejo y Romance”.
domingo, 23 de mayo de 2021
***Amor A Ciegas**
***Sueña***
Sé que más de una vez te han dicho,
la pérdida de tiempo que implica soñar,
ya que sin acciones nada se puede lograr.
Mas te diré que las proezas mas grandes
que el hombre ha logrado…
Primeramente las ha soñado…
Ya que esas obras de arte que tanto
admiramos, no son más que los conatos
de inspiración que los sueños dejan.
Te diré que un tercio de la vida,
lo pasamos durmiendo y si bien,
no podemos escoger lo que soñamos.
Si podemos elegir entre tener,
traumatizantes pesadillas
o sueños inspiradores…
Ya que en esta vida todo busca
y encuentra su lugar…
La frustración busca su aposento.
De ti depende darle posada
o vivir tu realidad con el
corazón contento.
Porque los logros no son producto
de la casualidad sino de las acciones
que emprendemos inspirados por los sueños.
¿Como un poeta se puede inspirar?
¿Cómo un científico puede soportar
el que lo tilden de demente?
Como puede uno luchar contra la corriente,
sin la dulce inspiración de un sueño,
que nutre de fortaleza al corazón.
Ya que lo sueños son como esas
nubes de algodón donde reposa
el corazón cuando está enamorado.
Por eso tu sueña que nunca es un
tiempo perdido… Es más bien
la inversión que requiere la inspiración.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Mi niña...
Oxwell L’bu Copyright ©2013
***Mirada de niña, mirada de mujer***
Tus besos
***Sentimientos clausurados***
***Sentimientos clausurados***
Fue un jardín que no volvió a florecer,
un día sin amanecer,
un maniquí hecho mujer.
Ella clausuró su corazón,
se hizo inmune a cualquier cortejo
y su frialdad a cualquiera dejaba perplejo.
Su mirada indiferente o desafiante,
como quien se lleva el mundo por delante,
sus expresiones duras y calculadas,
ella no cree ya en cuentos de Adas.
Los flancos blindados, los sentimientos
clausurados y en su pecho un candado,
para que nadie intente entrar por ningún lado.
No, no fue solo un desengaño, es que vivió
sin sentir por muchos años,
que se llegó a convencer que ser mujer,
se resume en tener una casa que atender.
La vida le dio retoños y en ellos vertió
toda su vida, esperando que cicatrizara
la herida.
A sido feliz a su manera y el amor
fue una flor, que se marchitó
hace tantas primaveras.
Su vida está llena de renuncias,
de momentos que nunca vivió,
es que el miedo no se atrevió.
Pero un buen día, algo sucedió,
sin percatarse su corazón se estremeció
y sin pretenderlo, no podía dejar de verlo.
Sin palabras, la delataba la mirada,
se lo negaba, pero se sentía enamorada,
no de esa forma que plantea la psicología.
Sino con el ímpetu del corazón,
con el uso de la razón
y con todas las fuerzas de su espíritu.
No, no es solo esa pasión que nunca conoció,
no es solo ese ímpetu que la lleva a atreverse,
a quitarle llave al candado y a inaugurar la primavera cuando está a su lado.
Oxwell L’bu copyrights 2020

