martes, 10 de mayo de 2011

***Madre Chapina***

***Madre Chapina***
Como un sol que asoma en el horizonte,
apareces con los ojos inundados de paisaje,
llevando en tu perraje los colores del abril
y en tu rostro una sonrisa de eterna primavera.
...
Como volcanes son los pechos que amantan
a ese ser que es el fruto de tus entrañas,
que una noche de luna llena abrió los ojos
y se quedo cautivado al contemplar tu belleza.

¡Ah! Mujer de eternos encuentros y largas despedidas,
tienes el candor de esa naturaleza que extasía
los sentidos y alborota al alma…

Mujer de largos silencios que contemplas en calma
como crece el chiris que ayer solo era un polluelo
y hoy es como un colibrí buscando mieles.

Ya quisiera yo encontrar las justas palabras…
Ya quisiera yo entonar junto a los ángeles del cielo,
un canto que no solo hable de ti sino capture la
voz de los vientos y la eternice en un altar donde
mi alma venere tu nombre.

Mujer que llevas en tu piel los colores de los hijos
de esta tierra que fecunda se inmola cada día,
para alimentar el cuerpo y el alma de tus hijos,
que también son los hijos de esta tierra que los
parre llena de esperanza.

Porque esa fecundidad de tus entrañas es bendición
y legado de esta tierra a la que Dios a amado…
Por eso te dio la belleza de una Monja Blanca,
por eso te dio la fortaleza de una ceiba…
Y te puso por alma las alas de un Quetzal.

Vos que sos la mirada de Dios en esta tierra,
vos que sos fortaleza en los días de prueba,
vos que haces del dolor algo creador y fecundo
cuando traes al mundo a un nuevos ser.

Enséñanos madre a comprender todo el valor
de ese ser al que nombramos mujer…
Porque cuando meses la cuna tus palabras
y tus cantos se quedan con nosotros mas allá
de la tumba.

Madre Chapina que conquistas amores en tu cocina,
donde los aromas, los colores, texturas y sabores
tiene el sabor de los manjares de los dioses.

Madre con voz de marimba y besos celestiales,
tu huella en nuestras vidas esta en todos esos detalles:
los tamales que envuelves cual si fueran patojitos.

El caldito de res, las torrejas o los deliciosos rellenitos
y todos esos sabores que nos hacen recordarte y añorarte
aun cuando te sentimos cerca.

Cuantas cosas mas podría decir…
Cuantas cosas más podría escribir…
Más aun así no conseguiría describir
todo lo que es tu Amor de Madre.
Oxwell L’bu

Imagen: Internet

viernes, 6 de mayo de 2011

***El Espejo de Tus Recuerdos***

***El Espejo de Tus Recuerdos***
En esas noches de monólogos interminables,
donde solicita y amable me escucha tu ausencia
y aquello que quedo de tu presencia…

...Me pongo a pensar que no existe la soledad absoluta,
cuando el corazón es capaz de evocar a tantos
fantasmas esquivos.

Que como fugitivos merodean en nuestra habitación
y son algo así como campanadas que retumban
en las latitudes mas intimas de mi corazón.

¡Hay! Quien pudiera ser como el sepulcro que clausura
los recuerdos y manda de vacaciones a los sueños,
que por necios no me dejan contemplar el sueño.

Me pregunto ¿cómo es que puedes estar ausente?
Si aun el espejo refleja tu silueta que trae a mi olfato,
tu aroma embriagador a rosas frescas.

Si estuvieras aquí… Dejaría de quemarme solo,
todas estas caricias serian para ti sin medida,
sin ascos y con toda esa ternura que despiertas en mi.

Me desespera el pensar, cuantas noches estrelladas
hemos desperdiciado, cuantos besos yacen en mi
boca congelados y tu sin enterarte.

No te niego que a veces quisiera odiarte y olvidarte,
pero cuando intento avivar esa llama como un viento
impetuoso viene ese amor que no renuncia a ti.

Que tan grande a de haber sido mi pecado,
que hoy estoy condenado a vivir preso de ti
y ni la muerte es un consuelo porque aun
después de esta vida hay algo de ti.
que se niega a morir…
Oxwell L’bu

***De Mis Memorias***

***De Mis Memorias***
Gravitando en el espacio y el tiempo,
sumergido en dimensiones imperceptibles
a los sentidos pero reveladas al corazón…

Soñando con los ojos abiertos;
una voz se acerca y le pregunta:
¿Y tu quien eres? ¿Cómo eres?
¿Cuáles son los cimientos que
te sustentan?

Él le responde:
De que vale saber de mi si no
me conoces…Si por más que te
dijera, el misterio de un hombre
es algo que permanece vedado.

Pero la voz insistió y él respondió:
Es tan difícil el hablar en primera
persona sin ser altanero o aburrido.

Déjame hablarte de mis memorias,
esas que aun consigo retener antes
de que empiecen a ser fantasmas
esquivos…

Esas memorias que hablan de mi historia,
esa que aun que quisiera yo no puedo repetir
y menos cambiar…

Déjame contarte que caí mas de cien veces
en esa fosa cenagosa por mi falta de experiencia,
más aun así caído y embarrado unos ángeles
que Dios puso en mi camino me tendieron
la mano.

Esos ángeles a quienes llamo amigos han sido
la mano, la voz y la compañía de Dios,
para mi aquí en la tierra.

Te diré que he probado de la vida esa
hiel que amarga hasta el alma,
Pero también he probado su miel esa
que se nos da a sorbitos para que siempre
tengamos sed de VIVIR.

Déjame decirte que una sola etapa de mi vida
no me define…
Que los maestros y compañeros con quienes
me forme dejaron una profunda huella,
pero sobre todo me enseñaron a pensar
por mi mismo…

No soy extremista porque ese me llevaría
a ver a los de la otra orilla como enemigos
Y yo creo que en las diferencias es donde
arde la fragua donde se forja el carácter
de los hombres.

Siento una gran admiración por todos esos
hombres y mujeres que hacen diferencia,
pero no sigo a ninguno, ni me gusta que me
sigan ya que cada quien debe de ser responsable
de su propia vida.
Oxwell L’bu
Imagen : Internet

jueves, 5 de mayo de 2011

***Efraín Recinos****


***Efraín Recinos****
De la roca y de la arcilla,
del tambor y de la chirimía,
entre lienzos y acuarelas,
surge de la profundidad
...de las entrañas quezaltecas,
el ingenio de un genio.

Rompiendo paradigmas
y desasiendo los esquemas,
en una noche llena de enigmas
el universo conspira en la
imaginación de un hombre
cuya vocación fue soñar.

Soñar que lo que imaginamos
lo podemos plasmar por medio
de la pluma, el pincel, el cincel
y transformarlo en realidades
que parecen virtuales pero que
podemos tocar.

Ingeniero de profesión, inventor
y creador por vocación…
Padre de la Arquitectura en una
Guatemala que hoy se engalana
con edificios estilizados que
parecen monumentos.

Pintor de realidades que palpitan
en otras dimensiones…
Muros donde danzan el ingenio
con nuestras tradiciones.

En una “Noche Maya” donde nuestros
ancestros celebran al hijo que se
torno en el mentor que mantiene vivo
el arte e ingenio de sus ancestros.

Maestro que nunca dejas de ser aprendiz,
porque esa capacidad de imaginar es
la formula reciproca del que no pierde
la capacidad de asombrarse…

Entre ecuaciones, diseño y filosofía
nos mostraste el camino de regreso
a nuestra cultura…
Loable ha sido tu misión Maestro
Efraín Recinos el Da Vinci Chapín.
Oxwell L’bu

***Con los Brazos Vacios***

***Con los Brazos Vacios***
Nueve meses de espera…
La ilusión en tus ojos y tus manos
tejiendo entre nubes de algodón.

...Una habitación esperando…
Una cuna aguardando…
Tus brazos ansiosos por cargar
al nuevo bebe.

La fuente se rompe como señal
inequívoca de que esta pronto
a nacer…

Peleando con el tráfico, con los
dolores de parto a flor de piel,
llegas presurosa pues tu retoño
va a nacer.

Con dolor das a luz a un ángel,
que cerró los ojos luego de nacer,
tú sigues allí sin comprender,
esperando que todo sea una pesadilla.

Algo así como cuando la noche veda
nuestro entendimiento y esperamos
a que empiece a amanecer.

Mas aun la claridad del sol
no alumbra suficiente para entender.
que tu ángel a volado justo después
de nacer…

Llegas a casa y una profunda tristeza
te embarga…
Vez el cuarto que nunca ocupo,
la cuna donde nunca se meció
y los brazos vacio de una madre
que por nueve meses espero.

En ese momento no hay palabras
capaces de llevar consuelo a
tu corazón afligido y desecho.

Porque ese dolor en tu pecho,
lleva abierta una herida,
que solo Dios puede sanar.

Como quisiera tener palabras,
como quisiera poder desgarrar
mis propias entrañas si eso te
llevara un poco de consuelo.

Que yo te puedo expresar que
llegue a aliviar tu dolor…
¡Nada! ¡Nada! Solo el silencio
y el vacio.

Hay cosas que nunca vamos a entender,
hay misterios que no nos son develados,
cuando nos sentimos por una lanza
atravesados…

Más aun en medio de esta desventura,
acudamos a Jesús el que murió
abandonado en esa cruz.

Y presentémosle al ángel que voló,
démosle un NOMBRE ya que es
nuestra prerrogativa como padres
y luego pongámoslo en sus manos.

Pues El sabe que aun que quisiéramos
tenerlo con nosotros…
Este ángel vino cun unpropósito que

cuando pase esta noche podremos comprender.
Y no digas que NO eres madre mujer,
porque tu hijo es un ángel que cuando
habla con Dios le dice:
Esa flor, la más bella esa, esa es mi MADRE.
Oxwell L’bu

miércoles, 4 de mayo de 2011

***Mama Soltera***

***Mama Soltera***
Que has traicionado
la confianza de tus padres,
que te has fallado a ti misma,
eso de sobra lo has escuchado.
...
Que todos han señalado tu pecado
y tu reputación han pisoteado…
Que han dejado tu corazón destrozado
y tu honra con calumnias han lapidado.

Todo eso ya de sobra los has escuchado,
deja ya te atender a los que solo te vienen
con sarcasmo a ofender…

Ármate de valor y empieza a ser mujer,
que apenas la vida empieza a amanecer,
pues lo que hoy es un problema la vida
lo trasforma en el teorema que viene
a romper todos tus esquemas.

Mírate y descubre la belleza que hoy
en tu vientre empieza a florecer,
es como una fresa en su almíbar
que para mañana te llenara de miel.

Si llevas un ángel a flor de piel,
empieza a escribir su nombre
sobre un papel…
Y preséntaselo a Dios que El
seguro te sabrá comprender.

No te sientas fracasada…
Y más bien al verte embarazada
recuerda que hay mujeres que
darían la vida por sentir esa
flor en su vientre.
Oxwell L’bu

"Arboles Caidos"

“Arboles Ciados”
(Un Cuento mal logrado)

Erase una vez… Pero no fue solo una vez, era cada vez que la veía, el corazón le retumbaba, se le caía la baba si ella le sonreía. Ella lo sabía y el no trataba ni por un segundo de disimularlo, porque pensaba: -Si nada en esta vida se repite, entonces porque andar jugando al escondite. Todo m ...undo sabe que la vida es corta y es tan obvio pero todos vivimos ignorándolo, como que con hacerlo engañáramos a la muerte…

Eran apenas unos niños, pero se profesaban un cariño que subía como humo hasta el cielo y formaba nubes de formas caprichosas. Ella perseguía en su jardín mariposas, mientras él la veía desde su ventana. Siempre fue así, era como hubieran nacido atados por un cordón umbilical invisible que los unía. Vivian uno frente del otro, tenían la misma edad y el mismo gusto por el helado de fresa, por las tardes lluviosas y ambos coleccionaban mariposas. Cursaban el mismo grado, el en una academia cívica-militar, ella en un colegio de monjas.

Todos los días, se miraban, aun que nadie lo sabía, había entre ellos una complicidad nunca acordada, pero siempre vivida. Hasta que un día, ella se fue a vivir con sus padres a otro lugar, del que nunca tuvo paradero, no pudieron despedirse, porque ella nunca supo que debía de irse, sino hasta el momento que le ordenaron hacer su maleta y se marcho. De las cosas de la casa alguien se encargaría.

Desde aquel día, una profunda tristeza embargo el alma del muchacho y un dejo de melancolía en sus ojos se podían ver. Nunca más volvió a saber de ella y la vida como siempre continuo. Pasaron los años el se graduó, luego ingreso a la facultad de medicina y tiempo después era doctor. En todo ese tiempo siempre la busco, en sus libros, en la música, en las estaciones de autobús, en las calles en fin y más de una vez la ilusiones ópticas le hacían la jugada, creyendo verla seguía a una muchacha, pero al acercarse no era ella…

El siguió viviendo en el mismo lugar con su padre, pues la madre hacia ya 5 años había muerto por problemas respiratorios, razón por la cual él se hizo especialista en pulmones. Su padre para estas alturas de la vida, le urgía que se enamorara, que se casara y le diera nietos. Y aun que varias veces intento enamorarse, comprendió que su corazón se había ido con ella…Aun que a nadie se lo decía, guardaba la esperanza de un día encontrarla, aun que para estas alturas de la vida seria casada y con su propia familia. Pero eso no le importaba, con tal de volverla a ver.

Había chequeado la guía telefónica, haciendo una y otra vez llamadas equivocadas, con la esperanza de que en ese ejercicio de prueba y error en una de esas acertara, pero nunca paso. Uno de esos días en que la vida parece confabularse a nuestro favor, caminaba por el hospital donde trabajaba; todo transcurría como de costumbre, hasta que hubo una llamada de emergencia. Un paciente proveniente del campo, mostraba un cuadro clínico complicado, con ataques de asma y una neumonía recurrente. El acudió a la emergencia, la paciente traía puesto una máscara de oxigeno y una aguja incrustada en las venas para suministrarle el medicamento. El la examino, ella estaba inconsciente. Giro las instrucciones de rigor a la enfermera y dado que había terminado su turno se retiro. Cuando iba camino a casa, se dio cuenta que su corazón latía mas a prisa que de costumbre y una sensación de no sé qué, lo embargaba.

Se paso toda la noche pensando en ella, pero esta vez de una forma más intensa y con la sensación de sentirla cerca. Al día siguiente regreso al hospital, hizo la ronda de costumbre, al llegar a la sala de emergencias, la enfermera salió a su encuentro y le dijo: -Doc usted si que tiene manos milagrosas. -¿Por qué? Replico él.- Pues porque la mujer que usted trato ayer y venia casi muerta, hoy esta de lo mejor, aun que la he movido a observación, pues quiero estar segura. El fue en ese momento al verla, al entrar en la habitación, esta se ilumino, era ella, la doncella que corría tras las mariposas en el jardín, un poco cambiada sí, pero esa forma de mirar estaba intacta. Ella lo vio, como a alguien que conocía, al igual que el. Más tomo los registros de la enferma antes de preguntar y leyó el nombre, ¡Era ella! El la llamo por su nombre, luego mirándola fijamente, le pregunto que si se acordaba de él, ella hizo como que no, pero sus ojos la delataban y luego le dijo con una emoción que le desbordaba el corazón que sí. Después ella un tanto sonrojada se acomodo en la cama y él en una silla. Ella le conto el porqué tuvieron que moverse así tan de repente, debido a que el humo de la ciudad le sentía mal a sus pulmones y a que estaba desarrollando una enfermedad. Con temor a la respuesta, le pregunto: -¿Y te casaste? Ella respondió que no, entonces ella como poniendo distancia le replico: -¿Y usted doctor? –Sí, si me case, con mi carrera….

En el hospital se miraban a diario y se ponían al día sobre sus vidas, pero sin atreverse a nadar en aguas más profundas. El se quedaba muchas veces casi haciendo doble turno para estar con ella; durante las horas de visita llegaba a cada rato y la tía empezó a sospechar (ya que sus padres ya habían muerto) y le dijo: -Ese galeno anda interesado en ti. Ella le replico: -No tía, somos viejos amigos de la infancia. Pues no te ve como amigo y tú tampoco… Días después salió del hospital notablemente recuperada. Se instalo en casad e la tía, dado que tenía que ir a chequeos periódicos al hospital. El la visitaba a diario y entre ellos volvió a retoñar como nunca toda esa ternura y amor, que guardaron sin saberlo para cuando la vida les regalara el reencuentro. Poco tiempo después se casaron en una ceremonia, sencilla donde apenas hubo algunos invitados.

Aquella noche de bodas, era como si le hubieran torcido el brazo al destino, que por tanto tiempo los separo, se amaron y juntos tocaron el cielo, luego la noche cubrió su desnudes y se llevo la magia de aquella primera y única vez, ya que el durmió para siempre, con una sonrisa en el rostro. Se determino que la causa del deceso fue debido a un infarto. Ella repentinamente enfermo y fue llevada de nuevo a la emergencia; estuvo unos días allí, pero los médicos dijeron que su vida se apagaba como una vela soplada por el viento, ella con las últimas fuerzas que le quedaban pidió que la llevaran a la casa donde vivo sus primeros años, pero no pudieron dado que la casa ya no le pertenecía, en cambio la llevaron a la casa del suegro, el accedió sin dudarlo. Y una tarde lluviosa de mayo, le dio alcance a su eterno enamorado que esta vez al verla venir a través de la ventana de la eternidad, salió a su encuentro…

Esa tarde llovió como nunca y se extendió durante toda la noche transformándose en tormenta. Al amanecer quienes vivían en el lugar, vieron techos y poste de electricidad caídos y en la casa del doctor dos árboles caídos, que parecían abrazarse uno contra el otro, como resistiéndose a sucumbir. Las autoridades pensaron en derrumbarlos, pero el padre del muchacho se opuso, ya que recordó que aquellos arboles fueron sembrados el mismo día, cuando eran niños por su hijo y la que siempre fue la niña de sus ojos.

Los arboles no murieron, como pudieron se aferraron a la vida, rellenando con naturaleza sus heridas y hoy se les ve como si se estuvieran besando…
Oxwell L’bu