lunes, 14 de noviembre de 2011

***Tan Solo Una Vez***

***Tan Solo Una Vez***
Me quede siendo la sombra,
de lo que un día fui…
De mi se alejo la alegría,
cual si fuera golondrina,
... que en mi playa nunca más
encontró el verano

Hoy puedo amar a quien
yo quiera…
Pero no quiero, no puedo,
porque sin ti eso seria
cualquier cosa menos amor.

Quizás sin tu saberlo,
tu huella sigue en mí
y algo de ti sigue latente en mí,
así perenne, perpetuo constante.

Porque los momentos más felices
de mi vida fueron contigo…
Y haberte perdido el peor castigo,
que no sé hasta cuando podrá
mi alma soportar.

Me pregunto: ¿Dónde estarás?
Mujer de ojos de lucero,
que sin ti todo es obscuridad.

Más de una vez, me he propuesto
olvidarme de ti…
Extirparte de mi corazón,
entonces me invade una tristeza
de muerte que va marchitando
mi corazón.

Por eso aun que parezca estúpido,
necio y sin sentido,
Mantengo vivo tu recuerdo
y aun guardo la esperanza
de volverte a ver.

¡Bendita mujer!
Que me enseñaste a besar
permitiendo que mi alma
se extasiaran con las mieles
de tus encantos.

Han sido tantos los años
de tu ausencia…
Y nuestro amor fue tan
solo un suspiro.

Por eso no me quiero morir
sin volverte a ver…
Aun que en ti no quedara
ni el más remoto recuerdo.

No quiero que mis ojos
pierdan la luz…
Sin haber contemplado
el resplandor de los tuyos,
tan siquiera una sola vez.
Oxwell L’bu Copyright ©2011

Imagen: Internet

***A Capela***

***A Capela***
Nada tiene tanto poder
para emocionar al corazón,
como una canción…

Porque tiene esa magia
de correr por la sangre,
produciendo burbujitas,
que como la cavitación,
crean una cadena de reacción.

Porque al escuchar la voz
de un ángel, en una magistral
interpretación no tiene comparación.

Cuando con franca emoción las
cuerdas de su garganta vibran,
al interpretar la inspiración
dada por el creador a un autor.

Es por eso que acompañado
o en la desnudes de a capela,
esa es la misma canción
que hace llorar a mi doncella
y la que hace derramar lagrimas
a mi abuela.

Porque es así la magia y el sentimiento,
que tiene una canción,
que hace estremecer el alma
y el corazón,
trayendo colores y sabores,
aromas y recuerdos para preparar
ese coctel que embriaga el alma.

Trayendo el fuego del verano,
la renovación de la primavera,
la cadencia y paz de los otoños,
así como la melodía que lleva
el viento en los inviernos.

¿Qué poder tiene una canción?
¿Qué encanto celestial guarda
la música? Que hasta el mismo
creador tiene su legión de ángeles
cantores.

Que cuando cantan provocan
suspiros de luz a las estrellas,
y dibujan arco iris de colores
cuando el cielo emocionado
llora.

Como es posible que escuchando
serenata a la luna se le olvida
que amanece, hasta que la
eclipsa el sol.

Pues que es un jardín sin sus
pájaros cantores…
Que es una noche tapizada
de estrellas sin los violines
de los grillos…

Es con justa razón, que cuando
se escucha una canción;
hasta el alma se enamora
y la doncella se dispone a ofrendar
su primavera en la hoguera del amor.

Solo la música es capaz de traernos
la voz del creador…
Solo la música escapas de ir más
allá de la lengua que se hable.

¿Quién no ha llorado escuchando
una canción?
¿Quién no ha guardado, cual si fueran
gotitas de felicidad, sus momentos
felices en la partitura de una canción?

¿Quién no ha desojado, su propia historia
cual si fuera una margarita?
Escuchando una canción.

Porque una canción es el beso de Dios…
La melodía sus suspiros…
Y la armonía sus caricias.

Por eso hoy a capela,
sin voz angelical, ni la briza
que acaricia del violín…
Hoy sin la tersura de un piano,
ni el vibrar de cuerdas de guitarra,
te digo desde lo más profundo
de mi corazón que te Amo.
Oxwell L’bu Copyright © 2011
Imagen: Internet

 

***El Alzado***

***El Alzado***
Por andar de alzado,
el muy vivo se quedo
con el corazón alborotado
y los sentidos despistados.
...
Cazador furtivo,
eterno fugitivo,
de los asuntos
del querer…

El que anduvo de gato
cazador sin meter
las patas en las aguas
del amor.

El que el corazón
nunca comprometió,
porque a los sentimientos,
nunca tentó.


A todas las que quiso,
siempre conquisto,
pero esta hembra
no lo pelo.

Brinca como un perro,
para llamar su atención,
pero la hembra lo domo,
el cara dura se enamoro.

Quizás fue que el destino,
a través de ella quiso saldar,
las cuentas que desde hace
tiempo tenía por cobrar.

El que siempre fue el guapo,
con sus ademanes de macho,
hoy no es más que un miserable
mamarracho.

Ella no lo sabe…
Pero lo puso a gravitar,
en esa orbita en la que
el no deja de girar.

Porque ella lo hizo comprender,
que ese mundo virtual del internet,
cobra vida porque detrás del teclado,
hay un sueno, un sentimiento…

Alguien que comparte alegría,
sin esperar esa vil ironía,
de quien se esconde detrás
del anonimato.

Y que las redes sociales,
no son nidos para pactar
encuentros sexuales,
cual si fuera un burdel.

Porque esas ideas solo
podían florecer en la
mente de un alzado,
como él.
Oxwell L’bu Copyright ©2011

***Narrativa Poética***

 ***Narrativa Poética***
Si la vida es un poema,
si cada respiro es un verso,
si cada suspiro es una melodía.

Melodía a la que sigue el corazón,
en cada latido en ese torrente
sanguíneo que irradia vida.

Vida que es la musa mayor,
esa que deja fluir el amor,
que es fuente de toda inspiración.

Inspiración que es esquiva,
a todo aquel que vive para
acumular lo que nunca se podrá llevar.

Pero para el que vive para vivir,
lo colma de ese elixir que lo
mantendrá por siempre joven.

Esa shangrila que tantos en
su codicia buscando nunca
han podido encontrar…

Nadie puede contar mejor
nuestra historia que
nosotros mismos.

Nadie puede describir
momentos inefables,
si no los ha vivido.

¿Quién puede hablar
del éxtasis de la vida?
Sin haberlo experimentado.

Quizás al narrar nuestra
propia historia,
nos salten a la memoria.

Momentos que quisiéramos,
repetir…Pero esos momentos
son únicos.

Porque qué clase de historia
escribiríamos,
con argumentos repetidos.

Por eso la vida es una poesía,
que nos permite cada día
escribir los más hermosos versos.

Versos que enamoran a una mujer,
versos que le cantan a la vida,
versos para cuando llegue la despedida.
Oxwell L’bu Copyright ©2011         
 
 
       

jueves, 10 de noviembre de 2011

***Historia De Un Café***

***Historia De Un Café***
El viento sopla y el frio cala
hasta los huesos…
Y el cuerpo me pide a gritos
Una tasita de café.
...
Sin pensarlo dos veces,
cual si fuera un radar
empiezo a rastrear
y se impacienta el paladar,

Entro a un viejo café,
de nombre “El Regalito”
Y me arrimo a la puerta
poco a poquito.

Siento el aroma de ese
grano majestuoso
Y para llamar la atención
de la mesera toso…

Ella voltea y me vasta
su mirada,
Para saber que esta
al extremo ocupada.

Mientras espero tamborileó
con mis dedos la mesa,
sin sospechar que me
aguarda una sorpresa.

Me siento incomodo,
pues nunca me ha gustado,
salir a comer solo
y menos a tomar un café.

Porque una taza de café,
tiene la magia no solo
de deleitarnos con su
inconfundible aroma.

De calentar el cuerpo
y avivar la mente,
si no también el de
congregarnos en torno a él.

Se acerca la simpática mesera,
con una humeante cafetera,
toma mi orden y me adelanta
una taza de café.

Siento su aroma y mi espíritu
se inspira y yo sin poderme contener,
me lo tomo sin pensarlo a toda prisa
y derramo la mitad sobre mi camisa

Luego ella me trae la porción de paste,
me facilita amablemente una servilleta
y escucho decir a la señora que esta
sentada atrás de mí que esta de dieta.

Me sirve otra taza de café y yo quedo
un tanto avergonzado pero agradecido,
esta vez lo bebo despacio y con cuidado,
como quien besa a la taza…

Veo a la gente a mi rededor y siento
una ganas tremendas de que tu
estuvieras sentada junto a mí,
recordando el último día que te vi.

Termino el pastel y sigo contemplado
el café…Lo bebo despacito,
como quien quiere eternizar un momento
feliz y agradable.

La mesera atenta y muy amable,
me pasa dejando la cuenta
y me dice: Tómese su tiempo,
pague en la caja cuando esté listo.

Por un momento me quedo distraído,
repitiendo una y otra vez,
aquello que me dijiste y que después
me pediste que lo olvidara.

Termino mi café y me dirijo a la caja
para ir a pagar…
Mientras pago alcanzo a escuchar
una voz que para mi corazón es inconfundible.

Le doy el tip a la mesera y ella me sonríe,
luego vuelvo a esa mesa y para mi sorpresa,
descubro que eres tu pero acompañada.

Te veo sonrojada y sin saber que decir,
más aquello no precisa de explicación,
pues ha bastado un segundo para que
hicieras trisas en el suelo a mi corazón.

No quise hacer el papelón…
Pero me parece increíble que haya
estado dormitando por tanto tiempo.

Y salgo del lugar comprendiendo,
de que en verdad hace tiempo,
precisaba de una tasita de café
que me permitirá despertar.
Oxwell L’bu Copyright ©2011

Imagen: Internet

lunes, 7 de noviembre de 2011

*Cerrando Capítulos***

*Cerrando Capítulos***
En la vida he sido un libro abierto,
escrito de forma sincera y sencilla,
con una que otra falta de ortografía
y una caligrafía que se empeña en
... hacerse legible para los demás.

Soy un libro sin pasta ni titulo de inicio,
pero escrito sin el vicio del que escribe
por escribir…Si no el empeñó de quien
intenta trascribir lo que le ha tocada vivir,
en palabras.

A pesar de todas mis faltas e innumerables
errores no le he mutilado una sola página,
ni la censura de la madures le ha anulado,
capítulos anteriores pretendiendo sepultar
viejos errores.

Ha sido escrito con lenguaje poco elaborado
y sin mayores pretensiones…
Que las de suscribir esas emociones,
que nos hacen sentirnos vivos.

No es una estadística que enumera hechos
y los convierte en cifras frías y manipulables,
ni es la cronología de mis momentos estrechos,
ni el inventario de mis pertrechos…

Sé que hay capítulos inconclusos,
que fueron escritos en momentos ilusos,
cuando nos asalta la lucidez…

Sé que hay capítulos que ya deberían
de estar archivados…
O quizás cerrados porque en ellos
no se vislumbra un final.

Pero sin apartar la vista del presente,
podrían juzgarme de demente,
pues algunos los cerrare y les agregaré
el punto final…
Pero otros simple y sencillamente
aun no los he concluido y continuaran
abiertos…
Oxwell L’bu Copyright ©

Imagen: Internet

viernes, 4 de noviembre de 2011

***Lady Elizabeth***

***Lady Elizabeth***
A ti que me arrullaste
con boleros…
A ti que zurciste mis pantalones,
llenos de agujeros.
 
A ti que te puede decir
este aprendiz de poeta,
al que le curaste tantas veces
las heridas al caerse de la
bicicleta.

Hoy que veo que el tiempo
es cruel y poco amable,
quisiera tener versos inefables,
que reflejen tu virtud.

Por eso recurrí al cielo
y le implore que me enviara
a un ángel que me susurrará
cosas bellas al oído.

Y su respuesta fue categórica
pues me dijo que ese ángel
siempre has sido vos…

Hoy con mis retazos de palabras,
con mis intentos de canción,
con espasmos de emoción,
pero sobre todo con una eterna
gratitud y devoción.

Como quisiera poderle dar cause
a estos sentimientos que llevo
dentro y que vos propiciaste,
pero a la hora de querer expresarme
solo soy un desastre.

Porque vos sembraste…
Pero no ha sido tuya la cosecha,
porque tu pichón no mas aprendió
a volar no dudo en emprender el vuelo
y dejo el nido vacío.

Pero hay cosas que en su pecho se llevo
y no sé si en su partida algo te dejo;
a vos que has sido mi maestra, consejera
y enfermera…

Vos que has sido la única en darme serenata
al caer la tarde justo cuando esta cabeceando
de sueño el sol…
Con todas esas canciones que hoy son parte
de mis más bellos recuerdos.

Sabes, si a veces busco refugió en el pasado
no es por cobardía, si no porque allí
te encuentro a vos…

Vos sabes que por definición no soy un
perro faldero y nunca he tratado de fabricar
una extensión del cordón umbilical,
pero hay cosas que nos unen por la eternidad.

Lady Elizabeth la dama que he buscado
hasta en mis sueños…
La madre que sigue viendo a sus hijos
como a sus pequeños.

Quizás con esta mi loca vida de golondrina
forajida se me va escapando la vida,
sin darte motivos para hacerte sentir
orgullosa de mí.

Más aun así hay algo que se mantiene
constante y perpetuo…
Porque es algo que recibí del creador
y es este amor que te profeso.
Oxwell L’bu Copyright ©